viernes, enero 21, 2005

Empleo fijo en un Banco

La estabilidad en el empleo es un valor muy apreciado en nuestra sociedad. Especialmente cuando más difícil es encontrar un empleo fijo. Por eso, las oposiciones a Correos u otra institución funcionarial atraen a muchos miles de pretendientes. La propensión al empleo estable se da también en las capas marginales de la sociedad. En Málaga, es frecuente ver personas que crean su propio empleo estable tomando posesión de una zona o descampado, donde se aparcan coches, para dirigir las operaciones de aparcamiento y salida de los coches al mismo tiempo que asumen la responsabilidad de su cuidado. Estos individuos crean la sensación de estabilidad vistiendo chaquetas de colores reflectantes y manteniéndose en el puesto durante toda la jornada. Y en el extremo más marginal de la sociedad, muchos mendigos han tomado posesión de un determinado rincón de la ciudad, junto a una Iglesia, un supermercado o un Banco y se mantienen en el puesto contra viento y marea.
Uno de los casos más significativos es el de un mendigo que ha tomado posesión de una plataforma de mármol en el escaparate de un gran Banco, en la esquina de Martinez Maldonado con Eugenio Gross. Este hombre ha establecido allí su pequeño hogar: sus mantas, su infiernillo para hacer las comidas y, últimamente, una silla donde coloca el dispositivo para recibir las limosnas.
Su necesidad de seguridad y estabilidad es tal que no abandona su espacio ni de día ni de noche, salvo -se supone- para sus necesidades corporales. Se podría decir que tiene un empleo fijo en un Banco y, mejor, un hogar seguro en el Banco.

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