Después del último informe del IPCC (Panel Internacional sobre Cambio Climático) se observa un cambio drástico en la apreciación del problema por parte de los gobiernos y políticos de todo el mundo. La UE se propone lograr una reducción de las emisiones de CO2 en un 20%, como mínimo, para 2020 (respecto a 1990). Después de un crecimiento ininterrumpido de más del 10% del PIB en 5 años, en la X Asamblea Popular de China, se empieza a hablar de "sostenibilidad" y de lograr una "sociedad más armoniosa", si bien se reconoce la falta de alternativas viables para lograr reducciones de las emisiones de CO2. En USA, Bush ha expresado su interés por los combustibles renovables, particularmente el etanol, que es uno de los puntos de debate de su actual visita a Brasil. Este país, con larga experiencia en el uso de combustibles mixtos (bio-diesel) para vehículos, produce etanol a un coste inferior (en un 20%) al de los EE.UU. pero tiene dificultades para exportar a este país debido a los aranceles que protejen a los agricultores norteamericanos. Pero ya se sabe que el libre mercado solo opera en la dirección que interesa a los países más desarrollados.
Pero ¿son los biocombustibles una alternativa, renovable y eficaz, a los combustibles fósiles? Un estudio realizado en la Universidad de Barcelona llega a afirmar que, en determinadas, circunstancias, el uso de los biocombustibles puede llegar a ser negativo para el Medio Ambiente. A esta conclusión se llega cuando se estudia el ciclo de vida de los biocombustibles, considerando no solo el transporte sino, sobre todo, el uso de fertilizantes para lograr una producción rentable. Las ventajas, para la contaminación urbana, de la utilización de mezclas de bio-diesel y gasolina (que promueve la UE) son muy modestas y se pueden ver contrarrestadas por otros aspectos negativos de la producción de biocombustibles. Recientemente, en Mexico, el precio del maíz (alimento básico de la dieta de los mexicanos), importado de EE.UU. ha sufrido un aumento del 30% como consecuencia de la utilización de maíz en la producción de etanol como biocombustible, lo que ha supuesto una carga importante en el coste de vida de la población pobre de Mexico.
Ciertamente, la biomasa ha sido y es una de las alternativas renovables, a los combustibles fósiles, de mayor importancia. Es lo que hace que países de grandes masas boscosas, como Letonia, Suecia, Finlandia y Austria, sobrepasen ya el objetivo del 20% de energías renovables que la UE plantea para 2020. Pero esta biomasa es, fundamentalmente, el residuo de las podas y limpieza de zonas arboladas, y su utilización principal es la de quemarse para generar calor en zonas muy frías donde las calefacciones son centralizadas incluso para barrios enteros. En nuestro país, la limpieza de los bosques estaría más justificada por la lucha contra los incendios, siendo la generación de energía un subproducto de más difícil utilización que la que supone las mezclas de bio-diesel .
En España, la única energía alternativa que resulta hoy claramente viable y rentable es la eólica, de la que somos ya la segunda potencia mundial. En cambio, la energía solar que es la que tiene una mayor potencialidad teórica, está todavía infrautilizada en relación con otros países más fríos. No obstante, en centrales térmicas solares ya hay experiencias muy notables y prometedoras que pueden conducir a alcanzar varios miles de MW de potencia instalada para el año 2020.
Las oportunidades de negocio alrededor de la "sostenibilidad" se van a desarrollar enormemente en los próximos años sobre todo si el precio del petróleo aumenta fuertemente, como es lo más probable.
Los pequeños negocios, basados en soluciones imaginativas, están empezando a surgir por doquier, en forma de pequeñas empresas. Este es el caso de Tree-Nation, con un proyecto que enfrenta la desertización en África con un plan para la plantación de 8 millones de árboles "comprados" por personas de países desarrollados. Ellos dicen: "no somos una ONG, somos una empresa con ánimo de lucro que quiere ganar dinero con el medio ambiente". Esperemos que el resultado del proyecto sea un éxito que contribuya a frenar uno de los mayores problemas de las zonas cálidas (que tiende a agravarse con el calentamiento global): la desertización.
En este laberinto de la "sostenibilidad" nos vamos a encontrar todavía con muchas sorpresas, positivas y negativas, en los próximos 20 años.
Pero ¿son los biocombustibles una alternativa, renovable y eficaz, a los combustibles fósiles? Un estudio realizado en la Universidad de Barcelona llega a afirmar que, en determinadas, circunstancias, el uso de los biocombustibles puede llegar a ser negativo para el Medio Ambiente. A esta conclusión se llega cuando se estudia el ciclo de vida de los biocombustibles, considerando no solo el transporte sino, sobre todo, el uso de fertilizantes para lograr una producción rentable. Las ventajas, para la contaminación urbana, de la utilización de mezclas de bio-diesel y gasolina (que promueve la UE) son muy modestas y se pueden ver contrarrestadas por otros aspectos negativos de la producción de biocombustibles. Recientemente, en Mexico, el precio del maíz (alimento básico de la dieta de los mexicanos), importado de EE.UU. ha sufrido un aumento del 30% como consecuencia de la utilización de maíz en la producción de etanol como biocombustible, lo que ha supuesto una carga importante en el coste de vida de la población pobre de Mexico.
Ciertamente, la biomasa ha sido y es una de las alternativas renovables, a los combustibles fósiles, de mayor importancia. Es lo que hace que países de grandes masas boscosas, como Letonia, Suecia, Finlandia y Austria, sobrepasen ya el objetivo del 20% de energías renovables que la UE plantea para 2020. Pero esta biomasa es, fundamentalmente, el residuo de las podas y limpieza de zonas arboladas, y su utilización principal es la de quemarse para generar calor en zonas muy frías donde las calefacciones son centralizadas incluso para barrios enteros. En nuestro país, la limpieza de los bosques estaría más justificada por la lucha contra los incendios, siendo la generación de energía un subproducto de más difícil utilización que la que supone las mezclas de bio-diesel .
En España, la única energía alternativa que resulta hoy claramente viable y rentable es la eólica, de la que somos ya la segunda potencia mundial. En cambio, la energía solar que es la que tiene una mayor potencialidad teórica, está todavía infrautilizada en relación con otros países más fríos. No obstante, en centrales térmicas solares ya hay experiencias muy notables y prometedoras que pueden conducir a alcanzar varios miles de MW de potencia instalada para el año 2020.
Las oportunidades de negocio alrededor de la "sostenibilidad" se van a desarrollar enormemente en los próximos años sobre todo si el precio del petróleo aumenta fuertemente, como es lo más probable.
Los pequeños negocios, basados en soluciones imaginativas, están empezando a surgir por doquier, en forma de pequeñas empresas. Este es el caso de Tree-Nation, con un proyecto que enfrenta la desertización en África con un plan para la plantación de 8 millones de árboles "comprados" por personas de países desarrollados. Ellos dicen: "no somos una ONG, somos una empresa con ánimo de lucro que quiere ganar dinero con el medio ambiente". Esperemos que el resultado del proyecto sea un éxito que contribuya a frenar uno de los mayores problemas de las zonas cálidas (que tiende a agravarse con el calentamiento global): la desertización.
En este laberinto de la "sostenibilidad" nos vamos a encontrar todavía con muchas sorpresas, positivas y negativas, en los próximos 20 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario