domingo, julio 16, 2006

¿Por fin I+D+i?


No es la primera vez que me refiero al retraso tecnológico y científico español con respecto a la mayoría de los países europeos (excepto Grecia y Portugal) lo que constituye la principal explicación de la baja productividad y competitividad de nuestra economía. Los últimos 10 años han sido de una casi completa inoperancia en el avance tecnológico de nuestro país. Y no solo por el bajo gasto en I+D+i, que no llegaba al 1% del PIB, sino, sobre todo, por la baja participación de las empresas en ese gasto (~45%) y el bajísimo número de patentes internacionales, por millón de habitantes, de España. Mientras que países nórdicos, como Suecia o Finlandia, se acercan a las 100 patentes internacionales por millón de habitantes nuestro país presenta una cifra no superior a 5 (el número total de patentes solicitadas es mucho mayor).

Hay algunas señales de que las cosas están cambiando. Los presupuestos del Estado para I+D han aumentado un 30% anual en los dos últimos años y el programa Ingenio 2010 parece que está siendo tomado en serio. Es natural que los españoles nos tomemos con escepticismo cualquier programa tecnológico del Gobierno. Durante décadas, los distintos gobiernos han elaborado programas de I+D con la pretensión de arreglar el problema. Todos han fracasado e incluso, durante los 8 años de gobierno de la derecha, los tímidos avances conseguidos se han estancado.

El programa Ingenio 2010 tiene algunas características que merecen una mayor atención. El programa se divide en 3 Planes principales: CENIT, CONSOLIDER y AVANZ@. Los proyectos CENIT tienen características muy distintas de los tradicionales. Mientras que antes, los proyectos de I+D eran de corto plazo y cuantía limitada, y generalmente de carácter individual, los proyectos CENIT son acuerdos de colaboración a largo plazo en los que participan, al menos, 4 empresas (2 de ellas Pymes) y dos entidades de investigación. Son macroproyectos con un presupuesto mínimo de 5 millones de euros anuales (de 10 a 20 millones por proyecto) y una financiación mínima privada del 50%. Se trata de un modelo de gestión de proyectos ya experimentado con éxito en otros países de la OCDE.

El plan CONSOLIDER implica actuaciones para lograr la consolidación de grandes grupos de investigación que puedan acometer proyectos de largo alcance y calidad.

Finalmente, el plan AVANZ@ trata de lograr la convergencia con la UE en la Sociedad de la Información, dado nuestro actual fuerte retraso. Actualmente solo el 36% de las empresas pequeñas tienen conexión a Internet, pero lo más grave es que solo el 8% de nuestras empresas utilizan el comercio electrónico, frente al 35% de la media de la UE-15 o al 70% de Suecia o Finlandia.

Los objetivos del programa Ingenio 2010 son ambiciosos: para el año 2010, gasto del 2% PIB en I+D+i con un 55% de contribución privada. Si bien no llegan a los establecidos en Lisboa para la media de la UE-25 (3% PIB con 66% de contribución privada), suponen duplicar nuestra capacidad científica y tecnológica actual.

¿Será este un Plan fallido más o veremos una recuperación tecnológica de nuestro país? En unos pocos años lo sabremos. Y también, pocos años después, los resultados en nuestra economía.

jueves, julio 06, 2006

Hace 50 años


El 6 de Julio de 1956, hace 50 años, llegué a un campo de trabajo, de estudiantes voluntarios de unos 10 países diferentes, en el Oeste de Laponia. La organización finlandesa responsable del campo tenía el nombre más largo que había visto nunca: KansanvalinenVapaehtoinenTyöleirijärjestö. Afortunadamente, conocida también por sus siglas: KVT. La traducción, de atrás adelante, era: Organización de campos de trabajo voluntarios internacionales.
¿Cómo y porqué un españolito de aquella oscura época franquista había llegado hasta allí? La razón era que, otro compañero de la ETSII y yo, habíamos planeado salir de España al lugar más lejano y extraño al que pudieramos acceder. El método fue fácil, una simple carta a la KVT que nos fue contestada de inmediato, y de manera entusiasta, por la Organización. ¡Nunca habían tenido españoles en los campos! Y, desde luego, nos asignaron a campos distintos para que todos pudieran disfrutar de nuestra presencia. ¿Cómo serían esos españoles? Crueles como el Duque de Alba o inofensivos y amables. Resultamos muy amables, y hasta tiernos. El otro compañero, buen cantante de ópera, amenizaba con su poderosa voz la paz del campo al que se había asignado. La filosofía de los campos era pacifista y promovía la amistad y la cooperación entre los pueblos. Las canciones de los diferentes países eran algo cotidiano, desde que nos levantamos y cantamos en corro, cogidos de la mano, algo así como "Toi qui fais de nos miseres..." Había canciones israelies, alemanas, americanas, irlandesas, francesas, australianas (Waltzing Matilda)... Las españolas o latinas eran algunas como "De la sierra morena -cielito lindo- vienen bajando, un par de ojitos negros -cielito lindo- de contrabando..." Yo desentonaba al cantar, pero como teníamos un librito con la música y la letra, los demás lograban una buena entonación.






















El objetivo del campo era ayudar a los colonos, provinientes de zonas anexionadas por la URSS, a los que el Estado había donado tierras para su roturación y conversión en granjas. Nosotros ayudábamos en tareas de roturación y construcción. Las chicas preferían pintar las fachadas. El idioma común del campo era el inglés y la comunicación con los granjeros finlandeses se hacía mediante la traducción simultánea a cargo de los finlandeses, o mejor sería decir de las finlandesas, entre ellas mi actual pareja, Marjatta, que siempre se las arreglaba para buscarse trabajos de pintura.
Aquellos granjeros eran tan eficientes que nuestra ayuda era, más bien moral. Un golpe de azada de un granjero finlandés era a equivalente a 5 de los míos. No obstante, nos agradecían mucho nuestra presencia y nuestra compañía. Las amas de casa nos preparaban unos excelentes horneados de bollerías caseras para el extenso y ameno "coffee break".
Lo más destacable, para mí, era el espíritu de cooperación y solidaridad entre los granjeros. Y su capacidad de comunicarse para resolver problemas, aunque se encontraran a kilómetros unos de otros. Un día se desató un incendio en uno de los bosques y, al poco tiempo, la zona se había llenado de personas que venían con herramientas y cubos para hacer cortafuegos y atajar el incendio. ¿Cómo se habían comunicado? Seguramente por radio. Hoy día en estas zonas despobladas, el uso de los teléfonos celulares es absolutamente imprescindible.
Para entretenerse en las largas y frías noches de invierno, los finlandeses leen muchísimo. Ante un extranjero, les gusta buscar en sus Atlas los lugares de origen del visitante. Y su curiosidad es insaciable. Hay que contestar a toda clase de preguntas. Las histórias del Sur les parecen fascinantes. He visto en algunas casas rurales, colecciones de novelas de ambiente californiano como "El Coyote" (un personaje parecido al conocido Zorro) del español J.Mallorquí, traducidas al finlandés.

Si tuviese que destacar algo singular de nuestro campo, además de lo dicho sobre los granjeros, diría que fue el espíritu de amistad sincera y de colaboración entre los campistas. Quizás Marjatta no esté de acuerdo, ya que reiteradamente me recuerda cómo la dejé sola en uno de los turnos de lavado de platos que debía compartir con ella. Parece que me distraje en una animada conversación con la responsable del campo.
En todo caso, tengo un recuerdo imborrable de cómo, a cada despedida del campo las chicas lloraban desconsoladamente. Algo que no había visto nunca. Y recuerdo que pude dar un toque de humor, involuntario, al respecto. Estabamos esperando la salida de algunas personas, yo había salido a la puerta y otros, impacientes, me decían "what happens?, it's already late" Y yo, muy serio, miré el reloj y dije: Please, waite. They "must" still cry some minutes. Debió ser un toque de humor porque todo el campo estalló en risotadas.

sábado, julio 01, 2006

30 años después


El primer artículo que escribí en este weblog se titulaba "Los límites del crecimiento" en referencia al libro de Meadows y otros, publicado en 1972 en un informe al Club de Roma: The limits to growth (TLG). Ahora, después de 30 años, los mismos autores, Donella & Dennis Meadows y Jorgen Randers, han escrito una actualización con el título de "Limits to Growth: the 30-year update". Los autores insisten en que su libro no trataba de predecir el futuro sino de hacer distintas proyecciones sobre el estado del planeta y sus recursos de acuerdo con diversas hipótesis. Lo significativo del libro era que esas proyecciones daban, en casi todos los casos, una situación de crisis, incluso de colapso, en un periodo de menos de 100 años.
Las proyecciones se hacían sobre un modelo informatizado del mundo sobre variables como la población, el consumo de recursos no renovables, las producciones industriales y agrarias y otros datos relevantes para explicar el futuro.
La actualización de los datos demuestra que las proyecciones han sido sorprendentemente exactas para las principales variables:
La población, que en 1965 era de 3.300 millones, se proyecta en una curva exponencial que daba la cifra de 6.000 millones de habitantes en 2.000. La cifra real ha sido de 6.060 millones.
La concentración de CO2 en la atmósfera, principal responsable del efecto invernadero y del calentamiento global, crecia también exponencialmente y se proyectaba hasta las 380 partes por millón en 2000; la cifra real ha sido de 370.

Las fechas para una crisis planetarias siguen vigentes en esta actualización. Incluso puede que estén más próximas. Si los ritmos de crecimiento y consumo material continúan como ahora, probablemente veremos los efectos negativos hacia el 2010-2020 y el inicio del colapso global podrían situarse hacia los años 2030-2050. Algunos autores, como Al Gore (ex-candidato a la presidencia de los EE.UU) o Lovelock, sitúan el punto de "no retorno" para dentro de 10 años.

La principal diferencia con los años 70 es que, entonces, la conciencia ecológica mundial era casi inexistente. Igual que me pasó a mí, millones de personas que leyeron aquel libro empezaron a interesarse por el destino del planeta como hogar de la humanidad. Y, hoy, se puede decir que existe una importante conciencia pública de los problemas globales que llevaron a limitar algunas emisiones, como los CFC que dañaban la capa de ozono, y el protocolo de Kioto para la limitación de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, estas actuaciones son insuficientes frente al crecimiento desmesurado del consumo material en el mundo. Un consumo que ya está sobrepasando la capacidad de carga del planeta.

Una novedad de la actualización de TLG es la introducción del concepto de "huella ecológica", de Mathis Wackernagel, que ahora ya sobrepasa la capacidad de carga del planeta en más del 20% (en casi todos los países desarrollados bastante más). Esa extralimitación de la capacidad de carga es insostenible. Muchos datos lo confirman: el agotamiento de acuíferos, la reducción implacable de superficies boscosas, el agotamiento de muchos bancos de pesca y la tendencia al fin del crecimiento de la producción de petróleo crudo.
Si alguien lee este artículo, quiero recomendarle encarecidamente la lectura de este libro extraordinario: "Los límites del crecimiento. 30 años después". Justamente, lo contrario que hacen instancias conservadoras, neo-cons, que sostienen ideologías próximas al presidente Bush. Por ejemplo, como era esperable, la crítica de Libertad Digital. Son los enemigos de los cambios para lograr la sostenibilidad del mundo, cambios que son avalados hoy por la gran mayoría de la comunidad científica y rechazados por políticos que se guían por sus propios intereses antes que los de los ciudadanos a los que deberían representar. Por cierto, ¿qué hubiera pasado con el protocolo de Kyoto y con la conciencia medioambiental si Al Gore hubiese ganado la Presidencia de los EE.UU (para la que consiguió más votos que Bush)? Seguramente, no hubiésemos tenido la guerra de Irak, y, quizás, el PP se mantendría en el poder en España.

Los autores de TLG tienen prevista otra actualización del libro en su 40 aniversario: en 2012. Entonces ya estarán más claras las tendencias a las que el mundo se dirige y habrá ya pocas dudas sobre lo que conviene hacer. Quizás sea demasiado tarde.


sábado, junio 24, 2006

La imparable necesidad de pertenencia


A las 22h del pasado 21 de Junio se armó un gran alboroto en el centro de Málaga: cornetazos, claxons de coches, gritos de entusiasmo, un ruido infernal; la explicación: el equipo de baloncesto del Unicaja (de Málaga) acababa de ganar la Liga ACB española frente al Tau Cerámica. Al tomar el autobús de vuelta, el conductor hacía sonar fuertemente el claxon ante la satisfacción de muchas señoras mayores -que probablemente nunca habían acudido a un partido de baloncesto- aplaudiendo con entusiasmo la incívica acción de nuestro conductor. Una muestra más del llamado sentimiento de "pertenencia", en este caso a un equipo de Málaga (no importa que casi todos los jugadores fuesen extranjeros y solo dos de Málaga) cuyo triunfo era vivido como un triunfo propio.
Viernes, 23 de Junio. En un partido anodino, España vence a Arabia Saudí, un equipo menor. No importa, el partido es seguido en TV por millones de personas. En Madrid, durante el primer tiempo, el consumo de agua desciende significativamente para repuntar fuertemente durante el descanso (según los datos del Canal de Isabel II). En la Plaza de Colón de Madrid, los inevitables gritos, bocinazos y otras muestras incívicas de entusiasmo. Es el triunfo lo que genera emociones, no el juego deportivo.
¿Qué pasaría si España ganase el mundial de futbol? No lo quiero ni pensar. Pobres de los alemanes que soportan diariamente las muestras de patriotismo de nuestras "hordas rojas". Probablemente, no muy diferentes de las que expresan los fans de los otros países. ¡En la era de la globalización!

La necesidad de "pertenencia" de caracter localista y nacionalista se manifiesta por doquier en nuestro país. En otro artículo anterior, sobre fanatismos, ya he tratado el tema de la escala de necesidades de Maslow. En nuestras sociedades "desarrolladas", cada vez observo menos personas en otros niveles de necesidades que no sea el de "pertenencia" a algún grupo que, preferentemente, tenga importantes repercusiones en los medios televisivos.

Está claro que las necesidades de "supervivencia" se han visto hace tiempo sobrepasadas en los países desarrollados lo que no excluye, al mismo tiempo, la existencia de capas de marginación y de mendicidad. Pero lo más curioso es que las necesidades de "estima", reconocimiento o prestigio social y, mucho más las de autorrealización, aparecen muy reducidas en comparación con las de pertenencia. El prestigio social, y la ostentación correspondiente, era la necesidad predominante de la burguesía de los siglos XIX y parte del XX. Hoy, estas necesidades están semiocultas, quizás por razones de seguridad, entre las clases más pudientes y, en cambio, se manifiestan preferentemente entre la juventud por medio del vestido, los tatuajes y otros adornos. Algo parecido a las manifestaciones de prestigio de los miembros de algunas tribus africanas.

En la España de los años 70 y 80, había importantes movimientos ideológicos y espirituales que podían verse relacionados con necesidades de autoestima y de autorrealización, por su caracter altruista y solidario. Son movimientos que ya han quedado reducidos a la actividad de pequeños grupos marginales o silenciosos, sean de carácter ecologista o de solidaridad social hacia el tercer mundo. Lo que predomina es lo que tiene éxito o lo que acoge a un número amplio de personas, especialmente cuando es objeto de comunicación en la TV. De nuevo la pertenencia a grupos. En Andalucía, las cofradías y las peñas. Y, en todo el país, los equipos de futbol. Particularmente, el Madrid, el Barça, el Valencia, el Sevilla o el Betis y los Atletis de Madrid y Bilbao. La razón por la que, en localidades más pequeñas, la gente también sea partidaria de un Madrid o Barça, además de su equipo local, es que con su equipo local no pueden saborear grandes triunfos. Y la necesidad de pertenencia viene muy ligada a las necesidades de éxito. Cuando no podemos triunfar personalmente, nos conformamos con el éxito del grupo; es una manera de apropiarnos del éxito de otros.

Hoy, en nuestra sociedad no es fácil encontrar muchas personas que se puedan asignar a la categoría de "hombre autorrealizado" que proponía Abraham H. Maslow.

PS: Lamentablemente, el equipo de España ha sido eliminado por Francia en octavos. Así que nos quedamos sin saber la que hubiese armado nuestra "marea roja" si hubiésemos vencido. En cambio, se han visto algunas faltas de respeto con el equipo contrario que me reservo contar. El sentimiento de pertenencia siempre crea la diferencia entre "ellos" y "nosotros" y entonces se puede esperar cualquier muestra de irracionalidad.


domingo, junio 18, 2006

¿Ayuda al desarrollo?


Al término de la segunda guerra mundial, cuando casi toda Europa estaba destrozada, se utilizó un procedimiento keynesiano para la reconstrucción de Europa (excepto para la URSS y países satélites que tuvieron que arreglarselas solos): el Plan Marshall. Miles de millones de dólares se utilizaron en esa reconstrucción con un éxito evidente.
Hoy, los países desarrollados tenemos que gestionar una ingente entrada de inmigrantes irregulares que podría moderarse y regularizarse si la llamada "ayuda al desarrollo" tuviese una dimensión de solo una parte de aquel Plan Marshall.

Según Jacques Diouf, Director Gral. de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), un solo día de gastos militares (la mitad correspondientes a EE.UU.) equivale a 6 años de presupuesto de esta organización. Es decir, a 5.100 millones de dólares. Y solo unos pocos países desarrollados (Noruega, Luxemburgo, Dinamarca, Suecia y Holanda) cumplen el objetivo del 0,7% del PIB de ayuda oficial al desarrollo. EE.UU no llega al 0,2 % de su PIB de ayuda oficial (las ayudas privadas son muy superiores). Sin embargo, los agricultores de los países desarrollados (EE.UU y la UE) reciben unos 1.000 millones $ diarios de subvenciones, bastante más que todas las aportaciones, oficiales y privadas, a los países que más lo necesitan.

Pero, quizás, ni siquiera serían necesarias las ayudas si el comercio de los productos de países pobres no estuviese altamente penalizado por los aranceles de los países ricos y por un establecimiento injusto de los precios de los productos agrarios. Para los productos agropecuarios primarios, los aranceles representan un promedio del 60%, mientras que los productos industriales solo están gravados en un 6%. ¿Donde está la lógica? pregunta el Director Gral. de la FAO. Y yo digo: ¿donde está el llamado "liberalismo" de las instituciones financieras globales? Hay una evidente asimetría en las reglas del juego que benefician a los países desarrollados y hunden más a los más pobres. Las actividades de algunas ONGs en favor del Comercio Justo son muy meritorias, pero representan solo una pequeña parte del tráfico comercial global del subdesarrollo.

La globalización ha supuesto la libertad de movimientos de capitales en todo el mundo, pero no la libertad de movimiento de los trabajadores. La consecuencia es la inmigración irregular que, inevitablemente, aumentará si no se establece algo como lo que fue el Plan Marshall para Europa: inversiones bien pensadas para crear empleos y fijar a las poblaciones en sus territorios. Particularmente en África.
Es urgente.

miércoles, junio 07, 2006

La insoportable hipocresía de la derecha


Estamos acostumbrados a toda clase de incongruencias de nuestros políticos, pero las muestras de hipocresía, que la derecha nos ofrece contínuamente, empiezan a hacerse insoportables. Cuando la derecha gobierna hacen lo que les viene en gana, a veces con una envidiable amplitud de miras, sabedores de que nadie se lo va a reprochar, pero cuando quien gobierna es otro, entonces para cualquier análisis, se la cogen con papel de fumar. Esto lo estamos viendo, ahora, cuando se inicia un esperanzador "proceso de paz" en el País Vasco. Cualquier movimiento del Gobierno, que no esté explícitamente "autorizado" por la oposición, suscita verdaderos escándalos en los medios de derechas, con expresiones que rayan en el insulto y la descalificación.
Sin embargo, todavía disponemos de las hemerotecas que dejan una imborrable huella de lo que se dijo e hizo en los tiempos de gobierno del PP: ¿Se imagina alguien lo que hubiesen soltado por la boca, personajes como Acebes, si hubiese sido Zapatero, y no Aznar, quien hubiese denominado a la banda ETA con el eufemismo del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco)? ¿O si se hubiese sentado a negociar con ETA o Batasuna, mientras continuaban la violencia y las extorsiones? ¿O si se hubiese procedido al acercamiento de presos etarras sin haberlo aprobado el Parlamento y sin que la banda hubiese abandonado la violencia? (Ver el siguiente VIDEO en YouTube)
No sé a que viene tanto "rasgado de vestiduras" si no es para poner piedras en el largo camino para conseguir que los violentos pasen de las armas a las palabras. Y esto es así, probablemente, porque el PP no quiere que sea Zapatero quien se apunte el tanto.
En el caso de algunos voceros del PP, como Pedro Jota, la desvergüenza es tal que no puedo por menos de llamarle Pedro Jeta. Ya cuando este personaje era director de Diario 16, en 1983 y 1984, se pueden leer editoriales firmadas por Pedro J. Ramírez en las que, claramente, apoyaba que el gobierno de entonces (PSOE) continuase con la guerra sucia contra ETA que había empezado durante el franquismo y continuado con los gobiernos de UCD. Años después, como director de El Mundo, no tuvo el menor empacho en encabezar la campaña mediática de acoso y derribo del Gobierno de Felipe Gónzalez utilizando ahora, en su contra, el tema de los GAL. No cabe mayor hipocresía y cara dura.
En una reciente columna (6-6-2006), Miguel Ángel Aguilar desenmascara las justificaciones de este Pedro Jeta, cuando en 1994, apoyaba el derecho de autodeterminación de los vascos. En el programa 59", Pedro J. decía que él defendía la autodeterminación de las personas y no de los pueblos: "La autodeterminación de decidir si queremos vivir o no, el derecho a que nadie determine la manera de disfrutar de nuestros bienes, la capacidad de moverse libremente, etc. etc".
Pero, desgraciadamente para Pedro Jeta, en las hemerotecas se puede leer El Mundo de 27-02-1994 donde literalmente escribe: "...defendemos el inalienable derecho a la autodeterminación de los pueblos y nada tendríamos que oponer si limpia y democráticamente el País Vasco optara un día por la separación del resto de España", concluyendo: "Por eso yo mismo firmé no hace mucho un artículo titulado Un noruego para ETA proponiendo una vía de negociación tan secreta y remota como la que Israel y la OLP desarrollaron en Oslo".
Y nada tendría yo que objetar a unas opiniones libres como esas, si no chocaran frontalmente con lo que este mismo individuo dice ahora, apoyando las campañas de intoxicación lanzadas por la derecha española más radical. Y el caso es que este personaje no hace todo eso por un cambio en sus convicciones o principios (que no ha tenido nunca) sino por el incremento de ventas que le están suponiendo "investigaciones" como las que ponen en duda la autoría del 11 M.

¡Menos hipocresía y más responsabilidad!