jueves, octubre 06, 2011

Notas de un observador. 11/41: Recesión europea

Voces muy autorizadas anuncian, para Europa, una recaída en la recesión que ya tenemos o bien, con suerte, algún tipo de estancamiento. Son voces tan divergentes desde las más conservadoras del grupo Goldman Sachs, hasta la más progresista del Premio Nobel de Economía -Joseph Siglitz- quien dice que la austeridad no es el camino para Europa. Según este último, lo único que ha hecho Europa, en materia fiscal, ha sido suscribir el Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento, que no ha hecho nada por el crecimiento, con lo que se ha quedado en un acuerdo para la recesión, si bien no es eso lo que pretendían los gobiernos europeos. La ausencia de una autoridad económica supragubernamental europea se está notando, especialmente, en las dudas y retrasos para el rescate de Grecia. Y el caso es que no se necesita mucho dinero, una pequeñez (menos de 1.000 € por griego), si lo comparamos con lo que está costando la capitalización de la Banca y, en nuestro país, de las Cajas de Ahorro.

Es indecente lo que está ocurriendo con algunas Cajas en peligro de quiebra por causa de una gestión no orientada hacia el interés ciudadano, sino hacia intereses particulares de los propios gestores y, probablemente, de los partidos o instituciones que las controlan. Así ocurrió con Caja Sur y, recientemente, con NovaCaixa Galicia y la CAM. Esta última calificada por el Gobernador del Banco de España como "lo peor de lo peor". Y lo que hay que pedir de este Gobernador, no es que se dedique a hacer descalificaciones (que, además, pueden agravar la situación de dicha Caja) sino a prevenir que ocurran los desmanes que se han venido dando en todas esas Cajas. Por lo menos, que los gestores que no han sabido realizar una gestión más adecuada (lo que no es fácil en tiempos de crisis) no tengan la cara dura de repartirse cantidades millonarias como indemnización o jubilaciones anticipadas. Según el artículo Ignacio Escolar, "millonarios con la Caja de todos", el ex-Director de NovaCaixa se lleva una indemnización que equivale a 5 siglos de trabajo de un empleado español medio y a 138 años de trabajo del Presidente del Gobierno. Y todo esto con dinero público, ya que el FROB ha tenido que inyectar casi 2.500 millones para reflotar tales Cajas.

Asombra la facilidad y rapidez con que se encuentra dinero para apoyar a la gran Banca, comparado con la reticencia y lentitud que aparecen cuando hay que rescatar a todo un Estado, como Grecia. Ahora, cuando aparecen algunas fisuras en la Banca francesa, belga o alemana, la Sra. Merkel se apresura a decir que hay que recapitalizar la Banca europea. ¡Si, al menos, esa banca recapitalizada se convirtiese en Banca pública o regulada por los Estados! Pero, no caerá esa breva, lo más probable es que el capital financiero siga en manos privadas y la clase política a su servicio.

Por lo demás, como creo que el PP ganará las elecciones del 20N, por mayoría absoluta, tengo una enorme curiosidad por ver cómo se las va a arreglar para disminuir el déficit público (todo el mundo está de acuerdo en que eso es una exigencia ineludible) bajando impuestos y sin hacer recortes sociales. Hoy mismo acabo de oír, en TVE, al Presidente balear, Sr. Bauzá (que es una persona extraordinariamente seria y razonable), argumentando esa misma idea aduciendo que una reducción de impuestos a las empresas, junto con un sistema que proporcione seguridad jurídica va a atraer inversiones y generar el suficiente empleo como para aumentar la recaudación y equilibrar el presupuesto. Puede que, en el caso de las Islas, esto sea así dada la importancia de los servicios turísticos y de la infraestructura necesaria, pero dudo que sea extrapolable al resto del país. Sobre todo en un contexto de reducción de la demanda. Lo veremos y, en todo caso, me alegraría enormemente que esas ideas tuviesen éxito y el país saliese de la crisis en un plazo razonable, que puede ser una legislatura.

Ahora bien, si esto fuese así me gustaría que alguien me explicase porqué razón los países europeos más sólidos, y de mayor bienestar social, son también los que presentan impuestos más altos, con una presión fiscal cercana al 50%PIB, y también los que tienen un mayor número de empleados públicos, cerca del doble que España (para igual población). Estos países son: Dinamarca, Suecia, Holanda, Finlandia... Inversamente, los países con menor presión fiscal han presentado una clara debilidad presupuestaria que ha obligado a realizar fuertes ajustes. Estos países son: Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España. En el caso de Italia, la presión fiscal es relativamente alta pero insuficiente para un presupuesto equilibrado. En el caso de España, el problema se agrava por la descomunal tasa de desempleo que, además de los dramas personales implicados, está costando al país  más del 3% del PIB. La generación de empleo, debería ser la prioridad número 1, antes que la del equilibrio presupuestario.


miércoles, septiembre 28, 2011

Notas de un observador. 11/40: Civismo

Hace años, los servicios de Correos de todo el mundo presumían de hacer llegar siempre las cartas a su destinatario, incluso cuando las señas fuesen defectuosas. Recuerdo una carta enviada, desde España, a Helsinki poniendo como nombre de la ciudad "El Sinqui", que llegó a su destino sin ningún problema. Cualquier funcionario de correos consideraba un problema suyo el averiguar cual era la verdadera dirección de alguien, aunque no estuviese del todo correcta. Hoy, constato que cartas con direcciones correctamente escritas van a buzones que no les corresponden. Este año ya llevo 5 cartas recibidas en mi buzón destinadas a otras personas, 3 de otros vecinos de mi misma casa y 2 de otras casas cercanas pero diferentes a la mía. En todos los casos he podido encontrar con facilidad a los auténticos destinatarios y ponerles las cartas en su correspondiente buzón. Me pregunto si no habrá cartas dirigidas a nuestra dirección, y repartidas  en otro buzón, que hayan acabado en la basura. Porque la falta de sentido de la responsabilidad de los repartidores de correos puede que no sea muy diferente de la falta de sentido cívico de la población en general. Algo que puedo constatar casi cada día con las suciedades de las calles y plazas públicas.

Sospecho que la causa de estas deficiencias del servicio de Correos está en la precariedad laboral y el trabajo temporal. Y hasta puede que esas deficiencias sean una manera (incívica) de protestar por la situación laboral de los repartidores. Cuesta trabajo creer que personas contratadas para un puesto de repartidor de correo, puedan ser tan analfabetas. En todo caso, parece que hay un deterioro cívico que se constata por doquier y que se incrementará conforme el empleo público se vaya convirtiendo en precario y privado. Una tendencia que parece imparable con la política de recortes del gasto público que impulsa la UE.

La proximidad de las elecciones, convocadas para el 20N, ha multiplicado las discusiones "políticas" en bares y lugares públicos. Y se puede constatar que a la falta de civismo que adorna a la población en general, se puede añadir una gran incultura o ignorancia sobre los datos y conceptos que se manejan habitualmente en una situación de crisis económica y financiera como la que sufrimos en Europa. Ayer mismo oía, en un bar, como alguien afirmaba, con aire de superioridad, que la deuda pública española estaba costando ¡el 45% de intereses!, debido a la desastrosa gestión del Gobierno. No pude por menos de intervenir para recordar que la ultima subasta pública se había cubierto con obligaciones a largo plazo de rentabilidad del orden del 5% al 6% y que los bonos de 5 años, o menos, no llegaban al 5%. Y que, ni siquiera Grecia, que está siendo estrangulada por una prima de riesgo altísima, tiene que pagar más del 15% de interés. Como quiera que el dar estos datos le hacían pensar que yo estaba apoyando al gobierno de Zapatero, el individuo se descolgó hablando de los 5 millones de parados. A lo que respondí, bromeando: Tiene Ud. toda la razón, pero eso parece que se va a solucionar en cuanto Rajoy tome el poder, que será muy pronto. Un poco mosqueado, el personaje contraatacó: "con esa herencia envenenada será muy difícil generar empleo". Y yo: ¡caramba! pues a mí me parece que es todo lo contrario. Para las empresas que quieran invertir, 5 millones de desempleados son un verdadero caramelo para la contratación de personal. Habrá bofetadas para conseguir un empleo y las empresas podrán elegir a los más idóneos e imponer condiciones más favorables a sus intereses. Lo ideal para invertir y generar empleo. Pero lo que no dije es que ninguna empresa invierte por el solo hecho de que haya una gran facilidad para contratar (lo que explica el poco éxito que han tenido las reformas laborales acordadas). Invierte cuando hay demanda suficiente para los productos que produce y quiere vender. Pero las políticas de austeridad de los gastos públicos, en la zona euro, no parece que vayan a estimular la demanda. Por tanto, al equipo de Rajoy le va a ser difícil hacer que se genere mucho empleo estable a largo plazo. Espero equivocarme.

Pero, como no hay mal que por bien no venga, debido a la crisis en 2010, España disminuye, por primera vez, las emisiones de CO2 a la atmósfera. Enhorabuena.

domingo, septiembre 18, 2011

Notas de un observador. 11/39: Elisabeth Kübler-Ross

Me ha sorprendido (gratamente) leer un artículo de Moisés Naím, titulado "¿Y cómo salimos de esta?" en el que hace un paralelismo entre las etapas del proceso que conduce a la muerte o a una pérdida catastrófica, según la Dra. Elisabeth Kübler-Ross, y las de la crisis europea actual. Sorprendente ese paralelismo entre conceptos espirituales o psicológicos y los de una crisis financiera.

La lectura de libros de la doctora y psiquiatra suiza, Elisabeth Kübler-Ross, resulta muy útil y reconfortante para aquellos que enfrentan una grave enfermedad o para los que están recorriendo la última etapa de su vida (lo que sería mi caso). Aunque también lo sería para los jóvenes que quieran tomar conciencia de la realidad de la vida y, sobre todo, para aquellas/os profesionales cuya misión sea aliviar el sufrimiento humano, como son los profesionales sanitarios, pero también  los cuidadores de ancianos, de enfermos mentales y de personas discapacitadas.

En los últimos meses yo he leído el libro de sus Conferencias sobre las experiencias de la muerte, que dio en diferentes países, y La rueda de la Vida, que es una suerte de autobiografía en la que se describen singulares experiencias en torno a la muerte y el sufrimiento, incluidas experiencias que podrían ser catalogadas de "místicas" o de conciencia expandida. En todo caso, las etapas del proceso destructivo descritas por la Dra. Kübler Ross son, como recoge el artículo de Naím, cinco: 1-Negación (no pasa nada). 2-Rabia (¿porqué a mí?). 3-Negociación (¿qué puedo hacer para posponer lo inevitable?). 4-Depresión (no vale la pena hacer nada; esto se acabó) y 5-Aceptación (todo saldrá bien; el mundo sigue adelante).

Volviendo a la crisis financiera y al problema de Europa, Naím dice que por esas etapas han pasado otros países que, ahora, se consideran emergentes: argentinos, brasileños, mexicanos, rusos y asiáticos. Ahora le toca a Europa y, quizás, a los EE.UU. Si bien los seres vivos tienen que morir inevitablemente, no tiene porqué ser así para los países (al menos, a medio plazo). La aceptación de la realidad no significa resignación. Hay formas de enfrentar la crisis. Citando a Carmen Reinhart, en su libro "Questa volta è diverso. Otto secoli di follia finanziaria", Naím identifica las 5 tácticas más comunes para que los países muy endeudados puedan reducir su endeudamiento: Crecer, Dejar de pagar, Austeridad, Inflación y Represión financiera (que puede incluir la nacionalización de la banca). Al parecer, de momento, las autoridades europeas han escogido la austeridad, lo que significa que la recesión o el estancamiento van a continuar,  casi inevitablemente. Ahora, hay voces (desde EE.UU.) que proponen crecer, con estímulos públicos (keynesianismo) lo que implicaría más impuestos a los más ricos, si bien no parece que esta fórmula sea la más eficiente en un momento en que, en el planeta, se precisa la mayor sostenibilidad ecológica posible. Personalmente, me inclino por la represión de los movimientos financieros especulativos: instauración de una tasa a las transacciones financieras, una agencia de rating europea e independiente, el Banco Central europeo con las funciones de la Reserva Federal americana, que emita eurobonos y una mayor regulación política de la Banca privada.

De nuevo, respecto a la sorprendente analogía que Moisés Naím hace en relación con la estudiosa del sufrimiento y la muerte, la Dra. Kübler-Ross, habría que decir que "si non è vero, è ben trovato" (no sé si escribo correctamente el italiano).


viernes, septiembre 16, 2011

Notas de un observador. 11/38: Crisis de Europa

Reconozco que no entiendo nada de lo que pasa. Oigo a personajes importantes decir: ¡Europa está el borde del abismo! Y en las tertulias de TV hay quien habla de que la "supervivencia" europea está en peligro. Pero pocos minutos después nos dan noticias del cuerno de África y aprendemos lo que, de verdad, es "sobrevivir": poblaciones que huyen del hambre y las sequías y caminan cientos de kilómetros por el desierto para llegar a los campos de refugiados donde esperar poder comer y beber algo. Mientras, ante la sed y el hambre, muchas mujeres tienen que elegir a qué hijos abandonan, porque están más débiles, para concentrar sus escasos recursos en los más fuertes y sanos. Eso sí se puede llamar "sobrevivir" y no lo que nos pasa a los europeos.

Ahora, muchos políticos europeos andan preocupados porque el crecimiento, que despuntaba, se ha parado y parece que vuelve una nueva recesión. Pero ¿quien esperaba otra cosa, si las medidas que se han tomado son solo recortes del gasto público? Ahora, algunos se vuelven hacia las políticas de estímulo de los EE.UU. y las recomiendan para Europa. Pero ¿qué hacemos entonces con el jodido déficit? La respuesta es aumentar impuestos. En especial, a los más ricos. Pero es algo que la derecha no quiere ni oír. Solo hay que ver cómo se han puesto con el resucitado impuesto al Patrimonio. Un impuesto, por otro lado, bastante ridículo que recaudará, todo lo más, 1000 millones al año de unos 200.000 contribuyentes (una media de 5.000 € por contribuyente). Una miseria ya que, si bien unos pocos pagarán varios millones, la mayoría pagarán solo unas cuantas decenas de euros.

De todas maneras, es bueno que se hable de impuestos para los ricos y de un IVA especial para los productos de lujo. Entonces es posible que se empiecen a notar las diferencias de las ideologías de derechas y de izquierdas. Hasta ahora las  políticas de los socialistas, en el Gobierno de España, no se distinguían demasiado de las de la derecha (salvo en igualdad y aborto). En su día, Zapatero dijo que "bajar impuestos era de izquierdas" y, ante la crisis, se ha decantado por recortar el gasto público antes que por subir impuestos que afecten solo a las rentas altas o por atajar el fraude fiscal. Ahora parece que las cosas pueden cambiar. Bienvenido sea el debate sobre los impuestos.

Entre tanto, los daneses nos han dado una lección. Aunque por pequeño margen, las elecciones parlamentarias han sido ganadas por una mujer socialdemócrata cuyo programa es elevar los impuestos, aumentar el gasto público y "humanizar" las duras normas de inmigración. Justamente lo que nuestros políticos (salvo IU) tienen miedo de decir públicamente.

Espero que, para nuestras próximas elecciones (20N) los debates diferencien, con claridad, las políticas de derechas y de izquierdas para los asuntos socio-económicos: los impuestos, pero también -y muy especialmente- las preferencias de los sistemas de bienestar entre públicos y privados. Ya estamos viendo ese debate en las movilizaciones a favor de la escuela pública, en Madrid, y contra los recortes de la Sanidad pública, en Cataluña.

martes, septiembre 06, 2011

Notas de un observador. 11/37: TaiChi

En estos tiempos de confusión y turbulencias, el recurso al TaiChi serena el ánimo y mejora la salud física y mental. El TaiChi parece sencillo, pero después de un par de años de práctica, todavía aprendo muchos matices y detalles para mejorar los movimientos y hacerlos más suaves y naturales. Y me quedarían muchos años hasta poder decir que lo hago aceptablemente. Y no creo que nunca pueda considerar que lo domino.

