Algunos jerifaltes de este país tienen una enorme propensión a meterse en corral ajeno para dedicarse a pontificar, lo que no hacen en el propio. Uno de los casos más significativos con esta afición es el del Gobernador del Banco de España, Sr. Fernández Ordoñez. Al parecer, para este personaje, la generación de una burbuja inmobiliaria, de dimensiones colosales, por la imprudencia de la Banca y Cajas de Ahorro al propiciar una gran facilidad para la concesión de hipotecas, no era de su incumbencia. Como tampoco los enormes sueldos y jubilaciones mutimillonarias de muchos jerarcas de la banca (ver mi post "Obscenidades" de Sept.2009) en plena crisis económica. ¿Que no es competencia del Gobernador del Banco de España? Pues si los sueldos de banqueros no son su competencia, ya me dirán Uds. si los sueldos de un currito cualquiera lo son. Y, sin embargo, el señor Gobernador no ha parado de clamar por la bajada de los salarios de los trabajadores en general ya que entonces, según él, nuestra economía sería más competitiva. Como si la competitividad solo dependiese de los salarios y no de la innovación y la productividad.
Otro personaje propenso a enredar en corrales ajenos es el Presidente de la CEOE, Juan Rosell. El otro día me quedé despierto, hasta más de la una, para ver 59" en TV1, ya que me interesaba escuchar la entrevista que hacían a este individuo. Me interesaba conocer sus planteamientos en materia laboral y cómo iba a enfocar la negociación con los sindicatos. Y, naturalmente, dijo algo sobre todo eso, pero me quedé perplejo al ver que la mayor parte de la entrevista la invertía en criticar el tamaño que ha tomado el sector público desde los años 80, cuando se empezaron a trasladar competencias a las CC.AA. Según Rosell sobran 900.000 empleados públicos, que es aproximadamente la diferencia entre los que actualmente componen estas administraciones del Estado, que son 1.744.000, y los funcionarios que fueron traspasados a las CC.AA. desde el Estado Central, que fueron 821.357. Hacer estas cuentas es suponer que el Estado de Bienestar (Educación, Sanidad, Dependencia..) no se tenía que haber desarrollado desde los años 80. Y es que el Sr. Rosell, como muchos prebostes y políticos de la derecha, piensan en el negocio que supondría privatizar muchos de estos servicios públicos e intenta poner su granito de arena para torpedearlos en favor de la empresa privada. Y, de paso, aumentar el ejercito de reserva de desempleados lo que sería un verdadero caramelo para los empresarios que quieran contratar personal formado a muy bajo precio.
Desde luego, ni yo ni nadie con un mínimo de racionalidad estaría en contra de reducir el gasto inútil y las duplicidades en las administraciones públicas: televisiones de pequeñas localidades, muchos servicios de las Diputaciones, aeropuertos sin tráfico aéreo, obras faraónicas que suponen grandes pérdidas, etc. Como la mayor parte de estos gastos están bajo la gestión del PP (desde Marzo, casi la totalidad) debemos suponer, dados los repetidos llamamientos a la austeridad del Sr. Rajoy, que casi todos estos derroches se van a enmendar en poco tiempo. Pero no esperemos que los ahorros por despilfarros lleguen ni siquiera al 1% PIB (10.000 millones €) ni que el número de empleados públicos descienda de manera significativa. Por el contrario, si queremos desarrollar nuestra economía, necesitaremos más y mejor educación y formación profesional, mayor impulso público a la I+D+i y apoyo a las familias (escuelas infantiles) y, por lo tanto, más empleados públicos de calidad. Al contrario de lo que dice Rosell, nuestro empleo público y el gasto social son de los más bajos de la UE: España tenía (en 2008) un 9,47% de empleados públicos sobre la población en edad de trabajar, entre Italia (9,22%) y Alemania (10,51%), con un 16% de media de la UE, si bien los países nórdicos se destacan por tener estados de bienestar más desarrollados para lo que cuentan con mucho más empleo público: Dinamarca (25,7%), Suecia (21,12%) y Finlandia (18,95%). Y son los países que están sorteando la crisis con menos dificultades.
Nunca he conseguido que alguna persona (medianamente ilustrada) de ideología neo-liberal me explique porqué los países con más éxito económico y social, en la UE, son precisamente los que tienen un tipo de economía que presenta una alta presión fiscal, salarios elevados, fuertes tasas de sindicación, más empleo y gasto públicos, un estado de bienestar más desarrollado, etc. Es decir todo lo contrario de lo que predican para nosotros: menor empleo y gasto público, salarios bajos, menor presión fiscal y dificultar la acción sindical para desregular al máximo la contratación laboral y hacer el despido más barato.
Claro que los países nórdicos también tienen un mayor gasto en I+D+i y un nivel formativo más elevado, lo que significa empresas más productivas, cuya competitividad no se basa en los bajos salarios sino en mayor innovación. Y, en eso, también estamos claramente por debajo.
Claro que los países nórdicos también tienen un mayor gasto en I+D+i y un nivel formativo más elevado, lo que significa empresas más productivas, cuya competitividad no se basa en los bajos salarios sino en mayor innovación. Y, en eso, también estamos claramente por debajo.
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