Del 20 al 22 de Octubre, se celebró la OSWC (Open Source World Conference) o Conferencia Internacional del Software Libre - Málaga 2008. Si no recuerdo mal, es la tercera vez que esta Conferencia se celebra en el Palacio de Congresos de Málaga. Aunque no pude asistir los 3 días, la impresión que he tenido es que esta Conferencia ha dado un gran salto en relación con las anteriores. La asistencia de público joven, la participación de empresas o entidades y la cantidad de talleres y sesiones programadas ha sido, sin duda, mucho mayor que las de ocasiones anteriores. Me pregunto si todo esto refleja, también, un avance de la penetración del software libre (o software de fuentes abiertas) en el mundo de las TICs o si se trata solo de una ilusión.
Mi impresión particular es que, si bien el software libre tiene cada vez más fuerza en el ámbito profesional, educativo y empresarial, en el ámbito del usuario doméstico sigue sin ser una alternativa real al dominio de MS. Windows. Y no es porque el sistema operativo GNU/Linux no haya mejorado sustancialmente en cuanto a su facilidad de uso. Distribuciones tan populares como es Ubuntu son ya más cómodas y fáciles de usar, para un usuario neófito, que puedan serlo las de Windows. Sin embargo, la penetración de GNU/Linux, en nuestro país, parece avanzar muy lentamente. Probablemente, no más de un 2% de los PCs españoles tienen alguna distribución de Linux instalada. No ocurre lo mismo en otros países. Según el artículo de Público, "Linux conquista América Latina", en Brasil, Linux ya está instalado en un 20% de los PCs y es utilizado por la Administración desde antes de llegar Lula al poder. En otros países latinoamericanos el software libre avanza sobre la idea de impulsar la industria local del software y favorecer la independencia tecnológica. Es el caso de Venezuela que, ya hace varios años, decretó la obligatoriedad de comprar todo el material informático, de la Administración pública, llevando software libre. Cuba, que sufre el bloqueo informático por parte de los EE.UU, está obligada a migrar todos sus sistemas a software libre. Si bien no hay una información muy fiable, parece que la migración se ha realizado ya, al menos, en los centros educativos y en el sistema sanitario. Al pié de la magnífica web del Infomed (sistema de información sanitaria de Cuba) podemos ver los logotipos de PHP, Gnome y Apache junto con las siglas de "Software libre".
Entre los países occidentales desarrollados, la implantación de sistemas de software libre es muy irregular. De momento, no se sabe que ningún Gobierno de países occidentales haya decidido la implantación, por Ley, de software abierto salvo el caso de Noruega que impondrá los estandares abiertos en todas sus webs públicas y desarrollará el sector de las TICs públicas sobre la base de software abierto. Otros casos de migración a software abierto se están dando en distintas regiones, o entidades públicas, de Alemania (ciudad de Münich), Francia (gendarmería) o España (Extremadura y Andalucía).
El Gobierno Extremadura ha sido mundialmente considerado como pionero en la implantación del software libre, con su distribución GNU/Linex, en los centros educativos y en la Administración pública. Posteriormente, Andalucía ha tomado algunas iniciativas parecidas (con la distribución Guadalinex) a las que se han ido sumando, poco a poco, otras Comunidades Autónomas, siempre lanzando su propia distribución GNU/ Linux, con sus nombres singulares (Lliurex, Max, Molinux, LinCat....), algo, para mí, absolutamente erróneo cuando existen distribuciones mundialmente utilizadas, como es Ubuntu. Alguna, como Guadalinex, está basada en Ubuntu pero contiene alguna diferencia local que justifica mantener su nombre específico.
En este panorama en el que la mayor parte de las Autonomías dan tímidos pasos para la implantación paulatina del sofware libre o los estándares abiertos, choca la actitud del Gobierno Vasco que dice NO al software libre. En este artículo de Público vale la pena leer los comentarios, a favor y en contra, que muestran, a veces, tanto la ignorancia como la agresividad de los partidarios de unos sistemas y otros.
Hay quien opina que Linux puede valer para usuarios domésticos pero no es un sistema "profesional". Y es justamente lo contrario: Linux tiene dificultades para implantarse en el ámbito doméstico debido a la apabullante cuota de mercado, y capacidad comercial, de Microsoft pero lidera en el ámbito de los supercomputadores para el cálculo científico. En el ranking de los Top 500 supercomputers, el sistema operativo de la familia Linux aparece en 427 casos (85,4%) mientras que la familia Windows solo tiene 5 (1%).
En el mercado de servidores, Apache-Linux, que llegó a tener una cuota de mercado (60%) muy superior a la de Microsoft-IIS, parece haber perdido participación ante la potencia comercial de MS-IIS, en 2007. No obstante, informaciones muy recientes dicen que "Linux crece en el mercado de servidores".
En todo caso, se puede decir que el avance de los sistemas y estándares abiertos es imparable y está haciendo que Microsoft no tenga más remedio que adoptar, también, algunos de estos estándares abiertos. Pero, cabe preguntarse: ¿reducirá también los privativos o cerrados?
Mi impresión particular es que, si bien el software libre tiene cada vez más fuerza en el ámbito profesional, educativo y empresarial, en el ámbito del usuario doméstico sigue sin ser una alternativa real al dominio de MS. Windows. Y no es porque el sistema operativo GNU/Linux no haya mejorado sustancialmente en cuanto a su facilidad de uso. Distribuciones tan populares como es Ubuntu son ya más cómodas y fáciles de usar, para un usuario neófito, que puedan serlo las de Windows. Sin embargo, la penetración de GNU/Linux, en nuestro país, parece avanzar muy lentamente. Probablemente, no más de un 2% de los PCs españoles tienen alguna distribución de Linux instalada. No ocurre lo mismo en otros países. Según el artículo de Público, "Linux conquista América Latina", en Brasil, Linux ya está instalado en un 20% de los PCs y es utilizado por la Administración desde antes de llegar Lula al poder. En otros países latinoamericanos el software libre avanza sobre la idea de impulsar la industria local del software y favorecer la independencia tecnológica. Es el caso de Venezuela que, ya hace varios años, decretó la obligatoriedad de comprar todo el material informático, de la Administración pública, llevando software libre. Cuba, que sufre el bloqueo informático por parte de los EE.UU, está obligada a migrar todos sus sistemas a software libre. Si bien no hay una información muy fiable, parece que la migración se ha realizado ya, al menos, en los centros educativos y en el sistema sanitario. Al pié de la magnífica web del Infomed (sistema de información sanitaria de Cuba) podemos ver los logotipos de PHP, Gnome y Apache junto con las siglas de "Software libre".
Entre los países occidentales desarrollados, la implantación de sistemas de software libre es muy irregular. De momento, no se sabe que ningún Gobierno de países occidentales haya decidido la implantación, por Ley, de software abierto salvo el caso de Noruega que impondrá los estandares abiertos en todas sus webs públicas y desarrollará el sector de las TICs públicas sobre la base de software abierto. Otros casos de migración a software abierto se están dando en distintas regiones, o entidades públicas, de Alemania (ciudad de Münich), Francia (gendarmería) o España (Extremadura y Andalucía).
El Gobierno Extremadura ha sido mundialmente considerado como pionero en la implantación del software libre, con su distribución GNU/Linex, en los centros educativos y en la Administración pública. Posteriormente, Andalucía ha tomado algunas iniciativas parecidas (con la distribución Guadalinex) a las que se han ido sumando, poco a poco, otras Comunidades Autónomas, siempre lanzando su propia distribución GNU/ Linux, con sus nombres singulares (Lliurex, Max, Molinux, LinCat....), algo, para mí, absolutamente erróneo cuando existen distribuciones mundialmente utilizadas, como es Ubuntu. Alguna, como Guadalinex, está basada en Ubuntu pero contiene alguna diferencia local que justifica mantener su nombre específico.
En este panorama en el que la mayor parte de las Autonomías dan tímidos pasos para la implantación paulatina del sofware libre o los estándares abiertos, choca la actitud del Gobierno Vasco que dice NO al software libre. En este artículo de Público vale la pena leer los comentarios, a favor y en contra, que muestran, a veces, tanto la ignorancia como la agresividad de los partidarios de unos sistemas y otros.
Hay quien opina que Linux puede valer para usuarios domésticos pero no es un sistema "profesional". Y es justamente lo contrario: Linux tiene dificultades para implantarse en el ámbito doméstico debido a la apabullante cuota de mercado, y capacidad comercial, de Microsoft pero lidera en el ámbito de los supercomputadores para el cálculo científico. En el ranking de los Top 500 supercomputers, el sistema operativo de la familia Linux aparece en 427 casos (85,4%) mientras que la familia Windows solo tiene 5 (1%).
En el mercado de servidores, Apache-Linux, que llegó a tener una cuota de mercado (60%) muy superior a la de Microsoft-IIS, parece haber perdido participación ante la potencia comercial de MS-IIS, en 2007. No obstante, informaciones muy recientes dicen que "Linux crece en el mercado de servidores".
En todo caso, se puede decir que el avance de los sistemas y estándares abiertos es imparable y está haciendo que Microsoft no tenga más remedio que adoptar, también, algunos de estos estándares abiertos. Pero, cabe preguntarse: ¿reducirá también los privativos o cerrados?
2 comentarios:
No te pude responder a tiempo al correo, y leo el post publicado. Primero felicidades,
lo veo como siempre bien meditado y documentado. No puedo darte más datos, ni creo que interesen
mis impresiones personales si no soy capaz de fundamentarlas en datos.
La pregunta no una sino trina. La adopción de estándares es una iniciativa que parte con
frecuencia de la industria en mercados no monopolísticos o que pretenden no llegar a serlo
o salir de ese estado. Son los estándares abiertos los que dan pie a la competencia en igualdad
de condiciones. Los estándares abiertos permitieron Internet y permitieron el nacimiento de
los sistemas operativos libres. Creo que los estándares han triundado: ciertas jugadas para comprar
un estándar lo demuestran.
El segundo aspecto es el del software libre y/o de fuente abierta. Firefox triunfa, apache y php y mysql triunfan,
y OpenOffice, y gimp, sobre cualquier sistema operativo. Hablas del dominio de los servidores; ¿son las aplicaciones
de usuario final caballos de troya en un plan de conquista de los escritorios? Quizás la respuesta haya dejado de
ser importante, y la pelea esté en el control democrático sobre los datos que están en la nube, en los servidores.
¿Se usa más GNU Linux en los escritorios de mi entorno? Evidentemente sí por la generalización de los centros TIC (dentro de
pocos años el 100% de los centros andaluces serán centros TIC). Pero la pregunta es si se usa más de forma voluntaria,
¿verdad? Quizás: congresos y encuentros muestran una comunidad dispersa pero creciente. Quizás de forma aislada
también, las nuevas Ubuntu han traído una facilidad de instalación y uso difícilmente superables; y están llegando los
ultraligeros con sus versiones GNU Linux. Seguimos además leyendo anuncios de administraciones puntuales que se pasan a
OpenOffice o a Linux. Pero es verdad que la batalla de la imagen se ha perdido o nunca se ha librado. La opinión pública
ha sido inducida a sostener las razones equivocadas, por políticas comerciales nada desinteresadas. Y sin embargo el crecimiento
en la administración es imparable e irreversible, cae por su propio peso, pero no se anuncia o se hace de forma timorata.
Bajemos a lo concreto. En educación está extendida la idea de que la adopción de Linux sólo se debe a razones económicas,
idea refrendada cuando se comprueba que Linux se queda en colegios e institutos y no se contagia a centros de formación,
delegaciones o consejerías. Incluso así expresada la idea es falsa: las razones son económicas, pero no por reducción de costes,
sino por oportunidad política y comercial. Pero la distancia entre la iniciativa de la Consejería de innovación y las
aulas finales sigue siendo enorme. Y en la formación y en los centros educativos se rehúye la pregunta del porqué del
software libre.
Gracias Rafa por el comentario que es, más bien, un artículo muy sólido sobre el tema. Muchas de las preguntas que me hacía están contestadas en él.
Saludos
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