viernes, julio 04, 2008

Un país anómalo

No es la primera vez que escribo sobre la especificidad de España dentro del concierto de las naciones europeas y americanas. En Enero de 2007 publiqué, en este Blog, un artículo titulado Spain is different que señalaba algunas de esas especificidades o anomalías de nuestro país. Hoy, la crisis económica o la polémica sobre las lenguas minoritarias, me aportan nuevas perspectivas sobre dicha especificidad.

Como es sabido, durante un largo periodo (más de 12 años) hemos disfrutado de una economía boyante, con crecimientos superiores al 3% y una fuerte creación de empleo como consecuencia de un boom inmobiliario sin precedentes: construcción de más de 500.000 viviendas anuales (en algunos años más que en el resto de Europa junto). Se podría esperar que, después de un periodo de bonanza tan largo, el desempleo hubiese disminuido hasta cifras cercanas al pleno empleo. Sin embargo, resulta que seguimos siendo el país europeo con peores tasas de desempleo: alrededor del 10% de la población activa.

Veamos los datos para los distintos países europeos, en 2007 y 2008:


(Para ver el gráfico a mayor tamaño, hacer click sobre el mismo).

En suma, países como Dinamarca y Holanda reducen la tasa de paro, de 2007 a 2008, y quedan por debajo del 3% lo que se puede considerar pleno empleo. España presenta los peores datos subiendo el desempleo desde 8,1% en Mayo 2007 a 9,9% en Mayo 2008. En plena crisis económica todos los países, excepto España, Irlanda e Italia, bajan la tasa de desempleo de 2007 a 2008. Al parecer, la crisis está afectando a España con mayor agudeza que a otros países, lo que no impide a ZP pregonar que somos el país mejor preparado para afrontar la crisis (perdón quise decir la "desaceleración profunda"). Y esto no es nuevo: hinchar pecho y pregonar nuestras excelencias lo han hecho casi todos los altos dirigentes del país y en todas las épocas. Lo hizo Aznar que presumía de llegar al déficit cero (obviando los superávits de países invisibles, como Suecia o Finlandia) y, desde luego, lo hizo Franco quien, en plena situación de hambre y penuria con millones de españoles emigrando, decía que toda Europa "nos tenía envidia, por haber derrotado al comunismo".

Finlandia aparece en los primeros lugares del mundo en educación, no corrupción, nuevas tecnologías, tasa de científicos e investigadores , etc. pero resultaría casi imposible encontrar finlandeses que presuman de esos logros. O no se lo creen o parece que les molesta, porque suponen que esa situación les impide criticar las cosas para mejorarlas. Ningún finlandés (y menos la prensa) presume de estar en cabeza de cualquier cosa (ver el artículo "Autoestima andaluza y finlandesa") sino, más bien, todo lo contrario. Si España es un país anómalo en un sentido, Finlandia también lo es en el sentido contrario.

Volviendo a la tasa de desempleo, me pregunto ¿qué hacen los daneses para tener pleno empleo? A simple vista, las condiciones fiscales y laborales de Dinamarca no parecen coincidir con las recetas que suelen predicar nuestros prebostes de la derecha neo-con para estimular el empleo: impuestos reducidos, poca protección laboral, sindicatos débiles, salarios bajos... Por el contrario, en Dinamarca hay una fuerte presión fiscal (50% del PIB), afiliación sindical casi total en unos sindicatos que tienen más de 100 años de historia, altos salarios y protección de desempleo inmediata a la pérdida del trabajo por cualquier circunstancia. En estas condiciones, le pregunto a mi cuñado danés: ¿qué es lo que hace que se genere tanto empleo, en Dinamarca? Y hay varias respuestas a esta pregunta. La primera es la cultura del trabajo pagado que se aprende ya desde la niñez. Los jóvenes daneses hacen pequeños trabajos y servicios, a tiempo parcial, mientras son estudiantes: sustituciones en supermercados, correos o servicios como trabajos de jardinería o de kanguro. La cultura del trabajo pagado y del pequeño negocio está muy difundida. La segunda es que crear empresas y contratar personal es rápido y sencillo. Los sindicatos se encargan de suministrar información y formación para los puestos que las empresas demandan. También son los que cobran y pagan el desempleo, por lo que son los primeros interesados en encontrar trabajo para sus afiliados. Y todo el sistema informático funciona en tiempo real y sin burocracias inútiles. Pero esto requiere interés y sentido común para resolver las cosas de la manera más simple y, desde luego, en ausencia total de corrupción y utilización de los sistemas para la comunidad y no en beneficio propio. ¿Se imagina alguien lo que pasaría aquí si CCOO y UGT fuesen los encargados de pagar a los desempleados (con dinero de sus cotizaciones) y se encargasen de la información de demanda de empleo y de la formación de los desempleados?

Dentro de unos días, viajaré a Copenhaguen y Malmö (Suecia) y tendré ocasión de enterarme "in situ" del funcionamiento de la búsqueda de empleos en Dinamarca y Suecia.

Otra anomalía de nuestro país es la disparidad de criterios entre los nacionalismos centralista y periféricos (nacionalismos español, catalán, vasco o gallego) en torno a las lenguas cooficiales del Estado. Cada uno cree que su lengua materna está discriminada y que otras se imponen por la fuerza de la Administración o de los hechos. Ciertamente, el castellano fue una lengua impuesta por la conquista y la colonización no solo en el territorio que ahora es España, sino también en Latinoamérica en detrimento de las lenguas minoritarias. Dentro de España, durante los 40 años de franquismo, se llegó a prohibir hablar y escribir en la lengua vernácula (bien es verdad que con poco éxito en el caso de la comunicación hablada de las zonas rurales). Hoy, las Comunidades que habían sufrido esta discriminación tratan de recuperar lo perdido sobre la base de nuevas imposiciones: en el caso de Catalunya (que pretenden copiar otras Autonomías), utilizando el catalán como "lengua vehicular" en la enseñanza pública. El modelo españolista de la "imposición" se traslada, ahora, a los nacionalismos periféricos aunque manteniendo el bilingüismo por una eficaz enseñanza del castellano. De hecho, los estudiantes catalanes de enseñanza media obtienen mejores notas en castellano que en catalán. El nacionalismo español contraataca con un "Manifiesto por la lengua común" impulsado por el partido UPyD que pretende conseguir miles de firmas de apoyo. El efecto que ya está teniendo dicho Manifiesto es de sentido contrario a lo que pretende conseguir: en una parte de la prensa escrita, ya empiezan a aparecer multitud de artículos que tratan de demostrar, con datos, que las lenguas periféricas están de hecho muy discriminadas frente al castellano. El periódico Público es uno de los que más se distinguen por ofrecer entrevistas y datos que tratan de demostrar que el castellano se impone en la calle, en la prensa y en la mayor parte de los medios de comunicación. Al parecer, muchos catalanes, vascos y gallegos encuentran dificultades para ser atendidos en su lengua por su propia Administración, en especial por la Justicia.

No obstante, es interesante comprobar que los foros de comentarios a los artículos de la prensa estatal están muy inclinados a mantener las posiciones de los que tratan de defender el castellano, la lengua española que menos defensa necesita. Al parecer, la RAE como institución, se desmarca de los que tratan de implicarla entre los firmantes del Manifiesto. Otra cosa es que haya un buen número de académicos firmantes.

En el 37 Congreso del PSOE, este partido apoya expresamente el modelo educativo de Catalunya y se decanta por la defensa de la pluralidad lingüistica de España, una de nuestras mayores riquezas. No todos los socialistas españoles piensan lo mismo, como se puede observar en los comentarios de los foros. Y, naturalmente, el PP intentará aprovecharlo.

Ya tenemos servido un nuevo conflicto político artificial.

Post scriptum:
En pleno verano de 2008 me encuentro con un tema sobre el que había olvidado escribir y que hace a nuestro país todavía más anómalo entre los países occidentales desarrollados, a saber: la proliferación de fiestas veraniegas en las que se maltratan toda clase de animales, pavos o cabras que se lanzan desde un campanario, toros ensogados, toros alanceados o con los cuernos encendidos, peleas de gallos....
Todo eso sin hablar de los miles de perros abandonados en las carreteras para no estropear las vacaciones de sus amos, etc. Todo muy "europeo".

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