viernes, diciembre 17, 2010

¿Quién se atreve con los banqueros?

Uno de las pocos asuntos sobre los que existe un consenso generalizado, en España y en muchos otros países, es el de atribuir a la Banca y, en general, al capital financiero la mayor parte de la responsabilidad por la crisis financiera global y, en el caso de España y de algunas zonas de los EE.UU., de la burbuja inmobiliaria cuyo estallido ha provocado el desempleo para más de un millón de trabajadores de la construcción y de su industria proveedora.

Dado este consenso, un observador imparcial (y bastante ingenuo) podría esperar que bastantes directivos de Banca y ejecutivos financieros tuviesen que pagar por lo que han hecho, bien con fuertes multas o bien con la cárcel. Y que los Estados reaccionasen nacionalizando parte de la Banca. Pero nada de esto ha ocurrido (el caso Madoff es anecdótico) y más bien lo que hemos visto es que muchos Estados se han aplicado a dedicar enormes sumas de dinero en suministrar liquidez para rescatar a los bancos. También era esperable que los grandes ejecutivos de la Banca dejasen de embolsarse "bonos" por valor de millones de dólares o euros. Pues bien, salvo unos pocos casos, han seguido recibiendo sustanciosos incentivos por beneficios o se han jubilado con pensiones de cuantías equivalentes a 500 veces la pensión mínima española. Ni siquiera Obama, que calificó como una "vergüenza" lo que estaba ocurriendo en su país, y que intentó limitar las abusivas retribuciones de esos banqueros, ha conseguido poner un freno real a esos abusos.

Y esto ocurre porque el verdadero poder está en manos del Capital financiero y de la Banca y casi nadie se atreve a actuar contra ese poder. Y digo "casi" porque existe algún país donde el clamor popular ha logrado que los poderes públicos lleven a la cárcel a algunos responsables. Ese país es Islandia que ha sufrido, quizás más que ningún otro, los zarpazos de la crisis financiera. En este pequeño país, de 320.000 habitantes, la ciudadanía ha reaccionado como es debido. Después de una serie de manifestaciones multitudinarias, el anterior gobierno neo-liberal tuvo que dimitir y convocar elecciones que la izquierda socialdemócrata ganó, por mayoría absoluta. La presión popular dio lugar a una investigación parlamentaria y a un Informe de la Verdad que dejó clara la responsabilidad del ex-primer ministro Haarde, el ex-gobernador del Banco Central de Islandia y de varios banqueros que se enfrentan a penas de cárcel. Además, los tres principales bancos de Islandia han sido nacionalizados. Y, ahora, hay una mujer Presidenta: Johanna Sigurdardottir.

Nada parecido a lo que aquí tenemos, donde parece que es la ciudadanía la pagana de la crisis y donde la Banca es elogiada por tirios y troyanos, no vaya a ser que los mercados nos penalicen más de lo que ya lo están haciendo. Y nuestro flamante Gobernador del Banco de España, que no había movido un solo dedo para parar la burbuja inmobiliaria (que los Bancos españoles estaban estimulando de manera irresponsable), nos está continuamente dando la vara sobre la necesidad de una reforma laboral, de una reforma de las pensiones y de una bajada de los salarios. O sea, cargar las consecuencias de la crisis sobre las espaldas de los que nada han hecho para crearla y eludir las responsabilidades de los que sí la han estimulado. ¡Lástima que no tengamos una ciudadanía tan concienciada como la islandesa (ventajas de ser un pequeño país aislado en el frío)! O quizás ¡lastima de haber tenido la crisis con un Gobierno socialista y no con uno de ideología liberal-conservadora como la que ha propiciado esta crisis! Posiblemente la reacción popular habría sido distinta.

También existe algún caso de alguien que, individualmente, se ha enfrentado con la gran Banca internacional. Se llama Lucio Urtubia, un albañil y anarquista navarro que vive en Paris y que decía que "robar a los bancos es un deber moral". Hace poco, se pudo ver en TVE un documental de 93 min. titulado Lucio, que narra la historia de este anarquista, con entrevistas a algunas personas que le han conocido bien y de él mismo. Aquí inserto la parte que se refiere al juicio por las falsificaciones de cheques de viajero perpetrada contra el banco americano City Bank, con el que finalmente negoció para entregar las planchas y terminar con la difusión de cheques falsos, que estaba llevando al Banco a una crisis de desconfianza muy peligrosa:



En You Tube, esta es la parte 8 de 9 partes que componen la totalidad del documental, partes que se pueden ver todas en You Tube. He escogido la 8ª porque es la que mejor narra la interacción de Lucio con la Justicia francesa y, sobre todo, con los directivos del City Bank. El éxito de Lucio se debe a que su comportamiento, reconociendo y justificando sus acciones, es incomprensible para las mentalidades de jueces y banqueros. A estos les parecía increíble que un condenado a prisión por robarles, todavía les pidiese más dinero para terminar con el asunto. Y que un albañil hubiese gestionado aquel enorme desfalco y que, encima, les plantase cara. Todo esto, que sucedió hace más de 30 años, es de rabiosa actualidad.

Aparte de este caso y el de Islandia, no conozco ningún otro que se haya atrevido a enfrentarse con la Banca y el Capital financiero.

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