domingo, julio 15, 2007

Preguntas

Muchos de los grandes descubrimientos empiezan cuando alguien hace preguntas que casi nadie hace. Lo que vemos todos los días, forma parte del orden natural y no lo cuestionamos. Todavía en el siglo XVI, a la gente le parecía natural que el cielo, con el sol y las estrellas girase todos los días y noches alrededor de la tierra. Pero Galileo se preguntaba ¿porqué estrellas, tan distantes unas de otras, giran simultáneamente? y la respuesta más simple era que la tierra, y no todo el cielo, era lo que giraba todos los días. Una respuesta de la que tuvo que retractarse ante la perspectiva de que la Iglesia de entonces le enviase a la hoguera. ¡Eppur si muove!

Isaac Newton (nacido poco después de la muerte de Galileo), que fue el más grande científico de todos los siglos (junto con Einstein) se preguntaba porqué caen los objetos. Se ha dicho que la pregunta surgió cuando un manzana, cayendo de un árbol, le golpeó. En todo caso, esa pregunta le llevó a estudiar el efecto que la atracción entre masas tendría en el movimiento de los planetas y de ahí surgió toda la teoría de la gravitación universal, que ha perdurado hasta que fue corregida por la de la relatividad de Einstein, y que se sigue utilizando para el cálculo de los movimientos de velocidad pequeña comparada con la de la luz.

Hoy, las preguntas de la Ciencia son más complejas y menos entendibles. En el 125 aniversario de la revista Science, esta publicó un artículo con las 125 principales preguntas de la Ciencia actual. De ellas, las “top 25” son preguntas del tipo: ¿Cual es la base biológica de la conciencia? o ¿porqué la especie humana tiene tan pocos genes? o ¿cómo y donde empezó la vida en la tierra? o ¿cómo se almacena y recupera la memoria? o ¿qué temperatura alcanzará la tierra con el calentamiento global?...

Dejando a un lado las preguntas trascendentes que tratan de responder (inútilmente) las distintas religiones, hay también otras de carácter conceptual y no científico, sobre las que vale la pena reflexionar. Ya en un artículo, escrito hace años, hice una reflexión sobre: ¿qué es el arte? Es una pregunta difícil de contestar, ya que el arte es algo que se percibe de forma muy distinta por unas y otras personas. Releído el artículo, lo sigo encontrando bastante aceptable y, hoy, mi opinión no difiere sustancialmente de la de entonces.

Y esto me lleva a otra pregunta, también de carácter conceptual pero mucho más general: ¿qué es la belleza? ¿porqué nos parecen bellos, o atractivos, ciertos objetos o seres vivos y otros nos resultan repelentes?

Ya los griegos intentaron conceptualizar la belleza y lo hicieron, además de realizando espléndidas esculturas, utilizando la geometría para llegar a una proporción armónica o áurea que fue redescubierta en el Renacimiento y utilizada profusamente por genios como Leonardo da Vinci. También la simetría tiene una importante efecto en el sentido de la belleza: nos gustan más las figuras simétricas que las fuertemente asimétricas. Pero, además de estas cuestiones de armonía geométrica, debe haber otras razones por las que algunas cosas nos resultan bellas. ¿Porqué nos gusta una puesta de sol o el canto de algunos pájaros? ¿Porqué algunos animales nos resultan especialmente atractivos y otros repugnantes? ¿Porqué nos gustan unas piezas musicales y no soportamos otras? La armonía en los colores y las notas musicales también juega un papel esencial aquí, si bien todo esto está sometido a lo que llamamos el “gusto” que puede ser muy diferente para unas y otras persona.

En lo que respecta a la belleza femenina, personalmente no me gustan demasiado las actuales "modelos" de pasarela (con la excepción de Naomí Campbell) ya que carecen de personalidad y son excesivamente delgadas. No concibo una obra de arte basada en una de estas modelos. En cambio, la Venus de Milo sigue siendo, para mí, el prototipo de la belleza femenina. Su escultura es un prodigio de armonía y de hermosura. Aquí podríamos decir que, en 3D, las formas más armónicas son las que tienden a ser esferoidales, como los pechos, el vientre, las nalgas... En mi opinión, cuando nuestros ojos se van detrás de un hermoso culo o unas tetas bien redondas, hay algo más que una atracción de tipo sexual. También nuestra mirada se siente atraída por muchos animales: un caballo, un perro lobo, unos cachorros de tigre o de lince, un oso polar....Y también por un paisaje nevado o por un bosque de hayas o por el mar embravecido.

Y la pregunta es ¿porqué todo esto nos resulta bello y atractivo?


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