En Occidente estamos acostumbrados a pensar que la ética es una parte de la filosofía que se desarrolló en la antigua Grecia. Y, ciertamente, el término ética viene del griego "ethos", que significa carácter, y es una disciplina cuyo objeto son los aspectos "morales" de los actos humanos. No obstante, generalmente se considera que la moral está constituida por el conjunto de normas y reglas de conducta por las que una sociedad se rige y la ética por los principios morales que un individuo o un conjunto de individuos aceptan.
En la antígua China, el más conocido filósofo autor del conjunto de normas y reglas de conducta por la que se ha regido la sociedad china durante siglos fue Confucio o Kǒng Fūzǐ (孔夫子) que vivió entre los siglos VI y V a.C, es decir unos 100 años antes que Platón y 150 antes que Aristóteles. Confucio fue un moralista en toda regla: se ocupó de enseñar normas de conducta para individuos y gobernantes. Consideraba como virtudes a desarrollar: la caridad con el prójimo, el respeto a los mayores y a los antepasados, el respeto a la jerarquía, el amor filial, la benevolencia y la tolerancia. Dedicó numerosos escritos a las relaciones de gobernantes y súbditos, maridos y mujeres, padres e hijos. Se puede decir que la doctrina de Confucio es laica, es decir no religiosa, aunque se refiere al Cielo como realidad primera y máxima fuente del orden de la naturaleza. El Cielo (o el TAO en el taoísmo) es más parecido a la Naturaleza que al Dios de las religiones teístas. Así, algunos partidarios de la moral "laica" ven en Confucio un antecedente de la ilustración y el laicismo, en tanto que fundamentan los principios éticos en el hombre.
Lao-Tse o Lao Zi (老子, "Viejo Maestro") fue contemporáneo de Confucio, aunque mayor que él. Se sabe que tuvieron un encuentro cuando Confucio era jóven y Lao ya anciano. Confucio le expuso los principios fundamentales de su doctrina: Humanidad y Justicia, o sea amar a todos los seres con un amor desinteresado. A lo que Lao respondió algo así: No comprendo vuestro punto de vista. Ese amor universal de que habláis, ¿no es acaso una perversión de los sentimientos naturales, no es una intromisión, no es interesarse diciendose desinteresado? Mirad el sol, la luna, las plantas y los animales en la Naturaleza: ellos no tienen necesidad de que nadie se interese en amarlos y ordenarlos. El cisne no necesita, para ser blanco lavarse cada mañana ni el cuervo necesita teñir sus plumas para ser negro. Los peces sacados del agua se asfixian de todos modos, con o sin ayuda de nadie: lo que necesitan es la profundidad del río, su libertad...Buscar la Humanidad y la Justicia es como perseguir, a golpes de tambor, a un fugitivo que se nos escapa. Después de esto, Confucio permaneció 3 días sin hablar y luego dijo a sus discípulos que "había visto al dragón", o sea a un gran espíritu.
Y es que las enseñanzas de Lao Zi, condensadas en su libro Tao Te King (Dao De Jing), son extraordinariamente anárquicas y liberales y, aunque se enseñan algunos principios de gobierno, estos se basan en el fluir con la Naturaleza y en lo que llama wu-wei o no actuar (no forzar) y en su rechazo a las armas y a las excesivas normas y leyes. Lo mejor para entender la filosofía ética del taoismo de Lao-Zi es leer algunos de los párrafos más característicos del Dao De Ching (según la traducción del sinólogo alemán Richard Wilhelm).
La polaridad o dualidad son una constante en sus enseñanzas:
Si todos reconocen lo bello como tal,
reconocen a la vez lo feo.
Si como tal reconocen lo bueno,
reconocen a la vez lo que no es bueno.
Porque Ser y No-Ser se generan mutuamente.
Difícil y fácil se complementan entre sí.
Largo y corto se moldean mutuamente.
Y el wu-wei (no actuar):
El sabio obra sin actuar.
Enseña sin hablar.
........
No favoreciendo a los mejores,
se evita la discordia en el seno del pueblo.
No apreciando el lujo se evita que el pueblo robe.
No exhibiendo nada que incite a la codicia,
se evita la confusión en el corazón del pueblo.
Así gobierna el Sabio.
---------------
Por eso el sabio dice:
Si no hacemos nada,
el pueblo evoluciona por sí solo.
Si amamos la quietud,
el pueblo encuentra por sí solo el recto camino.
Si no emprendemos nada,
el pueblo se enriquece por sí solo.
Si no tenemos deseos,
el pueblo retorna por si solo a la simplicidad.
Que Lao no confía en las reglas artificiales queda claro aquí:
Cuando se pierde el TAO,
aparecen la moralidad y el deber
Cuando la inteligencia y el conocimiento prosperan,
surgen las grandes mentiras.
Cuando nace el desacuerdo entre parientes,
aparecen el deber filial y el amor,
Cuando la confusión se expande por el Estado,
surgen los leales funcionarios.
Lao es contrario a la violencia, las armas y el exceso de leyes y normas:
Cuantas más armas haya,
tanto más se pervertirán la casa y el estado.
Cuantas más personas cultiven el ingenio y la astucia,
tanto más abundarán los signos nefastos.
Cuantas más leyes y órdenes se decreten,
mayor será el número de ladrones y malhechores.
Así pues, la ética taoísta consiste en fluir con la Naturaleza (el TAO) evitando la violencia y las excesivas regulaciones que provocan una vida artificial. Es decir, el taoísmo, hoy en día, se alinearía con el ecologismo y anti-consumismo más radical.
Finalmente, para completar el cuadro de la filosofía ética de la antigua china es imprescindible considerar el budismo Zen (Chan) que se originó en China y que pasó a Japón donde se desarrolló con mayor fuerza. El budismo Zen tiene claras influencias del taoísmo con una ética claramente budista, basada en la compasión y el comportamiento correcto. Como el taoismo, el Zen se puede considerar como un camino de liberación que lleva a la integración del individuo con el Ser o el Todo (Naturaleza o TAO).
Son, por tanto, tres las grandes filosofías que se originaron en la antígua China y que algunos llaman las 3 religiones: Taoísmo, Chan (Zen) y Confucionismo. Las tres siguen vigentes en nuestros días.
PS: Ver también mi artículo "TAO/ZEN y la espontaneidad"
En la antígua China, el más conocido filósofo autor del conjunto de normas y reglas de conducta por la que se ha regido la sociedad china durante siglos fue Confucio o Kǒng Fūzǐ (孔夫子) que vivió entre los siglos VI y V a.C, es decir unos 100 años antes que Platón y 150 antes que Aristóteles. Confucio fue un moralista en toda regla: se ocupó de enseñar normas de conducta para individuos y gobernantes. Consideraba como virtudes a desarrollar: la caridad con el prójimo, el respeto a los mayores y a los antepasados, el respeto a la jerarquía, el amor filial, la benevolencia y la tolerancia. Dedicó numerosos escritos a las relaciones de gobernantes y súbditos, maridos y mujeres, padres e hijos. Se puede decir que la doctrina de Confucio es laica, es decir no religiosa, aunque se refiere al Cielo como realidad primera y máxima fuente del orden de la naturaleza. El Cielo (o el TAO en el taoísmo) es más parecido a la Naturaleza que al Dios de las religiones teístas. Así, algunos partidarios de la moral "laica" ven en Confucio un antecedente de la ilustración y el laicismo, en tanto que fundamentan los principios éticos en el hombre.
Lao-Tse o Lao Zi (老子, "Viejo Maestro") fue contemporáneo de Confucio, aunque mayor que él. Se sabe que tuvieron un encuentro cuando Confucio era jóven y Lao ya anciano. Confucio le expuso los principios fundamentales de su doctrina: Humanidad y Justicia, o sea amar a todos los seres con un amor desinteresado. A lo que Lao respondió algo así: No comprendo vuestro punto de vista. Ese amor universal de que habláis, ¿no es acaso una perversión de los sentimientos naturales, no es una intromisión, no es interesarse diciendose desinteresado? Mirad el sol, la luna, las plantas y los animales en la Naturaleza: ellos no tienen necesidad de que nadie se interese en amarlos y ordenarlos. El cisne no necesita, para ser blanco lavarse cada mañana ni el cuervo necesita teñir sus plumas para ser negro. Los peces sacados del agua se asfixian de todos modos, con o sin ayuda de nadie: lo que necesitan es la profundidad del río, su libertad...Buscar la Humanidad y la Justicia es como perseguir, a golpes de tambor, a un fugitivo que se nos escapa. Después de esto, Confucio permaneció 3 días sin hablar y luego dijo a sus discípulos que "había visto al dragón", o sea a un gran espíritu.
Y es que las enseñanzas de Lao Zi, condensadas en su libro Tao Te King (Dao De Jing), son extraordinariamente anárquicas y liberales y, aunque se enseñan algunos principios de gobierno, estos se basan en el fluir con la Naturaleza y en lo que llama wu-wei o no actuar (no forzar) y en su rechazo a las armas y a las excesivas normas y leyes. Lo mejor para entender la filosofía ética del taoismo de Lao-Zi es leer algunos de los párrafos más característicos del Dao De Ching (según la traducción del sinólogo alemán Richard Wilhelm).
La polaridad o dualidad son una constante en sus enseñanzas:

Si todos reconocen lo bello como tal,
reconocen a la vez lo feo.
Si como tal reconocen lo bueno,
reconocen a la vez lo que no es bueno.
Porque Ser y No-Ser se generan mutuamente.
Difícil y fácil se complementan entre sí.
Largo y corto se moldean mutuamente.
Y el wu-wei (no actuar):
El sabio obra sin actuar.
Enseña sin hablar.
........
No favoreciendo a los mejores,
se evita la discordia en el seno del pueblo.
No apreciando el lujo se evita que el pueblo robe.
No exhibiendo nada que incite a la codicia,
se evita la confusión en el corazón del pueblo.
Así gobierna el Sabio.
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Por eso el sabio dice:
Si no hacemos nada,
el pueblo evoluciona por sí solo.
Si amamos la quietud,
el pueblo encuentra por sí solo el recto camino.
Si no emprendemos nada,
el pueblo se enriquece por sí solo.
Si no tenemos deseos,
el pueblo retorna por si solo a la simplicidad.
Que Lao no confía en las reglas artificiales queda claro aquí:
Cuando se pierde el TAO,
aparecen la moralidad y el deber
Cuando la inteligencia y el conocimiento prosperan,
surgen las grandes mentiras.
Cuando nace el desacuerdo entre parientes,
aparecen el deber filial y el amor,
Cuando la confusión se expande por el Estado,
surgen los leales funcionarios.
Lao es contrario a la violencia, las armas y el exceso de leyes y normas:
Cuantas más armas haya,
tanto más se pervertirán la casa y el estado.
Cuantas más personas cultiven el ingenio y la astucia,
tanto más abundarán los signos nefastos.
Cuantas más leyes y órdenes se decreten,
mayor será el número de ladrones y malhechores.
Así pues, la ética taoísta consiste en fluir con la Naturaleza (el TAO) evitando la violencia y las excesivas regulaciones que provocan una vida artificial. Es decir, el taoísmo, hoy en día, se alinearía con el ecologismo y anti-consumismo más radical.
Finalmente, para completar el cuadro de la filosofía ética de la antigua china es imprescindible considerar el budismo Zen (Chan) que se originó en China y que pasó a Japón donde se desarrolló con mayor fuerza. El budismo Zen tiene claras influencias del taoísmo con una ética claramente budista, basada en la compasión y el comportamiento correcto. Como el taoismo, el Zen se puede considerar como un camino de liberación que lleva a la integración del individuo con el Ser o el Todo (Naturaleza o TAO).
Son, por tanto, tres las grandes filosofías que se originaron en la antígua China y que algunos llaman las 3 religiones: Taoísmo, Chan (Zen) y Confucionismo. Las tres siguen vigentes en nuestros días.
PS: Ver también mi artículo "TAO/ZEN y la espontaneidad"
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