lunes, julio 26, 2010

El Tai Chi que yo practico

Mis prácticas de Tai Chi Chuan (en alfabetización pinyin: tàijíquán y en caracteres chinos,
antiguo: 太極拳 y actual simplificado: 太极拳)
corresponden a una variante del estilo yang de 108 movimientos (grupos de movimientos) que se utiliza en la Asociación Internacional de Tai Chi Taoista, que ahora cumple 40 años desde su fundación por el maestro Moy Lin-shin. Es una variante que está diseñada, especialmente, para mejorar la salud de los practicantes.

Esta Asociación tiene unos 4.000 miembros, con presencia en 25 países. La de España tiene ramas en Baleares, Cataluña, Madrid, Canarias y Andalucía (a la que pertenezco).

En el siguiente video, se puede ver la tabla completa de estos 108 movimientos, tal como se enseñan en nuestra Asociación:




La demostración es correcta, desde el punto de vista de los movimientos, aunque al estar desarrollada por un occidental no tiene la suavidad y belleza de movimientos que vemos en los practicantes chinos. Muchos de los 108 movimientos se repiten varias veces a lo largo de la tabla y suelen tener nombres muy curiosos que expresan escenas de la naturaleza y de algunos animales. Por ejemplo: "la cigüeña blanca extiende sus alas", "llevar el tigre a la montaña", "dar un paso atrás y rechazar el mono", "separar las crines del caballo salvaje", "mover las manos como nubes", "arrastrarse como una serpiente" o "la serpiente blanca gira y saca la lengua".

En algún caso, el grupo de movimientos se repite con una secuencia diferente de movimientos. Así, "mover las manos como nubes" que consiste en dar unos pasos laterales al mismo tiempo que se mueven las manos de un lado a otro, se repite 3 veces pero la primera vez con 5 pasos, la segunda con 7 y la tercera con 3.

Además de la tabla de 108 movimientos, la mayor parte del tiempo de práctica se emplea en realizar los llamados "fundamentos" que consisten en ejercicios repetidos que están diseñados para lograr efectos muy precisos en nuestras articulaciones y músculos de forma que mejoren sustancialmente su funcionalidad. Estos ejercicios realizados por personas con muy diversos problemas de salud, han demostrado una singular eficacia en la recuperación de la salud de esas personas.

Finalmente, un video del "Awareness day" de la Asociación, en 2009, en Toronto (Canadá):


PD (6/Septiembre/2011) El vídeo de los 108 movimientos realizados por el Maestro Moy Lin-shin se puede ver en este post.

jueves, julio 15, 2010

Subjetivo y objetivo

No estoy seguro de que el ser humano pueda llegar tener un pensamiento, un concepto o una idea realmente objetivo/a, o sea fundamentalmente conforme con la realidad (si supiésemos lo que es la realidad). Solo el hecho de hablar de ideas o conceptos implica un filtro subjetivo: el del pensamiento. Y todavía peor: del factor emocional. Lo vemos en el fútbol, donde la actuación de los árbitros es contestada de manera diferente por los partidarios de uno u otro equipo. Y, sin embargo, los vídeos repetidos por TV permiten, cada vez, una mayor objetividad.

No obstante, si algo se puede considerar totalmente objetivo sería el contar elementos físicos: personas, monedas, árboles, peras o manzanas. Pero aún así, los disparatados recuentos de las aglomeraciones humanas (manifestaciones o concentraciones) son objeto de estimaciones absolutamente dispares, cuando se trata de eventos que tienen un trasfondo partidista. Lo hemos visto hace bastantes años en las famosas manifestaciones franquistas donde se hablaba de un millón de personas en la Plaza de Oriente. En aquel entonces se me ocurrió intentar un recuento bastante objetivo, basado en observaciones in-situ y mediciones de superficies que me llevaron a una conclusión sorprendente que casi nadie creía: donde se hablaba de un millón de personas, resultaba que no llegaban a 60.000.

Pues bien, hoy en día, cuando ya se cuenta con medios informáticos de recuento automático, sigue vigente el mismo disparate de subjetividad por la que ya nadie, que convoque una manifestación importante, quiere hablar de menos de un millón de manifestantes aunque los datos objetivos revelen cifras, bastante realistas, 10 ó 20 veces más pequeñas. Lo hemos visto en casi todas las manifestaciones de la derecha y las convocadas por la jerarquía eclesiástica. Pero lo que no me esperaba es que ese mismo disparate se diese, en magnitudes similares, en manifestaciones mayoritariamente de izquierdas, como la de Som una nació que fue convocada por las izquierdas de Cataluña, junto con los nacionalistas catalanes. Oír, en el Parlamento, a Joan Ridao (de Esquerra Republicana) dando la cifra mítica de 1 millón y medio de manifestantes, después de que la empresa de recuentos Lynce hubiera calculado menos de 75.000 ciudadanos en esa manifestación, causa estupefacción y a mí, personalmente, cierto enfado por lo que me parece que es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

El método de cálculo que Lynce desarrolla es de lo más correcto. Se cuentan cabezas de los participantes en una manifestación o agrupación de mucha gente. Dado que los ciudadanos caminan (o se mantienen) sobre los pies y tienen su cabeza en la parte más alta del cuerpo, el método de conteo de cabezas, que realiza un programa informático, es incontestable. Sobre todo porque asigna un número consecutivo a cada cabeza. En el caso de la manifestación de Barcelona "Som una nació", en la web se puede ver información del Itinerario, del recuento, una galería de fotos y el llamado Zoom que consiste en aplicar una especie de lupa sobre una parte de una aglomeración. El resultado del Zoom es muy significativo puesto que lo que, visto en conjunto, parece ser una agrupación muy nutrida en la que los asistentes parecen pegados unos a otros, de cerca se ve que tiene huecos muy evidentes. En todo caso, en este tipo de conteo también existen errores, que son los derivados de no tomar fotos de cada rincón o de no considerar los manifestantes que asistieron y se marcharon, ya que el recuento se hace en una hora determinada, generalmente al final, cuando se supone que la aglomeración es máxima. Para considerar esos defectos, Lynce aplica al resultado un factor de error, al alza, que en este caso fue del 20%. Con todo ello, el cálculo de asistencia que da Lynce para la manifestación de Barcelona es de algo menos de 75.000 personas.

Ni que decir tiene que, los que hablan de 1 millón o 1,5 millones, no aceptan estos resultados bajo ningún concepto. Incluso personas que reconocen que cifras de un millón son disparatadas realizan un ejercicio de interpretación que les lleva a rechazar las cifras de Lynce y dar otras que les parecen más "razonables", aunque sin el menor rastro de objetividad. Eso es lo que le pasa a Isaac Rosa en su artículo de Público "A la selección la recibieron cuatro gatos", donde reconoce que un millón es una cifra muy excesiva, pero considera razonable (no se sabe porqué) una cifra entre 300.000 y 400.000. Es muy curioso que, en los comentarios, la gran mayoría habla desde posiciones ideológicas y muchos menos tratan el tema con la objetividad que merece algo cuya realidad nada tendría que ver con la ideología: solo con saber contar cabezas y no dejarse ninguna o muy pocas.


domingo, julio 11, 2010

Algunos "ismos" que detesto

En nuestra lengua hay un considerable número de palabras terminadas en "ismo" (del latín -ismus, que viene del griego -ισμός ), la mayoría de las cuales son sustantivos que designan doctrinas, sistemas ideológicos o movimientos (catolicismo, islamismo, capitalismo, fascismo, socialismo...) o bien actitudes humanas (egoísmo, individualismo, puritanismo...) y también otros conceptos más asépticos, como son las actividades deportivas (atletismo, montañismo, ciclismo...) o bien términos técnicos o médicos como astigmatismo, paludismo o botulismo.

Desde luego, los conceptos que implican ideologías son, casi siempre, muy controvertidos y muchos de ellos presentan su contrario dialéctico como ocurre con comunismo-capitalismo o pacifismo-belicismo. En el caso de las religiones (Dawkins ha reportado unas 4.200, en todo el mundo) no existe esa dialéctica (salvo para teísmo-ateísmo) si bien, cuando yo era niño, se nos enseñaba que la religión católica era la única verdadera. Un auténtico récord el de ser la única verdadera entre 4.200. Personalmente, como agnóstico (o sea, alguien que tiene la modestia de reconocer su total ignorancia sobre los aspectos que tocan las religiones) tengo el máximo respeto por las creencias de los otros, siempre que esas creencias no impliquen daño para otras personas o para la sociedad en su conjunto, y tengo por maestros a personajes de muy diferentes ideologías, como ya expuse en mi artículo "Personajes que aprecio".

Ahora bien, hay conceptos ideológicos terminados en "ismo" que detesto cordialmente (o sea, de corazón) como son el belicismo, el nacionalismo, el racismo y el machismo (entre las que me vienen, ahora, a la mente). Sobre el primer concepto, tengo poco que decir: si estoy en contra de las guerras y de la violencia, y considero, entre mis maestros, a personajes como Gandhi o Martin Luther King, mi actitud ante el belicismo, queda meridianamente clara.

En cuanto al nacionalismo, creo que debo hacer algunas breves consideraciones. En realidad, no soy un "anti-nacionalista" acérrimo, sino un "globalista" o ciudadano del mundo. Lo que es perfectamente compatible con los nacionalismos moderados y, sobre todo, con los que no son opresores de otros pueblos. Pero, desde luego, me siento incompatible con los nacionalismos expansionistas, centralistas y opresores, de los que tenemos muchos ejemplos en la historia reciente (la Alemania nazi contra los judíos, la España franquista contra los pueblos catalán y vasco, o el intento de una Gran Serbia contra bosnios y kosovares). En la España de hoy, junto con el resurgimiento de los nacionalismos periféricos (que, a veces, parecería que tratan de imitar el modelo excluyente al que fueron sometidos durante 40 años), la derecha española está impulsando un intento de nuevo nacionalismo español que resulta muy patente en casi todas las actuaciones del PP, particularmente el recurso al TC, del Estatuto catalán, cuya sentencia parece haber suscitado una importante reacción en contra, por parte del nacionalismo catalán e, incluso, del catalanismo no nacionalista. Dado el "seny" catalán, lo más probable es que las aguas vuelvan a su cauce, si bien esta reacción está promoviendo una mayor inclinación hacia el independentismo catalán (desde un 25% de antes hasta, quizás, un 30% de ahora). En cambio, el mundial de fútbol está incrementando un nacionalismo español sano y deportivo, (aunque excesivamente ruidoso). Harán falta unos años de perspectiva para tener una visión clara respecto a la trayectoria de los nacionalismos, centralista y periféricos, en la España actual.

Ahora bien, los "ismos" que más sinceramente detesto, sin paliativos que valgan, son el racismo y el machismo. Ambos, a veces, afectando a las mismas personas. Ya que proceden, ambos, tanto de la ignorancia como del miedo y la inseguridad; y de una baja autoestima que genera, en el/la racista, la necesidad de sentirse superior a alguna otra persona. Cuando un machista maltrata a una mujer, probablemente manifiesta la necesidad de sentirse superior a ella o bien de afirmarse como "propietario" de la mujer. El racista busca también afirmarse a sí mismo, en este caso, encontrando personas que, por su origen o cultura diferentes o bien por su estatus de dependencia económica, sean susceptibles de ser tratados despreciativamente sin que el racista reciba una respuesta adecuada a su intolerable actitud. Tanto las actitudes machistas como las racistas solo pueden frenarse, debidamente, cuando las víctimas deciden plantar cara a su agresor. Y mejor si, en esa tarea, son apoyadas por la sociedad en la que viven.

Sin duda, la historia reciente de los EE.UU. nos muestra con gran claridad los cambios que la sociedad americana ha ido experimentando, en la superación del racismo, hasta llegar a tener un Presidente negro. Unos cambios que empezaron, precisamente, cuando la señora Rosa Parks (una atractiva costurera negra) subió a un autobús de Montgomery (Alabama), el 1 de Diciembre de 1955, y se negó, tranquilamente, a obedecer la orden del conductor de ceder el asiento a otros pasajeros blancos como era norma en aquella ciudad. Al ser encarcelada por su conducta, en la Comunidad negra se produjo un movimiento de solidaridad hacia ella, junto con un boicot a la compañía de autobuses que terminó con la revocación jurídica de las normas que establecían la segregación racial, por ser contrarias a la Constitución de los EE.UU. Cuando Martin Luther King (líder del movimiento no violento por los derechos civiles de los negros) fue asesinado en Memphis, en 1968, el movimiento por los derechos civiles era ya imparable e irreversible. No obstante, aunque debilitado, el racismo sigue vigente tanto en los EE.UU. como en Europa, ya que siempre existirán esas personas mezquinas, ignorantes o inseguras que mantienen las actitudes racistas todavía vigentes.