sábado, junio 19, 2010

José Saramago

Ha muerto otro de los personajes que aprecio. Por eso, el Cuaderno de Saramago ha estado en primer lugar de los enlaces de este Blog. Pero el último post escrito personalmente por José Saramago fue el de 13 Febrero 2010, "Ni leyes ni Justicia", que dedicó al juez Baltasar Garzón. Desde esa fecha, el Blog se llama "Otros cuadernos de Saramago" y es actualizado diariamente por la Fundaçao José Saramago con escritos cortos tomados de las obras de este autor. Así que colijo que a partir de ese escrito, sobre el acoso de una parte de la judicatura a Garzón, el estado del escritor empeoró y ya no volvió a realizar personalmente entradas en el Blog. Es una suerte que, al menos, nos haya dejado su lúcida visión sobre la memoria histórica, la ley de Amnistía y el vergonzoso acoso al juez Garzón.

Sobre el valor literario de José Saramago tengo una opinión ambivalente, algunas de las obras que he leído me encantan y otras hasta me aburren. Pero la coherencia del personaje y su compromiso con los pobres y los explotados me parecen de un gran valor. Para reconocer la valía de un ser humano, Saramago solo miraba al alma de la persona y nunca a sus títulos ni reconocimientos sociales. Por eso, es muy significativo que las primeras palabras que José Saramago pronunció en el discurso de aceptación del Premio Nobel fueron: "El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir". Era un pastor, su abuelo. Su abuela, cuando se acercaba a la muerte, decía: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". No dijo "miedo" de morir, sino "pena" de morir. Debo pensar que a José Saramago le ha pasado lo mismo. Los abuelos de Saramago eran pobres y desconocidos para el mundo. José Saramago tenía el reconocimiento de millones de personas, pero quiero pensar que sus actitudes ante la muerte eran muy similares.

No hay comentarios: