Como he dicho algunas veces, el término "liberal" puede tener significados muy distintos según en qué contexto y quien lo utilice. Tanto en la Europa del siglo XIX como en los EE.UU de la actualidad, el significado de liberal era sinónimo de librepensador, generalmente laico y progresista. En los EE.UU. se aplica, también a quienes son favorables a la intervención pública, o sea a los "socialdemócratas" e incluso a socialistas. Todo lo contrario de los conservadores. Sin embargo, en la España de hoy y, en general en Europa, el término liberal se aplica a quienes creen en políticas privatizadoras, de reducción de impuestos y de adelgazamiento del Estado. Es en este sentido en el que yo utilizo el término "liberal", si bien añado siempre la coletilla de "neo-con" para evitar cualquier equívoco.
En la crisis actual, las recetas que casi todos los Gobiernos están aplicando están más próximas a las "socialdemócratas", o keynesianas, que a las de la ideología liberal (neo-con), incluidas las de los Gobiernos de derechas, que son la mayoría en Europa. Sobre esto ya he tratado ampliamente en otros posts anteriores; en el titulado "La economía de la depresión" se recogen también enlaces a otros de mis artículos sobre estos temas, para quienes sientan curiosidad en leerlos.
Así pues, si bien parece estar muy claro que la crisis financiera global ha sido provocada por las deficiencias del llamado "mercado libre" y, singularmente, por las políticas económico-financieras de la era Bush, mientras que las soluciones van por caminos keynesianos, destacados representantes españoles de las ideologías neo-con, como nuestro "lider cósmico" Sr. Aznar siguen empeñados en afirmar las bondades de esa ideología, esencialmente privatizadora, frente a la de la regulación y control públicos. Como una clara "demostración" de sus tesis, el Sr. Aznar no duda en lanzar el demoledor argumento del caso de la Caja de Castilla-La Mancha diciendo que: "los responsables de haber llevado a la insolvencia a unas cuantas cajas de ahorros españolas no son peligrosos 'neocon' ni despiadados ultraliberales" sino "más bien todo lo contrario". Y, consecuentemente, critica duramente el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) proponiendo que las Cajas se "privaticen". Pero resulta que las Cajas no son entidades públicas (de capital público mayoritario) sino privadas, solo que mangoneadas por los Partidos Políticos (y, muy especialmente, por el PP) junto con entidades sociales, generalmente para la atención de sus propios intereses. Algo muy distinto de una entidad pública, que debe ser totalmente transparente y rendir cuentas a la Administración correspondiente y a los ciudadanos.
La ideología neo-con se basa en considerar que lo privado es superior a lo público y que, por tanto, privatizando en todo lo posible la actividad económica, tendríamos un mundo mejor e, incluso, más justo. El premio Nobel de Economía, Milton Friedman, del que no sabemos qué hubiese dicho sobre la actual crisis puesto que falleció en 2006, era uno de los gurús del liberalismo neo-con y, a pesar de haber dicho cosas muy acertadas como el que "Uno de los más grandes errores es juzgar a las políticas y programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados", sin embargo, también decía "Estoy a favor de reducir impuestos bajo cualquier circunstancia y por cualquier excusa, por cualquier razón, en cualquier momento en que sea posible", proposición que sería suscrita por muchos españoles, sobre todo los más pudientes, pero que entra en contradicción con la anterior del propio Friedman ya que los datos y los hechos avalan el que los países con mejores resultados económicos y sociales son los que tienen una presión fiscal más alta e, inversamente, los de presión fiscal muy baja presentan los peores resultados (en África, América Latina...). Incluso países de alto nivel de desarrollo y presión fiscal media-baja, como los EE.UU, tienen resultados muy pobres en cuestiones sociales, como educación y sanidad. El caso de la sanidad, en EE.UU. privada en más del 80%, es paradigmático: es la más cara del mundo (17% PIB) mientras que la esperanza de vida y la mortalidad infantil están en niveles parecidos a los de Cuba, existiendo una parte importante de la población (equivalente a la española) sin cobertura sanitaria alguna.
¿Cómo explican los liberales neo-con que los países más avanzados socialmente sean los escandinavos de tradición socialdemócrata que si bien, ahora, tienen gobiernos de centro-derecha, presentan las presiones fiscales más altas (Suecia y Dinamarca, el 50% PIB)? En realidad, una simple mirada a la fiscalidad de los países de la UE-27 ilustra muy bien la idea de que son los países más desarrollados y competitivos (Dinamarca, Suecia, Bélgica, Francia, Finlandia, Austria...) los que presentan una presión fiscal alta y, consiguientemente, un mayor gasto social. España, con un 20% PIB de gasto social, tiene un déficit social importante con respecto a la media europea (27,3% PIB) por lo que los servicios sociales (sanidad, educación, ayuda a las familias, pensiones mínimas...) son también de menor nivel. Para tener unos buenos servicios sociales es necesaria (aunque no suficiente) una presión fiscal alta y para que un país tenga una buena productividad y sea competitivo precisa de un buen nivel social, singularmente educativo y sanitario.
Y, cuando la ideología neo-con está en contra de que existan sindicatos de trabajadores fuertes porque dicen que los altos salarios y la protección social consiguiente ahuyentan la inversión ¿como pueden explicar que estos países sean, también, los que mejores índices de productividad y competitividad presentan? Los países escandinavos tienen un porcentaje de sindicación de cerca del 80% de los trabajadores (España menos del 20%) lo que explica la existencia de altos salarios. Los altos salarios, junto con los buenos niveles educativos y formativos, constituyen un estímulo para que los empresarios se las ingenien para conseguir unos buenos niveles de productividad y, consecuentemente, de competitividad. Cuando esta competitividad se basa en los bajos salarios y la falta de presión sindical, y no en la productividad, el país se queda retrasado y responde ante una crisis grave con un fuerte incremento del desempleo, como ha sido el caso en nuestro país.
Las tesis del liberalismo neo-con pueden ser bastante acertadas cuando se aplican a países autocráticos o dictatoriales, como lo han sido los del llamado "socialismo real", pero no en los que las libertades democráticas son una conquista de los trabajadores y los ciudadanos.
Comparto una buena parte de las citas de Milton Friedman, como por ejemplo: "Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas". Pero si el ideario liberal (neo-con) fuese este de la prioridad para las libertades, tendrían que explicar, también, porqué los gobiernos USA más neo-con han apoyado a sanguinarios dictadores, como Pinochet o Videla y a casi todos los golpistas latinoamericanos (frecuentemente promovidos por los EE.UU), o a la ocupación israelí frente a los palestinos.
Quizás tenga que ser un Presidente, como Barack Obama, realmente "liberal" (en el sentido americano del término), y no un neo-con, el que priorice las libertades aplicando, también, para ello un mayor control y regulación del Estado sobre el capitalismo salvaje. Ya veremos.
En la crisis actual, las recetas que casi todos los Gobiernos están aplicando están más próximas a las "socialdemócratas", o keynesianas, que a las de la ideología liberal (neo-con), incluidas las de los Gobiernos de derechas, que son la mayoría en Europa. Sobre esto ya he tratado ampliamente en otros posts anteriores; en el titulado "La economía de la depresión" se recogen también enlaces a otros de mis artículos sobre estos temas, para quienes sientan curiosidad en leerlos.
Así pues, si bien parece estar muy claro que la crisis financiera global ha sido provocada por las deficiencias del llamado "mercado libre" y, singularmente, por las políticas económico-financieras de la era Bush, mientras que las soluciones van por caminos keynesianos, destacados representantes españoles de las ideologías neo-con, como nuestro "lider cósmico" Sr. Aznar siguen empeñados en afirmar las bondades de esa ideología, esencialmente privatizadora, frente a la de la regulación y control públicos. Como una clara "demostración" de sus tesis, el Sr. Aznar no duda en lanzar el demoledor argumento del caso de la Caja de Castilla-La Mancha diciendo que: "los responsables de haber llevado a la insolvencia a unas cuantas cajas de ahorros españolas no son peligrosos 'neocon' ni despiadados ultraliberales" sino "más bien todo lo contrario". Y, consecuentemente, critica duramente el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) proponiendo que las Cajas se "privaticen". Pero resulta que las Cajas no son entidades públicas (de capital público mayoritario) sino privadas, solo que mangoneadas por los Partidos Políticos (y, muy especialmente, por el PP) junto con entidades sociales, generalmente para la atención de sus propios intereses. Algo muy distinto de una entidad pública, que debe ser totalmente transparente y rendir cuentas a la Administración correspondiente y a los ciudadanos.
