El pobre Montesquieu se quedaría asombrado al ver que sus tres poderes clásicos, que él adjudicaba al Estado moderno burgués, o sean los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, se han ido transformando y ahora se habla de un cuarto y hasta de un quinto poder, sin contar con el verdadero y casi único poder del Capitalismo: el Capital financiero.
El cuarto poder es, obviamente, el enorme poder de los medios de Comunicación. Al principio, solo de la Prensa escrita, después la Radio y, ahora la TV. El cuarto poder tuvo su momento álgido en los EE.UU desde finales del siglo XIX. En el extraordinario film Ciudadano Kane, Orson Welles se inspira en la vida del magnate de prensa Randolph Hearst, del cual se dice que influyó decisivamente, a través de su prensa sensacionalista, en la declaración de guerra de los EE.UU contra España, en apoyo de los independentistas de Cuba, a finales del siglo XIX. Actualmente, más que por otros medios, ese cuarto poder está representado por las cadenas de Televisión que ya concentran la atención, durante varias horas diarias, del ciudadano medio. Se comprende la enorme voracidad de los principales partidos políticos por gestionar y manipular esos influyentes medios. La confluencia entre medios de comunicación y el poder político puede ser letal para una verdadera Democracia. El caso de Berlusconi, en Italia, es paradigmático. El dominio de un imperio mediático, y de una fortuna estimada en más de 7.000 millones €, le proporciona un poder tal como para mantener a raya a los "mercados" que no parecen atacar a Italia pese a que su deuda pública supera el 120% de su PIB.
Recientemente, se ha llamado Quinto Poder a la utilización masiva de la Blogsfera o la Web 2.0 de Internet. Es todavía algo incipiente, pero que ya está surgiendo con fuerza e influyendo en las decisiones políticas y económicas. Aunque sea algo muy reciente, ya hay escritos significativos como el de Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique (cuya lectura -que se refiere también al 4º poder- recomiendo encarecidamente), con el título de "El quinto poder". El uso de la Red está agilizando la intercomunicación social y la toma de decisiones de todo tipo, incluidas las de los mercados financieros.
Y, hablando de "mercados y poderes": eramos pocos y parió la abuela. Son, precisamente, esos mercados los que han irrumpido claramente como un nuevo poder capaz de hacer cambiar las políticas fiscales de países europeos importantes.
Pero estos llamados "mercados" no son otra cosa que la punta operativa del iceberg de los grandes capitales financieros y bancarios de los que ya hablaba Karl Marx en el siglo XIX; es decir, el verdadero poder del que casi no se habla. El "quinto poder" de la Red global ha hecho que este capital financiero opere con inusitada rapidez con una enorme capacidad para provocar verdaderas conmociones en los países financieramente más inestables, como hemos podido ver recientemente. Todo el mundo opina que se precisa una regulación integral y coordinada del mercado financiero, lo que a juzgar por las diferencias de intereses, entre los principales países europeos, no parece que sea fácil de lograr.
Y es que el poder financiero, a través de los mercados, se está revelando como el verdadero poder, superior a los Gobiernos de los Estados de la UE, capaz de poner en jaque al Euro y de doblar el brazo de los derechos sociales a los países de fiscalidad más débil, como Grecia, Irlanda, Portugal y España.
Pero estos llamados "mercados" no son otra cosa que la punta operativa del iceberg de los grandes capitales financieros y bancarios de los que ya hablaba Karl Marx en el siglo XIX; es decir, el verdadero poder del que casi no se habla. El "quinto poder" de la Red global ha hecho que este capital financiero opere con inusitada rapidez con una enorme capacidad para provocar verdaderas conmociones en los países financieramente más inestables, como hemos podido ver recientemente. Todo el mundo opina que se precisa una regulación integral y coordinada del mercado financiero, lo que a juzgar por las diferencias de intereses, entre los principales países europeos, no parece que sea fácil de lograr.
Y es que el poder financiero, a través de los mercados, se está revelando como el verdadero poder, superior a los Gobiernos de los Estados de la UE, capaz de poner en jaque al Euro y de doblar el brazo de los derechos sociales a los países de fiscalidad más débil, como Grecia, Irlanda, Portugal y España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario