sábado, junio 24, 2006

La imparable necesidad de pertenencia


A las 22h del pasado 21 de Junio se armó un gran alboroto en el centro de Málaga: cornetazos, claxons de coches, gritos de entusiasmo, un ruido infernal; la explicación: el equipo de baloncesto del Unicaja (de Málaga) acababa de ganar la Liga ACB española frente al Tau Cerámica. Al tomar el autobús de vuelta, el conductor hacía sonar fuertemente el claxon ante la satisfacción de muchas señoras mayores -que probablemente nunca habían acudido a un partido de baloncesto- aplaudiendo con entusiasmo la incívica acción de nuestro conductor. Una muestra más del llamado sentimiento de "pertenencia", en este caso a un equipo de Málaga (no importa que casi todos los jugadores fuesen extranjeros y solo dos de Málaga) cuyo triunfo era vivido como un triunfo propio.
Viernes, 23 de Junio. En un partido anodino, España vence a Arabia Saudí, un equipo menor. No importa, el partido es seguido en TV por millones de personas. En Madrid, durante el primer tiempo, el consumo de agua desciende significativamente para repuntar fuertemente durante el descanso (según los datos del Canal de Isabel II). En la Plaza de Colón de Madrid, los inevitables gritos, bocinazos y otras muestras incívicas de entusiasmo. Es el triunfo lo que genera emociones, no el juego deportivo.
¿Qué pasaría si España ganase el mundial de futbol? No lo quiero ni pensar. Pobres de los alemanes que soportan diariamente las muestras de patriotismo de nuestras "hordas rojas". Probablemente, no muy diferentes de las que expresan los fans de los otros países. ¡En la era de la globalización!

La necesidad de "pertenencia" de caracter localista y nacionalista se manifiesta por doquier en nuestro país. En otro artículo anterior, sobre fanatismos, ya he tratado el tema de la escala de necesidades de Maslow. En nuestras sociedades "desarrolladas", cada vez observo menos personas en otros niveles de necesidades que no sea el de "pertenencia" a algún grupo que, preferentemente, tenga importantes repercusiones en los medios televisivos.

Está claro que las necesidades de "supervivencia" se han visto hace tiempo sobrepasadas en los países desarrollados lo que no excluye, al mismo tiempo, la existencia de capas de marginación y de mendicidad. Pero lo más curioso es que las necesidades de "estima", reconocimiento o prestigio social y, mucho más las de autorrealización, aparecen muy reducidas en comparación con las de pertenencia. El prestigio social, y la ostentación correspondiente, era la necesidad predominante de la burguesía de los siglos XIX y parte del XX. Hoy, estas necesidades están semiocultas, quizás por razones de seguridad, entre las clases más pudientes y, en cambio, se manifiestan preferentemente entre la juventud por medio del vestido, los tatuajes y otros adornos. Algo parecido a las manifestaciones de prestigio de los miembros de algunas tribus africanas.

En la España de los años 70 y 80, había importantes movimientos ideológicos y espirituales que podían verse relacionados con necesidades de autoestima y de autorrealización, por su caracter altruista y solidario. Son movimientos que ya han quedado reducidos a la actividad de pequeños grupos marginales o silenciosos, sean de carácter ecologista o de solidaridad social hacia el tercer mundo. Lo que predomina es lo que tiene éxito o lo que acoge a un número amplio de personas, especialmente cuando es objeto de comunicación en la TV. De nuevo la pertenencia a grupos. En Andalucía, las cofradías y las peñas. Y, en todo el país, los equipos de futbol. Particularmente, el Madrid, el Barça, el Valencia, el Sevilla o el Betis y los Atletis de Madrid y Bilbao. La razón por la que, en localidades más pequeñas, la gente también sea partidaria de un Madrid o Barça, además de su equipo local, es que con su equipo local no pueden saborear grandes triunfos. Y la necesidad de pertenencia viene muy ligada a las necesidades de éxito. Cuando no podemos triunfar personalmente, nos conformamos con el éxito del grupo; es una manera de apropiarnos del éxito de otros.

Hoy, en nuestra sociedad no es fácil encontrar muchas personas que se puedan asignar a la categoría de "hombre autorrealizado" que proponía Abraham H. Maslow.

PS: Lamentablemente, el equipo de España ha sido eliminado por Francia en octavos. Así que nos quedamos sin saber la que hubiese armado nuestra "marea roja" si hubiésemos vencido. En cambio, se han visto algunas faltas de respeto con el equipo contrario que me reservo contar. El sentimiento de pertenencia siempre crea la diferencia entre "ellos" y "nosotros" y entonces se puede esperar cualquier muestra de irracionalidad.


domingo, junio 18, 2006

¿Ayuda al desarrollo?


Al término de la segunda guerra mundial, cuando casi toda Europa estaba destrozada, se utilizó un procedimiento keynesiano para la reconstrucción de Europa (excepto para la URSS y países satélites que tuvieron que arreglarselas solos): el Plan Marshall. Miles de millones de dólares se utilizaron en esa reconstrucción con un éxito evidente.
Hoy, los países desarrollados tenemos que gestionar una ingente entrada de inmigrantes irregulares que podría moderarse y regularizarse si la llamada "ayuda al desarrollo" tuviese una dimensión de solo una parte de aquel Plan Marshall.

Según Jacques Diouf, Director Gral. de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), un solo día de gastos militares (la mitad correspondientes a EE.UU.) equivale a 6 años de presupuesto de esta organización. Es decir, a 5.100 millones de dólares. Y solo unos pocos países desarrollados (Noruega, Luxemburgo, Dinamarca, Suecia y Holanda) cumplen el objetivo del 0,7% del PIB de ayuda oficial al desarrollo. EE.UU no llega al 0,2 % de su PIB de ayuda oficial (las ayudas privadas son muy superiores). Sin embargo, los agricultores de los países desarrollados (EE.UU y la UE) reciben unos 1.000 millones $ diarios de subvenciones, bastante más que todas las aportaciones, oficiales y privadas, a los países que más lo necesitan.

Pero, quizás, ni siquiera serían necesarias las ayudas si el comercio de los productos de países pobres no estuviese altamente penalizado por los aranceles de los países ricos y por un establecimiento injusto de los precios de los productos agrarios. Para los productos agropecuarios primarios, los aranceles representan un promedio del 60%, mientras que los productos industriales solo están gravados en un 6%. ¿Donde está la lógica? pregunta el Director Gral. de la FAO. Y yo digo: ¿donde está el llamado "liberalismo" de las instituciones financieras globales? Hay una evidente asimetría en las reglas del juego que benefician a los países desarrollados y hunden más a los más pobres. Las actividades de algunas ONGs en favor del Comercio Justo son muy meritorias, pero representan solo una pequeña parte del tráfico comercial global del subdesarrollo.

La globalización ha supuesto la libertad de movimientos de capitales en todo el mundo, pero no la libertad de movimiento de los trabajadores. La consecuencia es la inmigración irregular que, inevitablemente, aumentará si no se establece algo como lo que fue el Plan Marshall para Europa: inversiones bien pensadas para crear empleos y fijar a las poblaciones en sus territorios. Particularmente en África.
Es urgente.

miércoles, junio 07, 2006

La insoportable hipocresía de la derecha


Estamos acostumbrados a toda clase de incongruencias de nuestros políticos, pero las muestras de hipocresía, que la derecha nos ofrece contínuamente, empiezan a hacerse insoportables. Cuando la derecha gobierna hacen lo que les viene en gana, a veces con una envidiable amplitud de miras, sabedores de que nadie se lo va a reprochar, pero cuando quien gobierna es otro, entonces para cualquier análisis, se la cogen con papel de fumar. Esto lo estamos viendo, ahora, cuando se inicia un esperanzador "proceso de paz" en el País Vasco. Cualquier movimiento del Gobierno, que no esté explícitamente "autorizado" por la oposición, suscita verdaderos escándalos en los medios de derechas, con expresiones que rayan en el insulto y la descalificación.
Sin embargo, todavía disponemos de las hemerotecas que dejan una imborrable huella de lo que se dijo e hizo en los tiempos de gobierno del PP: ¿Se imagina alguien lo que hubiesen soltado por la boca, personajes como Acebes, si hubiese sido Zapatero, y no Aznar, quien hubiese denominado a la banda ETA con el eufemismo del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco)? ¿O si se hubiese sentado a negociar con ETA o Batasuna, mientras continuaban la violencia y las extorsiones? ¿O si se hubiese procedido al acercamiento de presos etarras sin haberlo aprobado el Parlamento y sin que la banda hubiese abandonado la violencia? (Ver el siguiente VIDEO en YouTube)
No sé a que viene tanto "rasgado de vestiduras" si no es para poner piedras en el largo camino para conseguir que los violentos pasen de las armas a las palabras. Y esto es así, probablemente, porque el PP no quiere que sea Zapatero quien se apunte el tanto.
En el caso de algunos voceros del PP, como Pedro Jota, la desvergüenza es tal que no puedo por menos de llamarle Pedro Jeta. Ya cuando este personaje era director de Diario 16, en 1983 y 1984, se pueden leer editoriales firmadas por Pedro J. Ramírez en las que, claramente, apoyaba que el gobierno de entonces (PSOE) continuase con la guerra sucia contra ETA que había empezado durante el franquismo y continuado con los gobiernos de UCD. Años después, como director de El Mundo, no tuvo el menor empacho en encabezar la campaña mediática de acoso y derribo del Gobierno de Felipe Gónzalez utilizando ahora, en su contra, el tema de los GAL. No cabe mayor hipocresía y cara dura.
En una reciente columna (6-6-2006), Miguel Ángel Aguilar desenmascara las justificaciones de este Pedro Jeta, cuando en 1994, apoyaba el derecho de autodeterminación de los vascos. En el programa 59", Pedro J. decía que él defendía la autodeterminación de las personas y no de los pueblos: "La autodeterminación de decidir si queremos vivir o no, el derecho a que nadie determine la manera de disfrutar de nuestros bienes, la capacidad de moverse libremente, etc. etc".
Pero, desgraciadamente para Pedro Jeta, en las hemerotecas se puede leer El Mundo de 27-02-1994 donde literalmente escribe: "...defendemos el inalienable derecho a la autodeterminación de los pueblos y nada tendríamos que oponer si limpia y democráticamente el País Vasco optara un día por la separación del resto de España", concluyendo: "Por eso yo mismo firmé no hace mucho un artículo titulado Un noruego para ETA proponiendo una vía de negociación tan secreta y remota como la que Israel y la OLP desarrollaron en Oslo".
Y nada tendría yo que objetar a unas opiniones libres como esas, si no chocaran frontalmente con lo que este mismo individuo dice ahora, apoyando las campañas de intoxicación lanzadas por la derecha española más radical. Y el caso es que este personaje no hace todo eso por un cambio en sus convicciones o principios (que no ha tenido nunca) sino por el incremento de ventas que le están suponiendo "investigaciones" como las que ponen en duda la autoría del 11 M.

¡Menos hipocresía y más responsabilidad!

martes, junio 06, 2006

Viejo cascarrabias

Alguien me dijo que me he convertido en un cascarrabias. En realidad quería decir un "viejo cascarrabias", porque me molestan un montón de cosas cotidianas en nuestro país. Alguien de la generación del 98 lo decía de una manera más literaria: "me duele España". Son cosas que gustan o practican una mayoría de mis compatriotas: desde festejos consumistas y religiosos como bodas, comuniones, bautizos o procesiones hasta toda clase de ruidos, bocinazos, gritos, botellones, festejos de fans de equipos de futbol y otras lindezas. Me molesta enormemente el desprecio al medio ambiente ciudadano: tirar pipas, colillas, envases a la calle, utilizar profusamente las bolsas de plástico en lugar de bolsas reutilizables y, sobre todo, la hiperutilización del coche en ciudad creando espacios imposibles de transitar para personas inválidas con sillas de ruedas o madres con cochecitos de niño.
Yo pensaba que todo esto eran rarezas mías de la edad, pero leo un artículo de Javier Marías en El Pais Semanal, titulado "Adiós a la educación" en el que abunda en temas parecidos a los que tanto me molestan. Y J. Marías no es ningún viejo y sí, en cambio, un excelente escritor. Así que su artículo me hace sentir que no soy, todavía, una rareza en este país.
Veamos algunos párrafos del artículo:
" Hace unas semanas, so pretexto de la victoria del Barcelona en la Copa de Europa, centenares de descerebrados aprovecharon para arrasar Canaletas y las Ramblas, saquear comercios, pegarse con la policía y mearse en las fachadas: lo mismo que hacen los descerebrados de todas partes en cuanto se celebra un festejo de los que tanto gustan en España...no hay población que no tenga una semana al año...de eso que llaman 'fiestas patronales' y lo financian los Ayuntamientos asímismo descerebrados y maleducados".
Cierto, si son los propios Ayuntamientos -que deberían promover la educación y el respeto al medio ambiente ciudadano- los que promueven y financian esas ocasiones donde la mala educación es la regla, pues ¡apaga y vamonos!