miércoles, octubre 13, 2010

12 de Octubre

Prefiero designar la celebración del 12 de Octubre como la del Pilar antes que como Fiesta Nacional con símbolos de poder del pasado, es decir desfile militar de las Fuerzas Armadas, con Rey incluido. Y, sobre todo, con la exhibición de mala educación de una derecha cavernícola y fascistoide que no respeta a quienes no piensan como ellos y que se permiten desplegar banderas preconstitucionales. Pero, pensándolo bien, quizás esta llamada Fiesta Nacional, que quiere recordar el 12 de Octubre de 1492, sea más acorde con el espíritu de aquella época que con el de la nuestra, en la que muchos quisiéramos que se orientase hacia una humanidad muy diversa, sin fronteras y sin discriminaciones raciales ni de ningún otro tipo. Lo contrario de lo que llevaron a cabo nuestros antepasados en aquella gesta, por lo demás extraordinaria, que se llamó la conquista de América.

El propio Colón dejó un diario que cuenta como, al desembarcar, los nativos arawak corrieron a darles la bienvenida, llevándoles alimentos, agua y obsequios, sin el menor atisbo de temor ni hostilidad hacia los extraños recién llegados:

Nos trajeron loros y bolas de algodón, lanzas y muchas otras cosas que cambiaron por cuentas y cascabeles de halcón. No tuvieron ningún inconveniente en darnos todo lo que poseían... Eran de fuerte constitución, con cuerpos bien hechos y hermosos rasgos... No llevan armas ni las conocen... No tienen hierro, sus lanzas son de caña... Serían unos criados magníficos... Con cincuenta hombres les subyugaríamos a todos y con ellos haríamos lo que quisiéramos.

Un bonito ejemplo del espíritu de la conquista y de todo lo que siguió después. Cuando los arawak se percataron de las intenciones de los españoles, que no eran otras que las de recaudar oro y hacer esclavos, intentaron resistir pero los conquistadores eran más fuertes y más crueles. Ahorcaban y quemaban a los prisioneros. Pronto, entre los arawak empezaron los suicidios en masa con veneno de yuca. Mataban a los niños para que no cayeran en manos de los conquistadores. En dos años, la mitad de los 250.000 indígenas de la Española (actual Santo Domingo y Haití) habían muerto por asesinato, mutilación o suicidio (Fuente: Howard Zinn; A People's History of the United States: 1492 to present). De hecho, en las islas caribeñas no existen hoy vestigios de los antiguos nativos. Hay, en cambio, una gran población negra o mulata descendiente de los esclavos traídos por Inglaterra, Francia y España para trabajar a su servicio.

La principal fuente de información sobre lo que ocurrió en las islas después de la llegada de Colón -y en muchos aspectos, la única- son los escritos del sacerdote español Bartolomé de las Casas que, de joven, había participado en la conquista de Cuba. Llegó a ser propietario de una Hacienda donde trabajaban esclavos indígenas y, arrepentido, se convirtió en el más vehemente crítico de la crueldad de los conquistadores. Su principal escrito Historia de las Indias, se puede consultar, en facsímil, en la Red.

Las Casas presenta a los indígenas como personas de temperamento benigno y pacífico, desinteresadas de posesiones y objetos de valor, como el oro, sin ningún sentido del comercio ya que ni compran ni venden, sino que son generosos con todo lo que tienen. Un verdadero ejemplo de lo que Marx y Engels llamaron "comunismo primitivo".

Si bien no podemos sino admirarnos de la extraordinaria gesta de nuestros antepasados, muchos de los cuales eran solamente conocedores de pobres tierras extremeñas o andaluzas antes de embarcarse en la más asombrosa de las aventuras conocidas en su época, tampoco podemos dejar de reconocer la crueldad que desplegaron contra indígenas bienintencionados y la enorme ambición de enriquecimiento que mostraron. La Memoria Histórica debería empezar por leer a Fray Bartolomé de las Casas y enseñar su Historia de las Indias en la Escuela. Entonces podríamos empezar a celebrar un 12 de Octubre más auténtico.

No hay comentarios: