domingo, septiembre 18, 2011

Notas de un observador. 11/39: Elisabeth Kübler-Ross

Me ha sorprendido (gratamente) leer un artículo de Moisés Naím, titulado "¿Y cómo salimos de esta?" en el que hace un paralelismo entre las etapas del proceso que conduce a la muerte o a una pérdida catastrófica, según la Dra. Elisabeth Kübler-Ross, y las de la crisis europea actual. Sorprendente ese paralelismo entre conceptos espirituales o psicológicos y los de una crisis financiera.

La lectura de libros de la doctora y psiquiatra suiza, Elisabeth Kübler-Ross, resulta muy útil y reconfortante para aquellos que enfrentan una grave enfermedad o para los que están recorriendo la última etapa de su vida (lo que sería mi caso). Aunque también lo sería para los jóvenes que quieran tomar conciencia de la realidad de la vida y, sobre todo, para aquellas/os profesionales cuya misión sea aliviar el sufrimiento humano, como son los profesionales sanitarios, pero también  los cuidadores de ancianos, de enfermos mentales y de personas discapacitadas.

En los últimos meses yo he leído el libro de sus Conferencias sobre las experiencias de la muerte, que dio en diferentes países, y La rueda de la Vida, que es una suerte de autobiografía en la que se describen singulares experiencias en torno a la muerte y el sufrimiento, incluidas experiencias que podrían ser catalogadas de "místicas" o de conciencia expandida. En todo caso, las etapas del proceso destructivo descritas por la Dra. Kübler Ross son, como recoge el artículo de Naím, cinco: 1-Negación (no pasa nada). 2-Rabia (¿porqué a mí?). 3-Negociación (¿qué puedo hacer para posponer lo inevitable?). 4-Depresión (no vale la pena hacer nada; esto se acabó) y 5-Aceptación (todo saldrá bien; el mundo sigue adelante).

Volviendo a la crisis financiera y al problema de Europa, Naím dice que por esas etapas han pasado otros países que, ahora, se consideran emergentes: argentinos, brasileños, mexicanos, rusos y asiáticos. Ahora le toca a Europa y, quizás, a los EE.UU. Si bien los seres vivos tienen que morir inevitablemente, no tiene porqué ser así para los países (al menos, a medio plazo). La aceptación de la realidad no significa resignación. Hay formas de enfrentar la crisis. Citando a Carmen Reinhart, en su libro "Questa volta è diverso. Otto secoli di follia finanziaria", Naím identifica las 5 tácticas más comunes para que los países muy endeudados puedan reducir su endeudamiento: Crecer, Dejar de pagar, Austeridad, Inflación y Represión financiera (que puede incluir la nacionalización de la banca). Al parecer, de momento, las autoridades europeas han escogido la austeridad, lo que significa que la recesión o el estancamiento van a continuar,  casi inevitablemente. Ahora, hay voces (desde EE.UU.) que proponen crecer, con estímulos públicos (keynesianismo) lo que implicaría más impuestos a los más ricos, si bien no parece que esta fórmula sea la más eficiente en un momento en que, en el planeta, se precisa la mayor sostenibilidad ecológica posible. Personalmente, me inclino por la represión de los movimientos financieros especulativos: instauración de una tasa a las transacciones financieras, una agencia de rating europea e independiente, el Banco Central europeo con las funciones de la Reserva Federal americana, que emita eurobonos y una mayor regulación política de la Banca privada.

De nuevo, respecto a la sorprendente analogía que Moisés Naím hace en relación con la estudiosa del sufrimiento y la muerte, la Dra. Kübler-Ross, habría que decir que "si non è vero, è ben trovato" (no sé si escribo correctamente el italiano).


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo, Ramón.
José.

Anónimo dijo...

Ramón, seguramente tengo mal tu dirección : " r..........@hispanilux "

Supongo que tu sí tienes la mía. ¿Quieres enviármela por e-mail?

Un abrazo, José Palao Boilard