martes, marzo 27, 2007

¡Cuidado con los biocombustibles!

En el artículo anterior ya advertía que, en determinadas circunstancias, los bio-combustibles podrían constituir una alternativa negativa para el medio ambiente. Una amiga que, de vez en cuando, me envía interesantes artículos de The Guardian sobre política o medio ambiente, hace unos días me ha enviado uno de George Monbiot, que se puede leer aquí, en el que se llega a calificar de "desastre humanitario y medioambiental" a los programas de apoyo a los biocombustibles lanzados por Bush, por UK y por la UE.

Monbiot ya había escrito, en Nov. 2004, un artículo titulado: Feeding cars, not people (alimentando los coches, no a la gente) en el que ya advertía que el uso masivo de biocombustibles, para conseguir disminuir las emisiones de CO2 producidas por los coches, podría conducir a graves problemas de desnutrición de poblaciones de países subdesarrollados. Si se plantea una competición entre coches y gente pobre, es fácil pronosticar quien resultará vencedor: los que pueden permitirse tener un coche (o varios) son mucho más ricos que los que corren peligro de morir de hambre. Esto ya está ocurriendo, aún cuando la conversión de alimentos en combustible está en sus inicios: el maíz es el principal componente de la alimentación de los mexicanos, especialmente de los más pobres, y una parte de las necesidades vienen de los EE.UU. Y, como ya decía en el anterior artículo, la demanda de maíz para producir etanol, utilizado como bio-combustible, ya ha supuesto un encarecimiento del 30% en el precio del maíz pagado por los mexicanos.

Y las cifras que se manejan son espectaculares. La administración Bush ha visto, en este tema, una forma de disminuir la dependencia del petróleo y, al mismo tiempo, aparecer como un defensor de la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera, de forma que piensa multiplicar por 5 el uso de bio-combustibles en EE.UU: el objetivo es que, para 2017, el 24% del combustible utilizado en el transporte sea de bio-combustibles. Esto implica unas necesidades de producción agraria tan enormes que es muy probable que también contribuya a la deforestación de bosques en países subdesarrollados, como ya está ocurriendo con la demanda de soja para la producción ganadera. Es decir, que el resultado final para el medio-ambiente será, con toda probabilidad, muy negativo.

Hoy, 29 de Marzo, después de escribir lo anterior, me he topado con un artículo que Fidel Castro escribe en Prensa Latina sobre este mismo tema, que titula: CONDENADOS A MUERTE PREMATURA POR HAMBRE Y SED MÁS DE 3 MIL MILLONES DE PERSONAS EN EL MUNDO. Cierto que Fidel Castro es un autócrata al que se le puede achacar la falta de libertades básicas de su pueblo, pero no cabe duda de que tiene una sensibilidad especial para detectar y analizar los problemas que afectan al mundo pobre, o sea a la mayor parte de la humanidad. El texto de ese artículo proporciona cifras muy relevantes y bastante razonadas, por lo que remito al lector a dicho artículo. Desde luego bastante catastrofista, pero nada descabellado.

Atención a lo que suceda, en relación con los bio-combustibles, en los próximos 10 años.

No hay comentarios: