En Febrero de 2009, publiqué un post titulado "Cacerías" en el que expresaba mi disgusto por la participación del, entonces, Ministro de Justicia Sr. Bermejo, y también del Juez Garzón, en una cacería de hermosísimos ciervos. Y es que el único reproche que puedo hacer a este dignísimo Juez es su falta de estética (y, para mí, también de ética) participando, por pura diversión, en el asesinato en masa de estos bellos y pacíficos animales indefensos.
Ahora, el Juez Garzón quizás pueda comprender los sentimientos y emociones que han podido experimentar esos espléndidos animales cuando son acorralados por una jauría de individuos y perros, para ser masacrados sin piedad. Porque eso mismo es lo que le está ocurriendo ahora al Juez Garzón, acorralado por una jauría compuesta por un entramado muy variado de personajes diversos: magistrados que provienen del franquismo, personajes corruptos de la trama Gürtel que maniobran para defenderse judicialmente, una Asociación de clara tendencia fascista y hasta algunos compañeros/as del juez que no ven bien (o lo ven con envidia) el excesivo protagonismo que ha exhibido el juez Garzón en algunas de sus actuaciones.
Dejando aparte mis reproches a Garzón por cazador, creo que todos los demócratas que queremos un mundo más justo debemos defender a este Juez que ha demostrado ser implacable con todo tipo de criminales, narcotraficantes y corruptos, sin que se hayan librado los políticos más afines a sus ideas. Si persiguió a genocidas, como Pinochet y otros, chilenos y argentinos, no sería justo que no lo intentase con los de la España franquista. Ahora bien, aquí, con el poder institucional hemos topado. Acogiéndose a la ley de Amnistía, una Ley pre-constitucional, se acusa a Garzón de prevaricar. Pero, cuando menos, es dudoso que la susodicha Ley esté por encima del derecho Internacional que el mismo juez Garzón ha aplicado para otros países. ¿Porqué no habría de hacerlo para España?
En cualquier caso, me uno a los muchos españoles que defienden al juez Garzón ante esta cacería absolutamente injusta e interesada. Los que pensemos así, firmemos en:
la Plataforma de Apoyo al Juez Garzón. Y, por cierto, uno de los primeros en hacerse eco de la defensa de Garzón fue el escritor, y Premio Nobel, José Saramago en un artículo, de su Blog, titulado "Ni leyes, ni justicia".
Ahora, el Juez Garzón quizás pueda comprender los sentimientos y emociones que han podido experimentar esos espléndidos animales cuando son acorralados por una jauría de individuos y perros, para ser masacrados sin piedad. Porque eso mismo es lo que le está ocurriendo ahora al Juez Garzón, acorralado por una jauría compuesta por un entramado muy variado de personajes diversos: magistrados que provienen del franquismo, personajes corruptos de la trama Gürtel que maniobran para defenderse judicialmente, una Asociación de clara tendencia fascista y hasta algunos compañeros/as del juez que no ven bien (o lo ven con envidia) el excesivo protagonismo que ha exhibido el juez Garzón en algunas de sus actuaciones.
Dejando aparte mis reproches a Garzón por cazador, creo que todos los demócratas que queremos un mundo más justo debemos defender a este Juez que ha demostrado ser implacable con todo tipo de criminales, narcotraficantes y corruptos, sin que se hayan librado los políticos más afines a sus ideas. Si persiguió a genocidas, como Pinochet y otros, chilenos y argentinos, no sería justo que no lo intentase con los de la España franquista. Ahora bien, aquí, con el poder institucional hemos topado. Acogiéndose a la ley de Amnistía, una Ley pre-constitucional, se acusa a Garzón de prevaricar. Pero, cuando menos, es dudoso que la susodicha Ley esté por encima del derecho Internacional que el mismo juez Garzón ha aplicado para otros países. ¿Porqué no habría de hacerlo para España?
En cualquier caso, me uno a los muchos españoles que defienden al juez Garzón ante esta cacería absolutamente injusta e interesada. Los que pensemos así, firmemos en:
la Plataforma de Apoyo al Juez Garzón. Y, por cierto, uno de los primeros en hacerse eco de la defensa de Garzón fue el escritor, y Premio Nobel, José Saramago en un artículo, de su Blog, titulado "Ni leyes, ni justicia".
1 comentario:
Hola Ramón:
La gente suele tomar un poco de la medicina que ellos mismos dan, me refiero la parte primera de tu escrito, referente a la segunda igual lo comparto, fantastico, bueno, me parece estupendo todos tus escritos.
Saludos cordiales
Conchi Cuevas
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