No sé si es cierto que los avestruces meten la cabeza en la tierra para no ver algún peligro que les acecha. Últimamente he leído varios libros y artículos, de diferentes personalidades y hombres de Ciencia, que describen situaciones futuras de la Humanidad que, de ser ciertas, sugieren la idea de que las personas con responsabilidades de Gobierno, y capacidad de decisión, están manteniendo políticas muy semejantes a las que se cuentan de estas hermosas aves: negarse a ver el peligro.
Uno de estos escritos, que alertan del peligro, es el libro de James Lovelock "La venganza de la tierra" donde expone la situación de deterioro, ya irreversible, a la que se ha llegado en la Tierra (Gaia) por el exceso de población y las emisiones de CO2 y de metano. Lovelock, un científico experimentado, considera que el llamado "desarrollo sostenible" y las energías alternativas no podrán implementarse con la necesaria rapidez y que el desastre está ya servido. No obstante, las medidas correctoras que se puedan tomar a corto plazo (entre ellas la utilización de la energía nuclear de fisión) podrían conseguir que sobreviva, al menos, una décima parte de la humanidad refugiada en amplias zonas del Norte. Desde luego, la energía de fusión nuclear podría salvar la situación si estuviese disponible, y se generalizase, en una década. Pero esto es prácticamente imposible ya que, lo más probable, es que no esté generalizada antes de 2050.
Otro escrito altamente alarmante es una entrevista, aparecida en El Pais del domingo 29 de Abril, a Stuart F. Chapin, catedrático de Ecología de la Universidad de Alaska, que alerta, no solo sobre el deshielo de los polos, sino de los efectos del calentamiento global sobre los glaciares y el permafrost o suelo helado de amplias zonas de Siberia y de Alaska. El permafrost almacena carbono en forma de metano (que tiene una capacidad de efecto invernadero 20 veces superior a la del CO2) el cual será liberado al fundirse dicha capa de permafrost. Y la cantidad de carbono almacenado es, solo en Siberia, del orden del que ya existe en la atmósfera. Chapin dice textualmente: La quema de combustíbles fósiles ahora determinará el clima de Ártico en 50 años. El Ártico está condenado.
El oceanógrafo, de 64 años, Jeremy Jackson, quien ha pasado casi toda su vida explorando los mares de todo el mundo, dice que se contabilizan ya 150 zonas muertas en mares y océanos. El nitrógeno y fosfatos, procedentes de la agricultura, son nutrientes que alimentan a las algas y bacterias. Los animales que las comen no dan abasto y aquellas crecen contínuamente, hasta que roban todo el oxígeno del agua lo que mata a la mayoría de las especies animales. Así ha ocurrido ya en el Golfo de Mexico, en el Báltico y el Adriático en los que desaparece la pesca y quedan solo algas y medusas. Y el Mediterráneo también corre el peligro de convertirse en un mar muerto si seguimos descargando toda clase de nutrientes y desechos procedentes de la superpoblación urbana y agrícola de las costas. GeenPeace ya ha alertado sobre el peligro, proponiendo la creación de reservas marinas en el Mediterráneo. ¿Qué hacen nuestras autoridades estatales y autonómicas para evitar el desastre? Porque sería un verdadero desastre si, dentro de pocas décadas, las playas de la Costa del Sol, Levante, Cataluña y Baleares se convierten en lugares sucios y malolientes, inadecuados para el turismo. Lo único positivo es que se acabarían los accidentes de tráfico que resultan de los masivos desplazamientos vacacionales de madrileños hacia las costas mediterráneas.
2 comentarios:
Hola, soy una sevillana que vive en Málaga y no he escrito nunca en su blog que me agrada y que suelo leer a menudo.
Me ha parecido muy interesante e inquietante este artículo, pero me surge una duda:
¿Cómo es posible que una zona marina colonizada por algas acabe con el O2 local? las algas respiran en la oscuridad, si les falta el oxígeno mueren, pero también producen 02 con la fotosíntesis, como todas las plantas, en presencia de luz. De hecho las plantas marinas aportan un gran % del oxigeno a la atmósfera. Tb tengo entendido que absorven sal, disminuyen la salinidad y la densidad local (si son suficientemente numerosas) lo que es contrarrestado por el aporte de aguas mas densas, y saladas por tanto, de alrededor.
No me parece (no me explico) posible una "zona muerta" en sistema marino, sin que la vida luche, sin que ante nuevas condiciones se tienda a nuevos equilibrios dinámicos y vivos al fin y al cabo. En fin, es sólo una duda y que quizá peco de optimista o que dan ganas de hacer lo que el avestruz.
Un saludo
Es una sorpresa, y una satisfacción, leer algún comentario a mis artículos y que alguien, que no sea uno de mis amigos, lo lean.
Respecto a tus dudas, te diré que no soy ningún especialista en temas marinos. Lo que escribo es un resumen de lo leído en El Pais del prestigioso oceanógrafo Jeremy Jackson, que no se caracteriza por ser un investigador de biblioteca, sino que estudia los mares haciendo miles de inmersiones. Desde luego, lo que dices parece razonable, si bien el problema no es la existencia de algas (o medusas) sino su excesiva expansión a costa de otra biodiversidad. En cuanto al O2, no creo que se puedan hacer apreciaciones realistas sin las mediciones correspondientes a toda investigación.
Si vives en Málaga y tienes interés en debatier estos temas, te propongo encontrarnos para hablar ampliamente. Mi e-mail es: ramon.alcain@hispalinux.es
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