miércoles, diciembre 31, 2008

Bioenergética y Taoismo

Los orígenes del taoismo se remontan a la época del llamado Emperador Amarillo (Huang Di) hace unos 4.700 años, aunque el maestro taoista más conocido fue Lao Tse (Lao Zi) que nació aproximadamente 600 años antes de Cristo y escribió el libro fundamental del taoismo: el Tao Te King (Dao De Jing).
Frente al paradigma mecanicista y materialista de la Ciencia occidental, el de la China tradicional es el energético. Los taoistas suponen que existe una energía original y natural, el Chi (Qi) que llena el universo y que presenta dos polos: el del Cielo o Yang y el de la Tierra o Yin. El Yang simboliza lo masculino y Solar, y el Yin lo femenino y Lunar. Hay tantos tipos de Qi como funciones tiene, pero tradicionalmente se ha dividido en tres tipos principales: Qi Celeste, Qi Terrestre y Qi Humano. El Qi actúa como un fluido y el Qi humano, o energía vital, es el que maneja la medicina china en la acupuntura y el masaje chino: una energía que fluye en el cuerpo humano a través de una red de canales llamados meridianos y vasos y que afectan a los diversos órganos corporales. La medicina china considera que el Qi debe fluir libremente, y de manera equilibrada, y que los bloqueos y desequilibrios de dicho flujo son los que causan las enfermedades o dolencias. Ese flujo del Qi se trata a través de los puntos de acupuntura que forman un mapa de miles de puntos si bien solo se utilizan normalmente unos 200 puntos. Personalmente, yo he sido tratado con acupuntura en casos de lumbalgías y, ahora, para el asma bronquial.
El Qi humano se maneja, también, por medio de las llamadas artes marciales como el Tai Chi Chuan (Tai Ji Quan) y el Chi Kung (Qi gong). Son disciplinas muy comunes en China, que han demostrado ampliamente su eficacia para el mantenimiento de una buena salud y longevidad.

Aunque la OMS ha avalado la eficacia de los tratamientos por acupuntura, que han sido incorporados a la Seguridad Social de algunos países occidentales, la Ciencia oficial no reconocido todavía la bioenergía Qi ni ha descubierto en qué consisten los meridianos y puntos chinos, si bien estos pueden detectarse por medio de dispositivos electrónicos de alta sensibilidad. Sin embargo, el médico austriaco Wilhelm Reich, discípulo y colaborador de Freud se distanció de este al abandonar el sistema de psicoanálisis basado en la charla y sustiruirlo por la observación y lectura del cuerpo, que resultaba más elocuente que la palabra al evitar la ocultación de la palabra. Reich llegó a obtener una gran información por la observación y manipulación del cuerpo humano para detectar los bloqueos musculares que impiden la libre circulación de la energía vital. Con los datos obtenidos, Reich desarrolló lo que se llamó el análisis caracteriológico típológico para describir distintos tipos humanos. El Análisis del Carácter es una de sus obras más leídas y estudiadas. Posteriormente, Reich elaboró una teoría, basada en experimentos científicos, que reconocía la existencia de una energía universal, que llamó orgón, que circula por el cuerpo humano y que juega un papel primordial en la sexualidad con el reflejo del orgasmo. Algo muy parecido a la energía Qi del taoismo chino, si bien Reich no parece que conociese las enseñanzas chinas. Finalmente, las teorías de Wilhelm Reich sobre el orgón fueron consideradas como delirantes y sus experimentos, realizados en los EE.UU, puestos en duda por la medicina oficial. El FDA acusó a Reich de charlatanería y fue encarcelado por desobedecer una orden contra sus trabajos sobre el cáncer. Wilhelm Reich murió en la carcel en Noviembre de 1957.

El discípulo de Reich, Alexander Lowen, recientemente fallecido (a los 98 años) no estaba de acuerdo con sus trabajos con el orgón porque pensaba que descuidaba al ser humano al centrarse en los aspectos cósmicos y físicos de esa energía. Lowen decía que somos nuestro cuerpo y consideraba que los procesos bioenergéticos del cuerpo son los que determinan lo que sucede en la mente y no al revés. Lowen desarrolló toda una técnica terapeútica corporal a la que llamó bioenergética que tuvo un gran éxito. Lowen ordenó y simplificó el análisis caracteriológico de Reich definiendo 5 tipos básicos del carácter según el tipo específico de estructura defensiva, psicológica y muscular, frente a la expresión de su auténtica personalidad. Estos son:
  • Esquizoide: La existencia frente a la necesidad
  • Oral: La necesidad frente a la dependencia
  • Psicopático: La independencia frente a la cercanía
  • Masoquista: La cercanía frente a la libertad
  • Rígido: La libertad frente al sometimiento al amor
Un(a) masoquista bloquea la expresión de su libertad e independencia para no perder su necesidad de cercanía al otro. El resultado es que la persona masoquista se muestra sumisa ante los otros, reprimiendo los fuertes sentimientos de ira y hostilidad que en realidad tiene. La terapia bioenergética hace aflorar esos sentimientos para que se expresen con toda su intensidad lo que genera un cambio corporal muy visible. Personalmente, tuve la oportunidad de presenciar una sesión de bioenergética con una chica de caracter masoquista a la cual el terapeuta, después de algunas manipulaciones musculares para resolver los bloqueos energéticos, le proporcionó un bate y un colchón donde golpear para expresar toda la hostilidad y odio que aflorase. La chica nos contó que había visto, en el colchón, el rostro de unas monjas que la habían reprimido en su niñez. El resultado corporal fue espectacular: de una persona gorda, de piel algo morada y expresión poco atractiva surgió otra de piel sonrosada, ojos brillantes y aspecto atractivo. Todo en el espacio de una media hora. En cambio, en el caso del carácter rígido, que es el que al parecer yo tengo, los efectos de una terapia bioenergética no son ni tan claros ni mucho menos espectaculares.

Los ejercicios de Qi Gong, Tai Ji y de masaje chino pueden tener resultados parecidos. También contribuyen al libre flujo de la energía vital en el cuerpo.

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