El TaiChi que practico es el de la Asociación Internacional de TaiChi Taoísta, fundada por el Maestro Moy Lin-shin (1931-1998) y consta de 108 movimientos (muchos de  ellos repetidos). En el vídeo abajo insertado  aparece el maestro Moy realizándolos:




¡Qué facilidad! ¿No? No es sorprendente que se considere que este tipo de TaiChi es una meditación en movimiento.

jueves, septiembre 01, 2011

Notas de un observador. 11/36: Culto al Dios-Dinero

La reforma de la Constitución española, limitando la posibilidad de tener un déficit en las cuentas públicas, es la última indignidad que canoniza la sumisión del Estado al Dios del Dinero, o sea al neoliberalismo rampante, que es el Dios al que, al parecer, adoran los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, o como les llama el movimiento 15M, el PPSOE.

Puedo estar equivocado, pero a mí me parece intolerable que algo tan esencial como es nuestra Constitución se modifique por una razón tan coyuntural y secundaria como es proporcionar mayor confianza y credibilidad a los mercados.  Y que eso se haga a toda prisa sin convocar un referendum, como exige no la ley pero sí un comportamiento mínimamente democrático. Sobre todo cuando ha habido reticencias y demoras para abordar modificaciones más necesarias como sería  la igualdad entre sexos para el acceso a la Corona, o bien  propiciar una reforma electoral que garantizase una mayor proporcionalidad respecto a los votos y una mayor representatividad ciudadana por la adopción de listas abiertas.

Con esta reforma se consagra el triunfo de la ideología neoliberal en España. Sin embargo, como he dicho en otras ocasiones, el dogma neoliberal (o neo-con) no se basa en la experiencia real, sino todo lo contrario. No voy a aportar argumentos sobre este tema ya que en mi post de 3/Julio/2009, titulado "Lo que los liberales (neo-con) no explican" trato sobre ello con alguna extensión. Lo que se dice allí sigue siendo válido hoy, salvo en el hecho de que, entonces, en USA y Europa se estaban aplicando algunas tímidas medidas keynesianas (que contribuyeron a frenar la crisis inicial) mientras que, ahora, las medidas son netamente neoliberales con lo que, probablemente, se esté contribuyendo al estancamiento económico a medio plazo.

No obstante, también debo decir que, en el caso particular español, no veo recetas válidas para salir a flote y generar empleo. Como en las elecciones del 20N preveo un triunfo espectacular del PP, posiblemente con mayoría absoluta, desearía que las recetas neo-liberales, de recortes del gasto público, tuviesen éxito y que yo estuviese totalmente equivocado. Y como muchos pequeños empresarios dicen que solo invertirán cuando los suyos estén en le poder -demostrado así un patriotismo muy peculiar- es posible que en un primer momento se genere algún empleo privado que sustituya a los recortes en empleo público que ya se están dando en las Autonomías gobernadas por el PP.

Estaremos atentos a los acontecimientos.

PS: Finalmente, para que se comprenda el absurdo de pretender limitar el déficit al 0,4%PIB, como se piensa incluir en una Ley Orgánica, recomiendo ver el gráfico que aparece en la web de David Lizoain "El insoportable error del 0,4%", en el que se puede comprobar que,  en 20 años, los grandes países apenas han tenido déficits inferiores al 0,4%PIB. a excepción de Canadá que presenta 11 años de superavit. Otros, como Japón tiene déficits superiores al 2%PIB todos los años. Aunque España no aparece en el gráfico, sería uno de los países con mejor comportamiento presupuestario con 5 años de déficit inferior (3 con superávit, en la primera legislatura de Zapatero). También los países nórdicos, no incluidos en el gráfico, tienen un buen comportamiento presupuestario debido a sus altos, y progresivos, impuestos que les permiten no tener déficit y, al mismo tiempo, tener un gasto público social muy superior al de España. Nuestro país no logrará ese objetivo de déficit sin recortar el gasto público, salvo que se decida a elevar fuertemente los impuestos a los más ricos.