jueves, febrero 05, 2009

Contra codicia, Obama

Ya casi nadie duda de que la codicia, no solo la de los financieros timadores (cuyas operaciones fraudulentas han causado enormes daños a la economía global) sino también de una parte de la población de clases alta y media, ha sido el factor fundamental de la crisis global que sufre el capitalismo mundial. Según el diccionario de la RAE, codicia es el "afán excesivo de riquezas", algo bastante común en nuestras sociedades desarrolladas de gran consumo.

El Presidente de la AEB (Asociación española de Banca) culpaba, de la crisis financiera, a empresas y familias por su excesivo endeudamiento. Tenía razón, pero no decía que muchas oficinas bancarias han estado alentando, a una población ignorante, a especular con la compra de viviendas. Incluso en el año 2007, cuando estaba claro que la burbuja financiera iba a estallar, oficinas de Cajas y Bancos seguían ofreciendo hipotecas del 100% del precio de mercado, basándose en la idea de que los precios seguirían subiendo. Y esto fue la causa de que la burbuja inmobiliaria, y el consiguiente endeudamiento, continuase inflándose. Entonces, mi impresión era que la burbuja pincharía hacia 2005 (como digo en un artículo anterior), pero fue esa codicia especulativa la que retrasó el momento del pinchazo haciéndolo más dañino, porque el endeudamiento llegó ya a límites insostenibles.

Si, en el caso de España, el problema quedó circunscrito fundamentalmente al sector inmobiliario y de la construcción, en los EE.UU., a través de las hipotecas subprime, y los hedge-funds que las empaquetan, el asunto ha pasado a ser también un elemento clave para entender la crisis financiera global que, ahora, está dificultando la concesión de créditos que necesitan empresas y familias para sobrevivir, tanto en USA como en España. Para entender lo que ha ocurrido, y al mismo tiempo reir un poco, es imprescindible ver este singular video de excelente humor inglés (con subtítulos en español).

¿Y que pinta Obama en todo esto? No es solo que haya preparado un Plan para inyectar liquidez en la Banca, ya que eso es lo que han hecho casi todos los gobiernos (y no estoy seguro de que sea lo correcto), sino que ha lanzado un par de ideas que, propuestas por un Presidente USA, pueden tener un efecto regenerador y ético muy notable:

a) Obama ha calificado como una vergüenza (a shame) intolerable, y de gran irresponsabilidad, el que ejecutivos de instituciones financieras, que han recibido esos fondos públicos para suministrar liquidez a esas instituciones, hayan utilizado una parte del dinero para mejorar sus ya altísimas retribuciones.

b) Obama se propone sacar una Norma por la que se limitan las retribuciones de los directivos de empresas o entidades que reciban apoyo público.

Probablemente, si en lugar de ser un Presidente USA quien dice y hace lo anterior, fuese un personaje considerado de izquierdas, por ejemplo uno como Zapatero (aunque este sea, en realidad, un centrista), la derecha de este país se le hubiera lanzado a la yugular por atreverse a intervenir en el sacrosanto libre mercado. Un mercado, por cierto, que empieza a perder su santidad como guía indiscutible de la economía.

A muchos, les puede parecer poco útil, y hasta contraproducente, tratar de limitar las remuneraciones de los altos directivos ya que, según dicen algunos, las altas remuneraciones y la ambición de mejorarlas, son un eficaz motor para mover el sistema económico. Sin embargo, la realidad nos muestra que esas descomunales remuneraciones (basadas, muchas veces, en valores financieros ficticios) constituyen la antesala de la crisis. Eso ocurrió ya en el crack del 29 y ha ocurrido ahora. Para verlo con claridad, no hay nada mejor que el gráfico que, aún a riesgo de ser reiterativo (puesto que ya lo expuse en un artículo anterior), ilustra la evolución de las remuneraciones de los ejecutivos (altos, medios y bajos) expresadas en las cifras por las que multiplican el salario del trabajador medio. Desde 1945 a 1985, el 10% más alto de los ejecutivos (top 10%) se mueven en cifras que no llegan a 100 veces el salario del trabajador medio. Incluso, durante los años 60-70, se ven cifras de solo alrededor de 50 veces. Pero, a partir de finales de los 80, hay una tremenda escalada de remuneraciones llegando, hacia el año 2.000, hasta 700 veces el salario del trabajador medio. El gráfico expresa claramente la existencia de una gran burbuja especulativa que está inflando los más altos salarios. ¡Es la codicia expresada en cifras de la remuneración de quienes detentan el poder de manejar las finanzas del mundo! Los amos del universo, como les llama Tom Wolfe en su extraordinaria novela "The bonfire of the vanities" (La hoguera de las vanidades), recreada también en un film de Brian de Palma, con Tom Hanks, Melanie Giffith y Bruce Willis.

La coincidencia del brutal incremento de las remuneraciones, de los altos directivos del capitalismo USA, con la caída del campo socialista (URRS y países satélites) nos sugiere la idea de que, quizás, la existencia de una alternativa real al capitalismo (aunque ya muy deteriorada) pudo servir de muro de contención a los excesos de ese capitalismo hasta que este triunfó definitivamente, al menos en el área de los países más desarrollados. Si esto fuese así, se podría afirmar que el socialismo real ha sido más beneficioso para los trabajadores del mundo capitalista que para los del campo socialista. Un motivo para la reflexión.

He aquí el gráfico (que debe ampliarse para verlo bien):
NOTA: Para ver el gráfico aumentado, pulsar sobre el gráfico y, para volver al texto, pulsar la flecha atrás del navegador.

No hay comentarios: