viernes, enero 28, 2005

La perversión del lenguaje

Todo lenguaje evoluciona, se crean nuevas palabras y expresiones y otras desaparecen o se vuelven raras. Nos gustaría creer que esta evolución significara un enriquecimiento del lenguaje, un mayor rigor en las expresiones, más matices para una mayor precisión de significados. Pero un primer análisis nos lleva a pensar que, contrariamente, la evolución se dirige a un empobrecimiento del lenguaje o bien a complicaciones que no añaden una mayor precisión. Entonces la evolución se convierte en perversión.
Por ejemplo, la diferencia entre "escuchar", como acción voluntaria del receptor, y "oir", como la simple recepción de sonidos, está ya desapareciendo, incluso en los medios de comunicación más profesionales. No es infrecuente oir a un locutor decir: "no le escucho bien..." en lugar de "no le oigo bien..."
Por otro lado aparecen expresiones de moda que implican una complejidad inútil y no añaden ningún nuevo significado: se dice "..va a ser que no" en lugar de decir simplemente "no", o bien "lo que es esto" o " lo que es lo otro" en lugar de decir, simplemente, "esto" o "lo otro".
En las despedidas van desapareciendo expresiones como "adiós", "hasta la vista" o "hasta pronto" por la de "hasta luego", que se aplica sistemáticamente incluso en los casos en que un próximo encuentro resulta poco probable.
Así podríamos continuar con nuevas expresiones, incluidos los anglicismos derivados del uso de la informática: postear, chatear, emoticón ...

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