Con ocasión de la visita del Papa a Barcelona y a la catedral de la Sagrada Familia, se han podido ver en TV algunos documentales sobre el mayor genio de la arquitectura modernista que ha existido en el mundo: Antoni Gaudí. Un genio del que ya había dicho algo en mi post, de Marzo 2009, Cataluña visionaria.
Personalmente, siempre me ha fascinado ese estilo de arquitectura y diseño, a caballo entre el siglo XIX y principios del XX, que se llamó Art-nouveau o Modernismo, en el área mediterránea, y Jugend en Alemania y Norte de Europa. Pero, si bien las magníficas construcciones Jugend de Helsinki fueron proyectadas y llevadas a cabo por un equipo de arquitectos que trabajaban y vivían juntos en una casa de campo diseñada y construida por ellos mismos, en Hvitträsk cerca de Helsinki, la excepcionalidad y genialidad de Gaudí fue que realizó sus diseños y proyectos prácticamente en solitario y, a veces, frente a la incomprensión de sus compañeros de profesión.
Antoni Gaudí estudió minuciosamente las formas de la naturaleza y descubrió las geometrías que las constituían, en plantas y animales: espirales, hiperboloides, paraboloides y hasta lo que, después, han tomado el nombre de fractales. Todo ello aparece profusamente plasmado en los elementos que componen sus obras. Siete de estas obras han sido declaradas, por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. Entre ellas destacan las del Parque Güell y el Templo de la Sagrada Familia.
En la Red hay una gran cantidad de información sobre este genio de la arquitectura y del diseño. Además de las "wikipedias" que he enlazado con el texto, hay videos entre los que destaco el siguiente, por su profundización en la simbología religiosa y esotérica:
Personalmente, siempre me ha fascinado ese estilo de arquitectura y diseño, a caballo entre el siglo XIX y principios del XX, que se llamó Art-nouveau o Modernismo, en el área mediterránea, y Jugend en Alemania y Norte de Europa. Pero, si bien las magníficas construcciones Jugend de Helsinki fueron proyectadas y llevadas a cabo por un equipo de arquitectos que trabajaban y vivían juntos en una casa de campo diseñada y construida por ellos mismos, en Hvitträsk cerca de Helsinki, la excepcionalidad y genialidad de Gaudí fue que realizó sus diseños y proyectos prácticamente en solitario y, a veces, frente a la incomprensión de sus compañeros de profesión.
Antoni Gaudí estudió minuciosamente las formas de la naturaleza y descubrió las geometrías que las constituían, en plantas y animales: espirales, hiperboloides, paraboloides y hasta lo que, después, han tomado el nombre de fractales. Todo ello aparece profusamente plasmado en los elementos que componen sus obras. Siete de estas obras han sido declaradas, por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. Entre ellas destacan las del Parque Güell y el Templo de la Sagrada Familia.
En la Red hay una gran cantidad de información sobre este genio de la arquitectura y del diseño. Además de las "wikipedias" que he enlazado con el texto, hay videos entre los que destaco el siguiente, por su profundización en la simbología religiosa y esotérica:
La característica fundamental de las formas que maneja Gaudí es, como ya he dicho, las tomadas de la naturaleza que este hombre, de gran religiosidad, consideraba la obra de Dios o, como dicen los masones, del Gran Arquitecto del Universo. Aunque, al parecer, Gaudí nunca estuvo adscrito a ninguna logia masónica, la simbología empleada no deja dudas de su simpatía e interés por el mundo masónico, alquímico y esotérico. Fue un hombre solitario y taciturno que vivió pobremente, en el aspecto personal, y que se centraba enteramente en su trabajo al que dedicaba todo su tiempo. Cuando murió, atropellado por un tranvía, se le tomó por un mendigo. En sus bolsillos no tenía un céntimo, pero sí un pergamino del Apocalipsis de San Juan.
No puedo por menos de preguntarme qué hubiese pasado si Gaudí hubiese desarrollado su obra en nuestra época con todos los medios informáticos de que disponemos. No lo sabemos, pero intuyo que la posibilidad de utilización de todos esos poderosos medios le hubiesen distraído de la necesaria soledad y concentración que requiere una obra como la que llevó a cabo Gaudí. En cambio, ahora, esos extraordinarios medios informáticos son fundamentales para reconstruir su inacabada obra a partir de los dibujos y maquetas que han podido llegar hasta nuestros días.
No puedo por menos de preguntarme qué hubiese pasado si Gaudí hubiese desarrollado su obra en nuestra época con todos los medios informáticos de que disponemos. No lo sabemos, pero intuyo que la posibilidad de utilización de todos esos poderosos medios le hubiesen distraído de la necesaria soledad y concentración que requiere una obra como la que llevó a cabo Gaudí. En cambio, ahora, esos extraordinarios medios informáticos son fundamentales para reconstruir su inacabada obra a partir de los dibujos y maquetas que han podido llegar hasta nuestros días.
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