La ideología neo-con se basa en considerar que lo privado es superior a lo público y que, por tanto, privatizando en todo lo posible la actividad económica, tendríamos un mundo mejor e, incluso, más justo. El premio Nobel de Economía, Milton Friedman, del que no sabemos qué hubiese dicho sobre la actual crisis puesto que falleció en 2006, era uno de los gurús del liberalismo neo-con y, a pesar de haber dicho cosas muy acertadas como el que "Uno de los más grandes errores es juzgar a las políticas y programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados", sin embargo, también decía "Estoy a favor de reducir impuestos bajo cualquier circunstancia y por cualquier excusa, por cualquier razón, en cualquier momento en que sea posible", proposición que sería suscrita por muchos españoles, sobre todo los más pudientes, pero que entra en contradicción con la anterior del propio Friedman ya que los datos y los hechos avalan el que los países con mejores resultados económicos y sociales son los que tienen una presión fiscal más alta e, inversamente, los de presión fiscal muy baja presentan los peores resultados (en África, América Latina...). Incluso países de alto nivel de desarrollo y presión fiscal media-baja, como los EE.UU, tienen resultados muy pobres en cuestiones sociales, como educación y sanidad. El caso de la sanidad, en EE.UU. privada en más del 80%, es paradigmático: es la más cara del mundo (17% PIB) mientras que la esperanza de vida y la mortalidad infantil están en niveles parecidos a los de Cuba, existiendo una parte importante de la población (equivalente a la española) sin cobertura sanitaria alguna.
¿Cómo explican los liberales neo-con que los países más avanzados socialmente sean los escandinavos de tradición socialdemócrata que si bien, ahora, tienen gobiernos de centro-derecha, presentan las presiones fiscales más altas (Suecia y Dinamarca, el 50% PIB)? En realidad, una simple mirada a la fiscalidad de los países de la UE-27 ilustra muy bien la idea de que son los países más desarrollados y competitivos (Dinamarca, Suecia, Bélgica, Francia, Finlandia, Austria...) los que presentan una presión fiscal alta y, consiguientemente, un mayor gasto social. España, con un 20% PIB de gasto social, tiene un déficit social importante con respecto a la media europea (27,3% PIB) por lo que los servicios sociales (sanidad, educación, ayuda a las familias, pensiones mínimas...) son también de menor nivel. Para tener unos buenos servicios sociales es necesaria (aunque no suficiente) una presión fiscal alta y para que un país tenga una buena productividad y sea competitivo precisa de un buen nivel social, singularmente educativo y sanitario.
Y, cuando la ideología neo-con está en contra de que existan sindicatos de trabajadores fuertes porque dicen que los altos salarios y la protección social consiguiente ahuyentan la inversión ¿como pueden explicar que estos países sean, también, los que mejores índices de productividad y competitividad presentan? Los países escandinavos tienen un porcentaje de sindicación de cerca del 80% de los trabajadores (España menos del 20%) lo que explica la existencia de altos salarios. Los altos salarios, junto con los buenos niveles educativos y formativos, constituyen un estímulo para que los empresarios se las ingenien para conseguir unos buenos niveles de productividad y, consecuentemente, de competitividad. Cuando esta competitividad se basa en los bajos salarios y la falta de presión sindical, y no en la productividad, el país se queda retrasado y responde ante una crisis grave con un fuerte incremento del desempleo, como ha sido el caso en nuestro país.
Las tesis del liberalismo neo-con pueden ser bastante acertadas cuando se aplican a países autocráticos o dictatoriales, como lo han sido los del llamado "socialismo real", pero no en los que las libertades democráticas son una conquista de los trabajadores y los ciudadanos.
Comparto una buena parte de las citas de Milton Friedman, como por ejemplo: "Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas". Pero si el ideario liberal (neo-con) fuese este de la prioridad para las libertades, tendrían que explicar, también, porqué los gobiernos USA más neo-con han apoyado a sanguinarios dictadores, como Pinochet o Videla y a casi todos los golpistas latinoamericanos (frecuentemente promovidos por los EE.UU), o a la ocupación israelí frente a los palestinos.
Quizás tenga que ser un Presidente, como Barack Obama, realmente "liberal" (en el sentido americano del término), y no un neo-con, el que priorice las libertades aplicando, también, para ello un mayor control y regulación del Estado sobre el capitalismo salvaje. Ya veremos.
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