Hace años, los servicios de Correos de todo el mundo presumían de hacer llegar siempre las cartas a su destinatario, incluso cuando las señas fuesen defectuosas. Recuerdo una carta enviada, desde España, a Helsinki poniendo como nombre de la ciudad "El Sinqui", que llegó a su destino sin ningún problema. Cualquier funcionario de correos consideraba un problema suyo el averiguar cual era la verdadera dirección de alguien, aunque no estuviese del todo correcta. Hoy, constato que cartas con direcciones correctamente escritas van a buzones que no les corresponden. Este año ya llevo 5 cartas recibidas en mi buzón destinadas a otras personas, 3 de otros vecinos de mi misma casa y 2 de otras casas cercanas pero diferentes a la mía. En todos los casos he podido encontrar con facilidad a los auténticos destinatarios y ponerles las cartas en su correspondiente buzón. Me pregunto si no habrá cartas dirigidas a nuestra dirección, y repartidas en otro buzón, que hayan acabado en la basura. Porque la falta de sentido de la responsabilidad de los repartidores de correos puede que no sea muy diferente de la falta de sentido cívico de la población en general. Algo que puedo constatar casi cada día con las suciedades de las calles y plazas públicas.
Sospecho que la causa de estas deficiencias del servicio de Correos está en la precariedad laboral y el trabajo temporal. Y hasta puede que esas deficiencias sean una manera (incívica) de protestar por la situación laboral de los repartidores. Cuesta trabajo creer que personas contratadas para un puesto de repartidor de correo, puedan ser tan analfabetas. En todo caso, parece que hay un deterioro cívico que se constata por doquier y que se incrementará conforme el empleo público se vaya convirtiendo en precario y privado. Una tendencia que parece imparable con la política de recortes del gasto público que impulsa la UE.
La proximidad de las elecciones, convocadas para el 20N, ha multiplicado las discusiones "políticas" en bares y lugares públicos. Y se puede constatar que a la falta de civismo que adorna a la población en general, se puede añadir una gran incultura o ignorancia sobre los datos y conceptos que se manejan habitualmente en una situación de crisis económica y financiera como la que sufrimos en Europa. Ayer mismo oía, en un bar, como alguien afirmaba, con aire de superioridad, que la deuda pública española estaba costando ¡el 45% de intereses!, debido a la desastrosa gestión del Gobierno. No pude por menos de intervenir para recordar que la ultima subasta pública se había cubierto con obligaciones a largo plazo de rentabilidad del orden del 5% al 6% y que los bonos de 5 años, o menos, no llegaban al 5%. Y que, ni siquiera Grecia, que está siendo estrangulada por una prima de riesgo altísima, tiene que pagar más del 15% de interés. Como quiera que el dar estos datos le hacían pensar que yo estaba apoyando al gobierno de Zapatero, el individuo se descolgó hablando de los 5 millones de parados. A lo que respondí, bromeando: Tiene Ud. toda la razón, pero eso parece que se va a solucionar en cuanto Rajoy tome el poder, que será muy pronto. Un poco mosqueado, el personaje contraatacó: "con esa herencia envenenada será muy difícil generar empleo". Y yo: ¡caramba! pues a mí me parece que es todo lo contrario. Para las empresas que quieran invertir, 5 millones de desempleados son un verdadero caramelo para la contratación de personal. Habrá bofetadas para conseguir un empleo y las empresas podrán elegir a los más idóneos e imponer condiciones más favorables a sus intereses. Lo ideal para invertir y generar empleo. Pero lo que no dije es que ninguna empresa invierte por el solo hecho de que haya una gran facilidad para contratar (lo que explica el poco éxito que han tenido las reformas laborales acordadas). Invierte cuando hay demanda suficiente para los productos que produce y quiere vender. Pero las políticas de austeridad de los gastos públicos, en la zona euro, no parece que vayan a estimular la demanda. Por tanto, al equipo de Rajoy le va a ser difícil hacer que se genere mucho empleo estable a largo plazo. Espero equivocarme.
Pero, como no hay mal que por bien no venga, debido a la crisis en 2010, España disminuye, por primera vez, las emisiones de CO2 a la atmósfera. Enhorabuena.
1 comentario:
Juzgamos más con el corazón que con la cabeza. Es un hecho en estos tiempos que el partido gobernante ha perdido, o va camino de perderlas, las elecciones. Tal vez Zapatero hubiera acertado si además de disminuir el gasto hubiera buscado subir los ingresos; hablo de los impuestos. José.
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