Cuando Bush inició la guerra de Irak, fuimos muchos los que pensamos que el verdadero objetivo para los EE.UU ( y, principalmente del poderoso lobby petrolero) era el control de las inmensas reservas de petróleo en ese país. Sin embargo, sorprendentemente, en todos los medios de comunicación se hablaba de si había o no "armas de destrucción masiva" (no las había) o de la necesidad de controlar el terrorismo de Al-Qaeda (ha resultado lo contrario) o de estabilizar Oriente Medio (que se ha desestabilizado aún más), pero casi nadie se refería al asunto del petróleo. Tanto es así, que ya empezaba a pensar que yo estaba equivocado y que el control del petróleo no parecía ser importante, en este conflicto. Entonces aparecen las memorias de un personaje de la talla de Alan Greenspan (18 años al frente de la FED) quien, entre otras cosas, acusa a Bush de haber decidido la invasión de Irak "exclusivamente por el petróleo".
Lo bueno de los EE.UU. es que los grandes personajes no se muerden la lengua, especialmente cuando se retiran. Y poca gente tendrá, en EE.UU. la credibilidad (a diestro y siniestro) del "Maestro" Greenspan. Sin duda, su escrito es un fortísimo palo para Bush y el equipo de republicanos que lo apoyaron. En el aspecto económico Greenspan ataca las decisiones de Bush, entre otras la de los recortes de impuestos a los ricos, y ensalza la política de Clinton de caracter más "liberal" (término que en EE.UU se emplea para las políticas de tendencia "socialdemócrata"). Con su empeño en recortar impuestos, de nuevo, los republicanos dejan las finanzas del Estado federal con un colosal déficit que tendrá que dedicarse a enjugar el próximo Presidente, como le ocurrió a Clinton con la herencia de Bush padre.
Es difícil predecir que pasará con la economía, en EE.UU y en el mundo, en los próximos años pero podemos predecir, con casi total seguridad, que las memorias de Greenspan serán un Best-seller en todo el mundo.
Lo bueno de los EE.UU. es que los grandes personajes no se muerden la lengua, especialmente cuando se retiran. Y poca gente tendrá, en EE.UU. la credibilidad (a diestro y siniestro) del "Maestro" Greenspan. Sin duda, su escrito es un fortísimo palo para Bush y el equipo de republicanos que lo apoyaron. En el aspecto económico Greenspan ataca las decisiones de Bush, entre otras la de los recortes de impuestos a los ricos, y ensalza la política de Clinton de caracter más "liberal" (término que en EE.UU se emplea para las políticas de tendencia "socialdemócrata"). Con su empeño en recortar impuestos, de nuevo, los republicanos dejan las finanzas del Estado federal con un colosal déficit que tendrá que dedicarse a enjugar el próximo Presidente, como le ocurrió a Clinton con la herencia de Bush padre.
Es difícil predecir que pasará con la economía, en EE.UU y en el mundo, en los próximos años pero podemos predecir, con casi total seguridad, que las memorias de Greenspan serán un Best-seller en todo el mundo.
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