martes, febrero 26, 2008

Lenguas del mundo

Casi todos sabemos que la biodiversidad de las especies es una de las mayores riquezas naturales, cuya extinción es preciso combatir para mantener el necesario equilibrio en la Naturaleza. Pero lo que generalmente ignoramos es que, en el ámbito de la cultura humana, existen unas 6.000 lenguas diferentes y que un 50% de ellas se encuentran en riesgo de extinción. El 96% de estas lenguas son habladas por un pequeño porcentaje de la población mundial (4%), por lo que van desapareciendo cuando mueren los últimos individuos que las hablan: se calcula que desaparece una lengua cada 2 semanas y, con ella, culturas ancestrales muchas de las cuales no se conocerán jamás.

La enciclopedia libre wikipedia tiene, en este momento, entradas en 256 lenguas que son habladas, probablemente, por más del 95% de la población mundial. De las habladas en España, cuento 6 lenguas: el español (o castellano) con 336.146 artículos, catalá con 105.550, galego con 32.935, euskara con 24.264, asturianu con 10.958 y aragonés con 8.272. En cambio, el "andalú" brilla por su ausencia, aunque en la Red podemos encontrar algo tan divertido como una especie de "curso dandalú" en You Tube y una "Zoziedá pal ehtudio'el andalú". Y es que el andalú es una de la lenguas más habladas de España.

La wikipedia nos proporciona una cierta idea del vigor de las distintas lenguas en la Red global por lo que, naturalmente, el idioma más utilizado en Internet -el inglés- es también el que dispone de más artículos (2.252.624) en wikipedia, el 23% del total. El español, que es una lengua hablada por unos 500 millones de personas en el mundo, está infra-representado en el noveno puesto, por detrás del portugués que dispone de 362.517 artículos. Y, curiosamente, el polaco ocupa el cuarto lugar, con 474.121 artículos, muy por encima del ruso que está en el puesto 11 y del chino (mandarín), en el 12. Por tanto, la wikipedia no representa la importancia de una lengua, en cuanto a población que la habla, pero sí tiene una buena correlación con el uso de esa lengua en Internet.

Con vistas a las próximas elecciones del 9M, el entorno de la derecha mediática ha criticado el hecho de que la lengua vehicular de la escuela pública, en Cataluña, sea solo el catalán y el que un alumno, cuya lengua materna sea el castellano, tenga que estudiar las distintas asignaturas en catalán y solo el castellano como una asignatura más, si bien el bilinguismo castellano/catalán es totalmente efectivo. Aunque comprendo que la utilización del catalán como lengua vehicular es una forma de proteger esta lengua, más débil en relación con el castellano, mis preferencias están en que los padres puedan elegir si la enseñanza de sus hijos se debe impartir en su lengua materna o en la de la Comunidad en la que residan. Y esto para cualquier lugar de España y siempre que dicha lengua materna sea co-oficial (español/castellano, catalán/ valenciano, gallego o vasco) en el Estado. Los catalanes temen que si esto fuese así, su lengua iría perdiendo terreno en favor del castellano. Y es posible que esto pueda ocurrir, aunque no necesariamente.

En este aspecto, el ejemplo de Finlandia es también modélico. A principios del siglo XIX el finés era la lengua del campesinado y la lengua culta y hablada en los círculos ilustrados, y en las ciudades, era el sueco. Probablemente, el sueco era la lengua materna de más del 20% de la población. Desde 1835, Elias Lönrot recopiló las tradiciones orales del poema épico finlandés, Kalevala, que publicó en 1849, en lengua finesa antigua. En el siglo XIX, en las Universidades se utilizaba mucho el latín (idioma en el que, todavía, se dan noticias diarias, en la radio) y el alemán, además del sueco. En el momento de la independencia de Finlandia de Rusia (en 1917) el idioma finés ya era preponderante también como lengua escrita, y el finlandés Sillänpää recibió, en 1939, el Premio Nobel de literatura. Desde entonces, el finés se fue imponiendo en todos los ámbitos culturales y, hoy, el sueco ha quedado reducido a un 6% de la población de Finlandia. Pero las dos lenguas son oficiales y todos los documentos administrativos, así como los nombres de las calles están en los dos idiomas. Todos los finlandeses aprenden ambos idiomas y existen escuelas públicas que imparten clases en uno u otro idioma, según la preferencia de las familias. Además, se estudian uno o dos idiomas más y es bastante normal que un jóven finlandés pueda hablar correctamente hasta 4 idiomas o más. Claro que, al igual que en otros países nórdicos, las películas se proyectan siempre en versión original (generalmente subtituladas) con lo que la gente se acostumbra a oir otras lenguas, facilitando su aprendizaje. Hoy, en la TV finlandesa, se dan series españolas como "Los Serrano" o "Cuéntame", de forma que quienes elijan aprender castellano, tienen la oportunidad de oirlo en su televisor. Y la mayoría, que eligen inglés, pueden oirlo en la mayor parte de los films que se dan en cine o TV, puesto que son norteamericanos o ingleses.

Últimamente, en España, se habla mucho de bilingüismo, en cuanto al inglés, pero difícilmente se logrará un aprendizaje mínimamente eficaz si se siguen doblando las películas. Los dos grandes partidos proponen el bilingüismo en la escuela, pero ninguno plantea la eliminación, aunque sea de forma paulatina, del doblaje al español. Seguramente, porque suponen que eso no gustaría a la mayor parte del electorado. Es decir, estos partidos prefieren contentar al electorado antes que tomar decisiones que mejoren, sustancialmente, la educación linguística de nuestros escolares.


viernes, febrero 08, 2008

500 millones de árboles

En el artículo anterior (Ofertón electoral) comentaba la ridícula situación a la que nos conduce el "marketing electoral" que hace que los grandes partidos compitan entre sí para ofrecer al electorado propuestas, más o menos demagógicas, que les permitan ganar un puñado de votos de algún segmento concreto del electorado: los jóvenes no emancipados, los viejos, las mujeres trabajadoras, las familias con niños, los indecisos, los anticlericales, los xenófobos, los anticatalanes.... , con la particularidad de que las ofertas más radicales y costosas suelen venir del partido aspirante (PP), que tiene pocas posibilidades de gobernar, y las más equilibradas del partido en el Gobierno que no quiere contraer excesivos compromisos.

Pero la última propuesta del PP ha sido (inesperadamente, para la afición) la de contribuir a la lucha contra el cambio climático con el objetivo de plantar 500 millones de árboles en la próxima legislatura. Un objetivo que me hubiese gustado que hubiese sido contestado por el PSOE con un ¡y yo más!, pero que solo ha dado lugar a críticas sobre la dificultad y coste de su implementación real. Cabe preguntarse ¿es viable el objetivo de plantar 500 millones de árboles en 4 años? ¿cuantas hectáreas se necesitan? y ¿cual sería el coste de la operación?

Si hacemos un repaso de las opiniones vertidas en la Red sobre este asunto, podemos ver una gran diversidad de opiniones. En primer lugar, el Programa de las Naciones Unidas para el medio Ambiente (PNUMA) planteaba, para 2007, una campaña para plantar 1.000 millones de árboles en ¡todo el mundo!, que ya ha sido sobrepasada con creces (actualmente, se va por cerca de los 2.000 millones plantados). Mexico anuncia 250 millones (2,5 per cápita) y Cuba 135 millones (12 por persona) en 2007, así que no parecería excesivo que en España se planease la plantación de unos 11 árboles por persona en 4 años.

Veamos lo que dicen las distintas instancias sobre las posibilidades de conseguirlo. Para empezar, el PSOE solo proyectaba plantar (con cargo al Estado) la décima parte de lo que el PP plantea, o sea unos 50 millones (netos) de árboles en unas 60.000 hectáreas. Para los 500 millones se necesitarían 600.000 hectáreas (o 24 parques del Retiro al día) y supondría un coste de más de 7.000 millones de euros; y esto si los árboles fueran plantones, para lo que no habrían viveros suficientes. Como dicen en GreenPeace, técnicamente es posible, lo mismo que ha sido posible construir las pirámides de Egipto.

La Fundación Más Árboles, que tiene larga experiencia en plantaciones, presentó en Junio un proyecto para combatir la desertización, con la plantación de 100 millones de árboles en toda España, para lo que precisaría de un mínimo de 30.000 hectáreas de terreno, aunque parece que no se lo creían ni ellos mismos. Al parecer, solo por siembra directa de simientes se podría conseguir una siembra masiva. Pero ¿cual sería el factor de éxito de estas siembras? Seguramente, muy pequeño ya que la siembra está sometida a problemas climatológicos y al ataque de pajáros, conejos y otros animales.

Como conclusión, hay que decir que la propuesta del PP no parece creíble (dada la experiencia anterior), aunque a todos nos gustaría que se pudiese implementar y, desde luego, muchos estaríamos dispuestos a colaborar en una campaña bien estudiada. Solo cuando se defina cómo se llevaría a efecto, en la práctica, una campaña de este tipo se puede dar alguna opinión que sea lo suficientemente sólida como para que se tome en consideración.

lunes, enero 28, 2008

Ofertón electoral

Estamos en época de rebajas, pero en el ámbito de la batalla electoral, entre los dos grandes partidos candidatos al Gobierno, las rebajas se convierten en ofertones que se pueden ilustrar, de forma genérica, con el grito de: ¡Y yo más!

La cosa empezó a principios de Julio cuando Zapatero anunció que, a partir de ese momento, todos los niños nacidos en España vendrían con un pan, de 2.500 €, bajo el brazo. Entonces el PP ya dijo ¡y yo más! porque, al parecer, su programa de Gobierno ya hablaba de 3.000 € por nacido. Después, Carmen Chacón anunció las ofertas para jóvenes que quieren emanciparse de la familia y buscan una vivienda de alquiler asequible: préstamos de 600 € para la fianza y 210 € al mes de subvención al alquiler, con un coste estimado de menos de 500 millones € para el primer año. El sistema sustituye al existente actualmente, que ha sido un completo fracaso.

En otro momento, Rajoy anunció una rebaja notable del IRPF para los mileuristas que consistía en eximir del pago del impuesto a los que ganen menos de 16.000 € anuales. En un principio, algunos dirigentes del PP (Acebes) apuntaron la idea de que la cifra sustituía a los 9.000 euros de mínimo familiar ahora existente. Pero, al parecer se trataba de una confusión ya que, si fuese un nuevo mínimo anual, el coste fiscal de la medida podría suponer hasta 25.000 millones €, lo que es más del 35% de la recaudación actual del IRPF. Posteriormente, se ha visto que no era un nuevo mínimo, ya que Rajoy lo ha cifrado en un aumento del 40% sobre el actual (o sea en 12.600 €). Después, ha ido lanzando otras promesas alrededor de los impuestos: reducción del impuesto de sociedades en 5 puntos (del 30% al 25% y, en las PYMES, del 25% al 20%) y, finalmente, la reducción de los 4 tramos del IRPF a 3, cuantificando en una reducción del 16% todas las medidas a tomar respecto al IRPF con un coste fiscal aproximado de 10.000 millones €. Si bien, se lanza la idea (probablemente falsa) de que estas medidas reanimarán la economía y la recaudación no bajará.

Zapatero contraataca: devolverá 400 € del IRPF a "todos" los trabajadores y pensionistas declarantes del impuesto. Unos 13 millones, lo que significa 5.200 millones de euros. Algo que ha sido calificado de "caciquil" por IU. Si bien, lo más criticado ha sido que esa devolución no es "progresiva" y que va a llegar igualmente a los declarantes pobres que a los ricos (me pregunto que interés pueden tener 400 € para alguien que ingresa 100.000 € anuales o más). Incluso, si se trata de una "devolución" sobre retenciones pagadas, ocurre que a la mayoría de los pensionistas (y, quizás, a muchos trabajadores) no les quedan 400 € a pagar, después de la devolución actualmente vigente. Así que los declarantes más pobres no se van a beneficiar de esta medida, salvo que no se trate de una verdadera "devolución" sino de un "regalo" puro y simple a todos los declarantes. La cosa no está clara. En todo caso, la medida no podrá entrar en vigor hasta la declaración del ejercicio 2008, o sea en 2009. Y, por cierto, compárese el coste de esta medida con el de la famosa Ley de Dependencia, cuyo presupuesto para 2008 no llega a los 1.000 millones de euros que reclama IU.

En torno a las pensiones, ha habido también ofertas de todo tipo. Por primera vez, el PP promete sustanciales aumentos de pensiones mínimas, especialmente a las viudas. Pero en el tema de las pensiones, las propuestas del PP son poco creíbles, ya que en 8 años de legislatura las subieron menos que lo ha hecho el Gobierno actual en una sola legislatura. Además, los planes de subidas que tiene el PSOE podrían ser más altos que los ofrecidos por Rajoy. Y lo mismo ocurre con el salario mínimo, que el PP no parece muy dispuesto a subir. Lo propio de la derecha es bajar impuestos (que favorece más a los que más ganan y que puede animar la economía) más que subir pensiones o salarios mínimos.

Sin duda, hay una pugna por ver quien da más: Zapatero habló de 300.000 nuevas plazas para guarderías y, entonces, Rajoy ofrece 400.000. Zapatero estima una creación de 2 millones de empleos, en la próxima legislatura y Rajoy lo eleva a 2, 2 millones. ¿Quién da más?

No es serio. Los dirigentes políticos se quejan de la desafección de la gente por la política, pero contínuamente están fomentando esa desafección. Personalmente, me parece deprimente esta falta de principios y estas apuestas por dar dinero a los ciudadanos (de los que, previamente, se ha sacado), en lugar de unos buenos servicios públicos. Yo pienso que más me valdría votar en blanco, o bien votar a IU aunque no vaya a gobernar. Al menos, Llamazares tiene la decencia de criticar la demagogía de este marketing político que se ha apoderado de los medios de prensa y televisión.

Pero ¿quien saldría beneficiado de la abstención electoral? Sin lugar a dudas la derecha, que cuenta con una fidelidad de voto que se puede estimar en unos 9 millones de votantes del PP, haga lo que haga. Y, por razones de ética y estética, no me gustaría que esta derecha nuestra, tan poco seria y civilizada, volviese a gobernar. Aunque tengo la curiosidad científica por ver cómo se las apañarían para conseguir el apoyo de los nacionalistas periféricos que, con tanta saña, han apaleado. Y, también, cómo serían capaces de capear la crisis económica y, al mismo tiempo, cumplir su ofertón electoral.

PS (a 7/02/2008):
Por fin un ofertón que me gusta: Rajoy promete plantar, si gana, 500 millones de árboles en la próxima legislatura. Me gustaría mucho que Zapatero aumentase la oferta. Por ejemplo: ¡y yo, 1.000 millones!


viernes, enero 18, 2008

El efecto Gallardón

Yo pensaba (erróneamente) que la reciente noticia de la no inclusión de Gallardón como candidato del PP en las listas por Madrid causaría un gran revuelo en Madrid y, quizás, en alguna otra gran ciudad muy politizada, pero no que también fuera motivo de debate en bares y centros de trabajo de Málaga, la ciudad donde vivo. Sin embargo, el llamado "efecto Gallardón" parece tener también su repercusión en esta amable ciudad andaluza. Esta divertida viñeta, de Idígoras, aparece hoy en el diario SUR:

Y es que, según casi todos los comentaristas, el efecto Gallardón parece haber perjudicado seriamente las expectativas de voto del PP en el segmento del centro electoral.

En mi anterior artículo "La batalla por el centro" decía que todos los indicios llevaban a pensar que la contienda electoral se iba a dar en el centro sociológico lo que implicaba un ejercicio de moderación por parte de los dos contendientes. Hoy, el escenario ha cambiado totalmente.

En el PSOE aparecen señales que se dirigen a la movilización de la izquierda: las afirmaciones de laicismo, ante la ofensiva de la jerarquía eclesiástica, y el retomar la reflexión en torno a la conveniencia de cambiar la Ley actual sobre el aborto para ir a una Ley de plazos. Por parte del PP, la defenestración de Gallardón y el fichaje de esa especie de "samurai" nacionalista (español) y neo-con, que es el ex-presidente de ENDESA Sr. Pizarro, parecen dirigirse a la gran mayoría de la derecha radical del PP, a la derecha jaleada por la COPE y La Razón, pese a los débiles lamentos del ABC.

Con todo esto, es pertinente preguntarse: ¿qué consecuencias electorales pueden tener estos movimientos de Rajoy y Zapatero? Todavía es pronto para saberlo, pero no es descartable que las consecuencias finales puedan ser muy distintas de las esperadas. Sin duda, el "efecto Gallardón" puede hacer perder casi un millón de votos centristas al PP, pero también puede movilizar fuertemente a esa derecha radical que empezaba a dar síntomas de decepción. Y, al mismo tiempo, la impresión generalizada de que el PP está sentenciado, podría desmovilizar a esa "izquierda volátil", cuantificada en más de 2 millones de votantes, que irían a engrosar la abstención. Y, entonces, volveríamos a tener un escenario más probable de una victoria del PSOE por una diferencia menor que la conseguida en 2004. Pero, según se muevan las cosas, de aquí al 9M, hay otros posibles escenarios-sorpresa:
  • Que los debates Zapatero-Rajoy consigan movilizar a la "izquierda volátil" y el PSOE logre una victoria amplia, cercana a la mayoría absoluta.
  • Que no exista tal movilización y la abstención de la izquierda sea masiva con lo que el PP obtendría más votos y escaños que el PSOE, aunque por con una pequeña diferencia.
Los supuestos de una victoria, reducida o fuerte, del PSOE conduciría a una continuidad de lo que ya conocemos, aunque con los problemas añadidos de una probable recesión económica en los EE.UU y, en menor medida, en Europa.

Ahora bien, una victoria del PP por la mínima, llevaría a una situación de gobierno bastante difícil, dada la hostilidad que el PP ha mostrado frente a los nacionalismos periféricos. Reconozco, por mi parte, una cierta curiosidad científica por ver de qué forma se apañaría el PP para gobernar en estas condiciones y, al mismo tiempo, teniéndo que lidiar con una crisis económica cercana a una recesión. Hasta es posible que se diese una oferta al PSOE, para gobernar en alianza, al estilo alemán.

Otro elemento a analizar, del efecto Gallardón, es la repercusión en votos que pueda tener en el nuevo partido (de Rosa Diez y Sabater) llamado UPyD. Puesto que este es un partido netamente nacionalista (español) es razonable pensar que se nutra de votantes del centro españolista (tipo Bono) procedentes tanto de potenciales votantes del PSOE como del PP. Entre estos últimos, habría que añadir bastantes de los posibles decepcionados por la defenestración de Gallardón. Entonces, UPyD podría conseguir hasta medio millón de votos extra.

Atentos.



miércoles, enero 02, 2008

Acerca del laicismo


La reciente manifestación del 30D, en defensa de la "familia cristiana", convocada por la jerarquía católica, ha tenido la virtud de que sea retomado el debate sobre el Estado laico y los acuerdos (de 1976 y 1979) con la Iglesia Católica, debate que es sistemáticamente soslayado por el partido en el Gobierno por el temor al poder secular de la Iglesia en España. También, hemos asistido a reacciones intempestivas por parte de algunos miembros del PSOE, como el Secretario Sr. Blanco, que se han sentido atacados por la jerarquía eclesiástica. Un error craso porque, aparte de que esa jerarquía tiene todo el derecho a convocar una manifestación y a protestar por lo que crean conveniente, actos de este tipo pueden tener un efecto movilizador de la llamada "izquierda volátil" en contra del PP. Si bien, el efecto hubiese sido más importante si la manifa se hubiese dado en fechas más cercanas a las elecciones.

Una editorial de El País, titulada "Laico de una vez", llama a la revisión de los acuerdos y a abordar, sin dilación, esa transformación del Estado español en un verdadero Estado laico. Es una propuesta acertada, a mi parecer, pero no oportuna ya que no debe ser una manifestación antigubernamental de la jerarquía eclesiástica, por mucha indignación que suscite en una parte de la ciudadanía, la que promueva actuaciones para cambiar el orden establecido en aquellos acuerdos sino debates parlamentarios serios (que deberían haberse producido desde hace años) en torno al papel de las instituciones religiosas, católicas o no, en nuestro país. Como dice la citada Editorial, defender una secularización estricta del Estado no significa ir contra la Iglesia, sino ponerla en el lugar que le corresponde, incluida esa "cooperación" con ella "y las demás confesiones" que también propugna la Constitución.

Por lo que leo, en comentarios y foros, el Estado laico es malentendido tanto por la derecha como por la izquierda. En la derecha se acusa a la izquierda de "anticlericalismo" (lo que puede ser cierto en muchos casos) y se alega que la Iglesia desarrolla, en España, una labor social y educativa muy importante, y también que la mayoría de los españoles son católicos. Por la izquierda se aduce que la jerarquía católica española es antigua, conservadora y contraria a avances sociales cada vez más necesarios; lease: preservativos y anticonceptivos, nuevos tipos de familias, aborto, eutanasia... Sin embargo, no se trata de si la Iglesia es o no socialmente útil o retardataria. Podría ser lo que quieran sus fieles, incluso aportar valores y actuaciones muy útiles para el país, pero eso no le haría merecedora de ningún trato especial por parte de un Estado aconfesional por la sencilla razón de que las religiones pertenecen al ámbito privado y no al público y, por tanto, deben financiarse por sus fieles dentro de ese ámbito privado así como sus enseñanzas deben ser impartidas en los locales de esas instituciones religiosas, sean estas católicas, evangelistas, luteranas, islamistas, judaicas, budistas o de cualquier otro tipo.

Otra cosa muy distinta, es que el Estado coopere con las instituciones religiosas en todo lo que sea beneficioso para la ciudadanía. Al igual que debe hacerlo con la Cruz Roja y multitud de ONGs y otras instituciones de utilidad pública.

Ahora bien, el caso de la Educación debe ser tratado con especial atención ya que un porcentaje importante de nuestras escuelas e institutos están gestionados por instituciones religiosas católicas. Si el 98% de las escuelas fuesen públicas, como ocurre en Finlandia (al parecer, el país con mejor educación en el mundo) no habría problema alguno, pero si el porcentaje de escuelas gestionadas por la Iglesia es, según parece, de cerca del 30%, entonces debería plantearse algún tipo de plazos y condiciones para seguir con la financiación concertada. Por ejemplo, el que la enseñanza de la religión se imparta en horas extra y solo a los alumnos cuyos padres lo soliciten y, sobre todo, que el Estado no se haga cargo de los salarios de los enseñantes de Religión. Y estas condiciones deben servir para cualquier institución religiosa, católica o no.

En todo caso, no hay duda del enorme interés que suscita este tema en la ciudadanía. Prueba de ello es la gran cantidad de comentarios que aparecen en la prensa en relación con las noticias de la manifestación y sus repercusiones. Por ejemplo, el diario Público ha recibido más de 1.000 comentarios en las distintas noticias en relación con este tema.

lunes, diciembre 17, 2007

La batalla por el centro

Resulta chocante que los dos grandes partidos, PSOE y PP, hayan optado por una misma estrategia de cara a las elecciones del 9 Marzo (9M) de 2008: la del acercamiento al centro. Y ello como consecuencia de que algunos sondeos digan que hay cerca de un 20% de electores que dudan entre estos dos partidos, lo que supone unos 5 millones de votos en liza.

En el caso del PP parece una opción acertada, ya que la fidelidad de sus votantes hace que más del 80% de estos votarían PP en todo caso, independientemente de las tendencias de su programa electoral. Pero no parece tan claro en el caso del PSOE. Hace algo más de un mes, en El País apareció un artículo de César Molinas titulado "El poder decisorio de la izquierda volátil" que minusvaloraba la capacidad electoral del centro, para el PSOE, y daba mucha importancia a la movilización y participación de lo que llamaba la izquierda volátil compuesta por unos 2 millones de electores que, en su mayoría, tiende a la abstención o a votar a IU. Estos electores votaron mayoritariamente al PSOE en 1996, se abstuvieron en 2000 y volvieron a votar PSOE en 2004, en una movilización masiva contra el PP. En consecuencia, el articulista condicionaba la victoria del PSOE a la participación, a su favor, de este electorado. Sin embargo, la estrategia del PSOE no parece responder a esa necesidad de movilización de la izquierda. Da la impresión de que se da por sentado que esa posibilidad no es realista, en las actuales circunstancias, y se ha optado por una aproximación al centro como sugieren los fichajes de Solbes y Bono, la aproximación a la Iglesia, o el anuncio de la eliminación del impuesto del Patrimonio, entre otros aspectos.

Otro artículo, aparecido en El País de 6-12-2007, firmado por Belén Barreiro sostiene una hipótesis diferente a la de Molinas: la de que quien gana las elecciones es, sistemáticamente, el más votado en el centro político (la posición 5 de la escala ideológica de 1 a 10). Además, Belén Barreiro considera que hay alrededor del 20% de los electores que no tienen ideología definida y tienden a votar al partido del Gobierno o a abstenerse.

Parece claro que los dos grandes partidos tienen como objetivo dirigirse a esa importante franja de la población, cercana al 40%, compuesta por electores de ideología de centro-liberal o bien sin ideología definida. Son votantes que piden moderación y prudencia a los dirigentes políticos y no gustan de una agria confrontación política. Si esto es así, preveo que vamos a asistir a verdaderos ejercicios de moderación en los debates de los dirigentes de los dos grandes partidos. Bastante aburrido, la verdad.

PS: Al poco tiempo de escribir todo lo anterior, se da la noticia de que un grupo de feministas del PSOE ha planteado a la Ejecutiva la oportunidad de sacar una Ley de plazos para el aborto. Sin duda, una ley de este tipo supondría la eliminación de gran parte de los problemas jurídicos de la actual y nos pondría a la altura de otros países europeos. Ahora bien, su inclusión en el programa electoral tendría un efecto de enfrentamiento con la jerarquía eclesiástica y alejaría a algunos sectores católicos de centro, sin que tuviese un claro efecto movilizador para la izquierda volátil. Mayor efecto movilizador tendría el que las encuestas diesen como posible ganador al PP.