Ayer, 17 de Noviembre, el IPCC ha presentado el AR4 (Assesment Report 4) sobre Cambio Climático en Valencia. Este informe, y su repercusión mediática, presenta algunos aspectos que marcan un punto de inflexión en la toma de conciencia de la ciudadanía sobre este gravísimo problema de dimensiones planetarias. Son:
a) El informe considera que el calentamiento global, debido a causas humanas, es ya un hecho inequívoco y evidente, admitido por la práctica totalidad de la Comunidad científica especializada en estos temas sin que exista ya poco o ningún margen para el escepticismo.
b) Las consecuencias del cambio climático se están ya empezando a notar, en forma de incremento de desastres naturales y cambios biológicos que amenazan la disponibilidad de recursos hídricos y forestales. La desertización de algunas zonas del planetas parece ya imparable.
c) Los poderes públicos están reaccionando ya con preocupación y, aunque todavía algunos grandes países se resisten a firmar el protocolo de Kioto, todos ellos anuncian medidas para impulsar energías renovables y para dar pasos hacía una economía más sostenible y menos devoradora de recursos.
d) La derecha social y política empieza a dar muestras de considerar seriamente el problema del calentamiento global y de las emisiones de gases de efecto invernadero. Primero ha sido el caso de Francia, con Sarkozy (como decíamos en el artículo anterior) y ahora es el PP el que introduce en su programa electoral la lucha contra el Cambio Climático, anunciando incluso una Ley contra el Cambio Climático. Se trata de un cambio, más que climático, de 180º respecto a posiciones recientes de escepticismo, sustentadas en las conversaciones de Rajoy con su "primo". Y todavía más en relación con los pronunciamientos de Aznar, en 2003, en los que decía que "cumplir con Kioto significaría la tumba para las empresas españolas" (Narbona dixit).
En definitiva, ya hemos pasado la época de los debates más o menos teóricos y llega el momento de las actuaciones prácticas de Gobiernos, empresas y ciudadanos para lograr un sistema económico y social sostenible, de aquí a no más de 20 años.
a) El informe considera que el calentamiento global, debido a causas humanas, es ya un hecho inequívoco y evidente, admitido por la práctica totalidad de la Comunidad científica especializada en estos temas sin que exista ya poco o ningún margen para el escepticismo.
b) Las consecuencias del cambio climático se están ya empezando a notar, en forma de incremento de desastres naturales y cambios biológicos que amenazan la disponibilidad de recursos hídricos y forestales. La desertización de algunas zonas del planetas parece ya imparable.
c) Los poderes públicos están reaccionando ya con preocupación y, aunque todavía algunos grandes países se resisten a firmar el protocolo de Kioto, todos ellos anuncian medidas para impulsar energías renovables y para dar pasos hacía una economía más sostenible y menos devoradora de recursos.
d) La derecha social y política empieza a dar muestras de considerar seriamente el problema del calentamiento global y de las emisiones de gases de efecto invernadero. Primero ha sido el caso de Francia, con Sarkozy (como decíamos en el artículo anterior) y ahora es el PP el que introduce en su programa electoral la lucha contra el Cambio Climático, anunciando incluso una Ley contra el Cambio Climático. Se trata de un cambio, más que climático, de 180º respecto a posiciones recientes de escepticismo, sustentadas en las conversaciones de Rajoy con su "primo". Y todavía más en relación con los pronunciamientos de Aznar, en 2003, en los que decía que "cumplir con Kioto significaría la tumba para las empresas españolas" (Narbona dixit).
En definitiva, ya hemos pasado la época de los debates más o menos teóricos y llega el momento de las actuaciones prácticas de Gobiernos, empresas y ciudadanos para lograr un sistema económico y social sostenible, de aquí a no más de 20 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario