jueves, agosto 20, 2009

De nuevo la educación

Un amigo me envía un artículo, que Arturo Pérez Reverte escribió hace ya unos 3 años y al que dio el provocativo título de: "Permitirme tutearos, imbéciles". El artículo no tiene desperdicio y está en la misma línea, desarrollada por algunos de nuestros eminentes políticos, de acudir al insulto a falta de un análisis más certero. Solo que, ahora, los insultos son del artículista y se dirigen a nuestros políticos, al parecer a todos, sin excepción visible alguna. Los epítetos vertidos en el artículo son de este jaez: "pandilla de golfos apandadores, casticistas analfabetos (de la derecha), demagogos iletrados (de la izquierda), patética oposición, torpes irresponsables, cateta contumacia, pedagogos cantamañanas" y así sucesivamente. Hablando de educación, no parece que sea muy educativa esta retahila de insultos, ni tampoco que el artículo sea un modelo de análisis fino en cuanto que mete a todos (los políticos) en el mismo saco, sin discriminación aparente alguna.

Desde luego, yo podría suscribir algunas de las manifestaciones de Pérez Reverte, en particular las que se refieren a la ausencia de autocrítica de nuestros políticos, algo que, por cierto, podría hacerse extensivo a muchos otros grupos humanos de nuestro país que pecan, con mucha frecuencia, de un exceso de vanidad y autobombo. Pero, sobre todo, veo en este artículo dos grandes falacias que vale la pena considerar:

a) Que el autor parece sugerir que la educación de otros tiempos, incluso en el franquismo, era sustancialmente mejor que la actual (la cual es, desde luego, manifiestamente mejorable).

b) Que son principalmente los políticos (o el Gobierno) quienes pueden cambiar, a su antojo, la educación de todo un país. No tanto el profesorado, ni los padres, ni la sociedad, ni los medios de comunicación, ni la aparición de móviles y otros artilugios que los niños utilizan hoy en día. Solo los políticos (¿y de donde saldrá esta fauna, al parecer tan especial?) parecería que tienen la capacidad y el poder de cambiarlo todo, sin que la sociedad cuente para nada.

Para tratar de este tema, yo tengo la ventaja de que he pasado unos 20 años estudiando (desde 1938 a 1958), unos años en colegios de primaria, 7 años de bachillerato (en los Hnos. Maristas y el Instituto Ramiro de Maeztu), 4 años de estudios para ingreso en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII) y 5 en la ETSII, más el Doctorado. Durante el bachillerato estudié 7 años de latín y 3 de griego, lo que Reverte parece echar mucho de menos junto con otras materias (Historia, Geografía, Literatura... que yo no sabía que hubiesen sido "extirpadas" de las aulas) y, también, lo que el autor llama el "análisis inteligente". Del latín y el griego, puedo decir que nunca fui capaz de leer un texto comprendiéndolo adecuadamente (y eso que mi profesor de latín me tenía por un alumno aventajado) y, cuando acabé el bachillerato mi comprensión del mundo, ciencias incluidas, era bastante reducida. Y, en cuanto a lo que llama "análisis inteligente", no recuerdo ninguno al que se le pueda adjudicar tal nombre, pero sí unos cuantos casos que podría tildar de contrainteligentes, particularmente un intento de refutación de la teoría de la evolución, por un profesor de Ciencias, quien dijo que "es evidente que de un ser inferior (animal) no puede salir un ser superior (hombre)". Mi ingénua pregunta fue "y ¿por qué es evidente?". La respuesta del profe fue remitirme al Génesis. Muy científico.

Y no quiero hablar demasiado de la "eficiencia" de los 9 años que perdí estudiando ingeniería. Casi todo pura teoría, salvo los dos veranos de prácticas en industrias de Finlandia a las que acudí por decisión propia. Todo lo que he aprendido, de valor práctico para la profesión, ha sido trabajando en empresas. Y mi cultura, si es que tengo alguna, la he conseguido fuera de las aulas, leyendo mucho (a partir de los 20 años) principalmente en la Biblioteca Nal., que estaba cerca de mi casa, y leyendo en lo posible a autores heterodoxos en relación a la doctrina oficial.

Si tuviese que evaluar la educación reglada que recibí, comparando el tiempo dedicado con los resultados, tendría que reconocer que la eficiencia de esa educación fue enormemente baja. Probablemente tan baja o más que la que se ofrece hoy en día, con la particularidad de que, ahora, las instituciones educativas tienen que atender a una población estudiantil que, en 50 años, ha sufrido un inmenso cambio cuantitativo que supone, también, un inevitable cambio cualitativo. En los años de postguerra, una mayoría de jóvenes no pasaba de dos o tres años de escuela y la mayoría de la población era analfabeta funcional; especialmente desde el Centro al Sur del país. Cuando yo estudiaba la carrera, los estudiantes universitarios no llegabamos a 200.000 en toda España, ahora son 1,4 millones y el total de estudiantes de todo tipo (incluida formación profesional) es de casi 9 millones con el 70% en la enseñanza pública. Cuando casi todo el mundo estudia, es esperable que la calidad media disminuya, pero la cantidad de alumnos y de centros excelentes también es seguro que ha aumentado considerablemente. Y lo que sería deseable es que las autoridades académicas hiciesen un esfuerzo por detectar los centros en los que se imparte una mejor educación y por difundir los mejores métodos. En este sentido, la diversidad regional no es necesariamente mala, si se fuese capaz de aprovechar esa diversidad para obtener enseñanzas educativas que se puedan extrapolar de una zona a otra.

En este año 2009, en el programa PISA de la OECD, se están recogiendo las evaluaciones de educación, con especial énfasis en lectura, de 1 millón de alumnos de secundaria en 67 países. La publicación del informe se hará, probablemente, en 2010. El último informe publicado se hizo sobre datos de 2006 y en mi artículo de este Blog, "A vueltas con la educación", se puede encontrar un enlace a dicho informe (en español) así como el breve análisis que hago del mismo, con una explicación del efecto del estatus social, económico y cultural (ESEC) en los resultados de algunos países o regiones. No voy a repetir aquí conceptos que se pueden leer en el mencionado artículo y que ayudarán a entender mejor porqué considero, de alguna manera, falaz o tramposo el artículo de Reverte.

Finalmente, tengo que aplaudir de forma entusiasta la reciente manifestación del Presidente del Gobierno proponiendo un diálogo entre los partidos, empezando por el PP, para conseguir un acuerdo estratégico para la educación en nuestro país. Y me apena tener que decir que algo tan evidentemente necesario y estratégico tiene pocas probabilidades de culminar con éxito, dadas las características de la lucha electoral, prioritaria para los principales partidos.

¡Ojalá me equivoque!

PS: Posteriormente a este post, he encontrado un artículo sobre la educación en Finlandia, titulado "El secreto de los finlandeses", que enlazo por su interés.

domingo, agosto 09, 2009

Reflexiones de Agosto

Solo en casa, Agosto es el mes que necesito para entregarme a la reflexión y a la meditación. Además de a la lectura de algunos libros, nuevos y viejos, y al dibujo, la caligrafía y la pintura con tinta y pinceles chinos.

Mi primera reflexión es la de que pierdo, en demasía, mi precioso tiempo viendo estúpidos programas de TV, leyendo, en Internet, artículos y comentarios que no aportan nada o muy poco. De vez en cuando, encuentro una perla, una frase que vale la pena retener y, entonces, me propongo escribir aquí esas sentencias maestras. Ciertamente, encontraré más si frecuento la lectura de los grandes maestros: Lao Tse, Buda, Sócrates, Diógenes, Epicuro, Jesús de Nazaret, Séneca, San Francisco de Asís, Kant, Marx, Khalil Gibran, Gandhi, Krishnamurti, Einstein y muchos otros menos conocidos, incluso anónimos, cuyos pensamientos merecen ser recordados.

Uno de los ejercicios mentales más convenientes, en esta época de diversidad ideológica, es colocarse también en el punto de vista del adversario. Lo he leído en un comentario, en Internet, referido a un supuesto dicho de los indios de América: "antes de opinar, camina durante dos lunas con los mocasines de tu adversario". Es una sentencia que se deberían aplicar nuestros políticos, de cualquier bando, cada vez que se lanzan a despotricar del contrario.

De los aforismos de Lao Tse (o Lao Zi) ya he escrito algo anteriormente, especialmente en "TAO/ZEN y la espontaneidad" y también en "Ética y moral en la antigua China". Hay varias sentencias maestras, pero no las voy a repetir ya que están recogidas en esos posts.

Quizás sean los antíguos griegos quienes hayan aportado más sabiduría para nuestro acerbo cultural occidental. Pero también, quizás sean los orientales (chinos, hindúes....) los primeros en aportar una sabiduría que, en su mayor parte, desconocemos debido a nuestra incapacidad para reconocer esos valores culturales orientales. Como también desconocemos las antíguas culturas amerindias: mayas, aztecas, incas, etc. Encontramos sabiduría humana desde los tiempos más antíguos, sabiduría que es todavía aplicable en nuestro tiempo. Sin embargo, el conocimiento científico de la Naturaleza es, en su mayor parte, cosa de la civilización occidental a partir del Renacimiento. De los últimos 4 siglos y con un desarrollo exponencial que no sabemos a donde nos llevará.

Sin embargo, en los antiguos griegos encontramos muchos aspectos que podrían aplicarse al contexto de hoy. Cuando entro en El Corte Inglés, y veo la enorme cantidad y variedad de productos que se ofrecen a los consumidores, me viene a la cabeza una exclamación atribuida, por unos a Sócrates y por otros a Diógenes el Cínico, cuando caminaban por los mercados de Atenas: ¡Cuantas cosas que no necesito! Y eso es exactamente lo que yo pienso cuando estoy en esos grandes almacenes.

La confusión sobre la paternidad de las sentencias de Sócrates y Diógenes, viene probablemente de que quien ha narrado muchas anécdotas de ambos filósofos (además de Los Diálogos de Platón, en el caso de Sócrates) fue el historiador Diógenes Laercio que algunos confunden con el Diógenes del barril.
Este Diógenes es el de Sinope, llamado también Diógenes el Cínico (perro). Es del que se cuentan más historias: que tomó un barril como vivienda y que, cuando Alejandro Magno le visitó, llevado por la fama del filósofo, le ofreció darle lo que quisiese y Diógenes le contestó: quiero que te apartes a un lado porque me estás quitando el sol. En una ocasión el filósofo Aristipo, que sí vivía muy confortablemente por su sometimiento al Rey, le vió comiendo unas lentejas (considerado como plato pobre) y le dijo: "Si aprendieras a ser sumiso con el Rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas". A lo que Diógenes contestó: "Si aprendieras a comer lentejas, no tendrías que adular al Rey". Sin duda una contestación que podría ser la de un maestro ZEN que nos anima a concentrarnos y disfrutar de cada acción que realizamos. Además, nos sugiere que lo que se desprecia por su poco valor monetario, debido a su abundancia, podría tener un gran valor si fuese algo muy escaso. Esto lo hemos vivido en nuestra Guerra Civil donde los huevos de gallina alcanzaban precios astronómicos debido a su escasez, mientras que ahora están al alcance de cualquiera. Claro que también es cierto que los huevos de antes sabían mucho mejor que los de ahora.
Diógenes de Sinope fue también un provocador, se masturbaba en público y cuando algunos le recriminaban por ello decía: ¡Ya quisiera poder saciar el hambre simplemente frotándome el vientre!

Junto con Sócrates y Diógenes, mi filósofo griego favorito es Epicuro, del que aprecio su búsqueda de la felicidad y del placer en la vida. Esa persecución del placer le ha creado fama de hedonista, en el sentido más material, cuando en realidad Epicuro era un buscador, sobre todo, de la felicidad espiritual: de la amistad, el amor, la paz de espíritu...y también, desde luego, de la salud.

Seguiremos..

miércoles, julio 29, 2009

¿Terminará el embargo USA a Cuba?

El embargo comercial, económico y financiero de los EE.UU contra Cuba (que los cubanos llaman bloqueo) empezó en 1962 y se ha convertido en la operación de política exterior más impopular y larga que se conoce en todo el mundo, ya que ha sido condenado por las Naciones Unidas hasta 15 veces. La última vez fue en 2009 en que el embargo solo contó con el apoyo de los propios EE.UU, Israel y las islas Marshall y Palau. Con estos datos no es de extrañar que Obama, que intenta dar una imágen nueva de los EE.UU. ante América Latina, se haya planteado suspender (por 6 meses) la aplicación de la Ley Helms-Burton en lo que concierne a la penalización de las empresas no estadounidenses que inviertan en la isla. Esta política es tan absurda como el ejemplo que refiere el corresponsal de la BBC en Cuba, Fernando Ravsberg, en su artículo titulado "Nuestro hijo de puta" que cuenta como la conocida empresa europea Philips fue sancionada con una multa de US$128.750 por vender equipos médicos destinados al sistema sanitario de Cuba.

Como dice Ravsberg, este tipo de prácticas son crueles ya que penalizan a la población civil, tanto si apoyan al régimen como si son opositores. Y, además, ni siquiera dos países en guerra sabotean el funcionamiento de los servicios médicos para la población. Al parecer, ahora, la Clinton condiciona el diálogo con Cuba a que Raul Castro cambie el sistema político, realice elecciones con partidos políticos y libere a los presos políticos. Y desde luego, es verdad que, en Cuba, no hay pluripartidismo y existen presos políticos, si bien la mayor parte de los presos políticos de la isla (y todos los que hay sin juicio alguno) están (o han estado) en Guantánamo como presos de los EE.UU. Los presos políticos del Estado cubano lo son por una condena judicial, con arreglo a las leyes, que pueden ser muy injustas pero son leyes. En Cuba no hay desaparecidos ni asesinados sin juicio como hubo, por miles, en el Chile de Pinochet o en Argentina, con el beneplácito de los EE.UU. Pero como decían algunos dirigentes norteamericanos acerca de Somoza o Pinochet: son unos hijos de puta, pero "son nuestros hijos de puta".

Lo que realmente hay en Cuba, aparte de una productividad bajísima (ver artículo "Salarios, sudores y guayaberas") son precios muy subvencionados que desequilibran la economía y la dislocan en dos: una economía pobre (y excesivamente subvencionada) del peso cubano, en que se pagan los salarios y pensiones, y otra del CUC (peso convertible) a la que solo tienen acceso los que reciben remesas del exterior o quienes trabajan en el sector turístico. Esta situación da lugar a importantes desigualdades y a una gran cantidad de corruptelas y de ineficiencias productivas como es el hecho de que Cuba tiene que importar el 80% de su alimentación, mientras que existe una gran cantidad de superficie de tierra ociosa o deficientemente cultivada. Algún cambio drástico se debe estar cociendo entre los dirigentes cubanos cuando se habla de "reajuste económico" y Raul Castro minusvalora las grandes palabras que han sido, hasta ahora, la tónica de los discursos oficiales, llamando a trabajar la tierra: "No es cuestión de gritar ¡Patria o muerte!, ¡Abajo el imperialismo!, ¡El bloqueo (embargo estadounidense) nos golpea! La tierra está ahí, esperando por nuestro sudor".

Una clara expresión de realismo. Veremos qué pasa.

P.S: Tomo nota de que el 14 de Septiembre de 2009, Obama ha renovado el embargo a Cuba, cortando las esperanzas que se habían puesto en su gestión. Al parecer, Obama ha escogido conceder a los "halcones" y conservadores una mayor dureza en el exterior (Cuba, Palestina, Irán...) a cambio de que le faciliten reformas interiores como la del sistema de Salud.


viernes, julio 24, 2009

Obama y la sanidad USA

La llegada a la Presidencia de los EE.UU. de Barack Hussein Obama (BHO) es un hecho histórico y extraordinario, como lo es el propio BHO. Acabo de leer el libro de Obama: Los sueños de mi padre (Dreams from my father), escrito por BHO a la edad de 33 años, cuando todavía estaba lejos de pensar en dedicarse a la política en Washington. Es un libro muy recomendable para cualquiera que esté interesado en observar la forja de un político auténtico: alguien que pretende conseguir cambios positivos en su comunidad, su barrio, su Estado o su país. Pero no voy a seguir hablando de lo que este libro me ha aportado en cuanto a conocimiento del personaje BHO. Quizás esto sea objeto de otro post más adelante (cuando lea otro libro de Obama "The audacity of hope"), ahora quiero tratar de comprender lo que puede ser la más importante y difícil batalla a librar por parte de BHO: la reforma de la sanidad en USA, con el objetivo de lograr una cobertura universal para todos los ciudadanos. Algo normal en Europa pero que en el país más poderoso de la tierra no se da, ya que hay una importante parte de la población (equivalente a la de toda España) que no tiene cobertura sanitaria alguna. Ni pública ni privada. Y los resultados son concluyentes: la esperanza de vida en los EE.UU. (77,9 años) es similar a la de un país tan pobre como Cuba e inferior a la de los principales países del mundo con cobertura pública universal, cuya esperanza de vida es mayor de 80 años (Australia, Canadá, España, Finlandia, Francia, Italia, Suecia, Suiza, ...). Sin embargo, el coste sanitario total de los EE.UU (19% del PIB), en más del 60% privado, es casi el doble que el de los países de cobertura universal pública; en España el coste total es aproximadamente el 9% PIB (6% público y 3% privado). En conclusión: el sistema sanitario de los EE.UU. (mayoritariamente privado) es extraordinariamente caro e ineficaz. Por lo que lo lógico sería que el poder ejecutivo abordase con urgencia una drástica reforma con un doble objetivo: dar cobertura sanitaria a los 47 millones de ciudadanos que no la tienen y reducir los escandalosos costes de la sanidad de los EE.UU. Es lo que intentó Clinton en 1993, sin éxito, y lo que intenta ahora Obama con enormes dificultades.

Considerando que los liberales (neo-con) predican, urbi et orbi, la superioridad de los servicios privados sobre los públicos, en cuanto a la relación coste-beneficio, un observador normal tendría que preguntarse: ¿Cómo es posible que un sistema mayoritariamente privado se revele mucho más caro que otros públicos y, sobre todo, que produzca resultados manifiestamente peores para la mayoría de la gente? La respuesta está en que el objeto del servicio es algo tan sujeto a manipulaciones como es la Sanidad y que los agentes operadores de este servicio (médicos, industria farmaceútica y compañías de Seguros) lo utilizan, en gran medida, para obtener grandes ingresos y beneficios, mientras que los usuarios se encuentran inermes e impotentes en manos de esos poderosos grupos profesionales que, además, disponen de equipos de juristas y abogados dispuestos a defender sus intereses. Lo hemos visto en no pocas películas americanas y lo veríamos en la de Michael Moore, Sicko, si tuviésemos la suerte de que la diesen en España.

Pero también podemos entender mejor la situación de la Sanidad USA si leemos atentamente el artículo de V. Navarro titulado "Crisis sanitaria y crisis económica en EE.UU". Vicenç Navarro fue uno de los consultores que elaboraron el Programa de la Reforma Sanitaria, para los Clinton, en 1993. El Programa no se puso en marcha por la oposición de los poderosos intereses contrarios a tal reforma: las compañías de Seguros, la industria farmaceútica y la clase médica mejor situada, apoyados todos ellos por los congresista más conservadores y por parte de los demócratas. Los mismos que, ahora, se oponen a la Reforma planteada por Obama. En el caso de las grandes empresas, no está clara su posición, ya que el 60% de los ciudadanos de EE.UU. tienen cubierta su atención sanitaria a través de las empresas en las que trabajan. Por un lado, esta situación supone un gran control de los trabajadores por sus empresas, lo que favorece a estas. Pero también constituye un coste adicional que hace que dichas empresas sean menos competitivas en el mercado internacional, en países donde la cobertura de la sanidad es mayoritariamente pública y, por tanto, no representa ningún coste para las empresas. Es de suponer, que las grandes empresas que operan en el mercado internacional vean con buenos ojos un sistema público financiado a través del Estado.

En todo caso, los intereses en juego son tan importantes que ya, en las primeras escaramuzas del Congreso, se puede ver que la aprobación de la Reforma va a ser larga y difícil. Y eso que la Reforma que BHO plantea no es la que popularmente se pide y la izquierda propone. Esta sería la llamada de pagador único o "single payer". Es decir que sea el Estado Federal, o por lo menos los Estados quienes se encarguen de contratar y pagar a los proveedores del servicio, tanto públicos como privados, financiándose directamente de los usuarios. Este sistema es el que se aplicó en Canadá, donde antes había un sistema parecido al de los EE.UU. El cambio se efectuó, primeramente, en el Estado de Saskatchewan por un gobierno socialdemócrata. El éxito fue tal que el Parlamento aprobó su extensión al resto del país. Algo así, pretenden los movimientos de izquierda americanos pidiendo que se permita, a los Estados que lo quieran, la puesta en marcha de un sistema "single payer" con el objetivo de que, si el experimento es exitoso, se propague a otros Estados. De momento, BHO está eludiendo el profundizar tanto, planteando una reforma de menor calado.

No obstante, todos los datos indican que la Reforma va a encontrar obstáculos casi insalvables para su aprobación, por lo que se pondrá a prueba la capacidad de Obama para resolver problemas internos difíciles.


lunes, julio 06, 2009

Noticias de hoy

Cuando Florentino Pérez consiguió el contrato de Cristiano Ronaldo, para el Real Madrid, por una suma de 80 millones de libras (cerca de 94 millones €) que pagó al Manchester United, no me escandalicé lo más mínimo. Cuando una empresa invierte en una maquinaria moderna y eficiente, simplemente calcula los beneficios que le reportará durante su vida útil y, si es rentable, decide la inversión. Se trata de un negocio y se supone que el hombre de negocios llamado Florentino Pérez sabe hacer estos cálculos y que, por tanto, rentabilizará la inversión.

Pero la noticia de que 80.000 personas han llenado el Estadio Bernabeú para ver, no a Cristiano Ronaldo jugando al futbol, sino su simple y llana presentación pública, tengo que reconocer que sí me escandaliza. ¿A qué niveles de imbecilidad estamos llegando si enormes masas de gente se reunen solo para ver la presentación de un futbolista?

Y me pregunto si el interés que mucha gente demuestra en esa bobada podría equiparase, aunque fuese mínimamente, con el que haya podido generar otra noticia que se ha dado en el mismo telediario: el informe de Intermon sobre las consecuencias del cambio climático en los países pobres de África, Asia y América Latina que se ha presentado a la prensa, hoy 6 Julio 2009. En este informe los científicos aportan evidencias de las consecuencias que ya está suponiendo el cambio climático en los países pobres, con una disminución de las cosechas y de las disponibilidades de agua, y un incremento de las inundaciones y otros desastres naturales, además del incremento de enfermedades transmitidas por el agua y los insectos, lo que ya han supuesto el desplazamiento de 26 millones de personas. El calentamiento global medio de 2ºC, estimado para este siglo, parece ya improbable y, aunque este calentamiento sea aceptable para los países ricos, no lo será para los países pobres en los que conllevaría un futuro desastroso para más de 600 millones de personas. Y mucho más si el calentamiento fuese, como ya empieza a pensarse, bastante mayor de 2ºC.

En Diciembre de 2009, políticos de todo el mundo se reunirán en Copenhaguen para comprometerse con reducciones de CO2 mayores de las acordadas en Kyoto. Los países ricos deberán reducir sus emisiones en un 40% (respecto a 1990) para 2020 y en un 80% para 2050. La vida de cientos de millones de personas depende de ello. ¡Y se puede conseguir!

PS: Hoy, 21/07/2009, leo en BBC Mundo un artículo muy preocupante: ¿Cómo sería la Tierra con 2ºC más? ¡Y muchos científicos creen que se llegarán a los 5ºC más en este siglo!


viernes, julio 03, 2009

Lo que los liberales (neo-con) no explican

Como he dicho algunas veces, el término "liberal" puede tener significados muy distintos según en qué contexto y quien lo utilice. Tanto en la Europa del siglo XIX como en los EE.UU de la actualidad, el significado de liberal era sinónimo de librepensador, generalmente laico y progresista. En los EE.UU. se aplica, también a quienes son favorables a la intervención pública, o sea a los "socialdemócratas" e incluso a socialistas. Todo lo contrario de los conservadores. Sin embargo, en la España de hoy y, en general en Europa, el término liberal se aplica a quienes creen en políticas privatizadoras, de reducción de impuestos y de adelgazamiento del Estado. Es en este sentido en el que yo utilizo el término "liberal", si bien añado siempre la coletilla de "neo-con" para evitar cualquier equívoco.

En la crisis actual, las recetas que casi todos los Gobiernos están aplicando están más próximas a las "socialdemócratas", o keynesianas, que a las de la ideología liberal (neo-con), incluidas las de los Gobiernos de derechas, que son la mayoría en Europa. Sobre esto ya he tratado ampliamente en otros posts anteriores; en el titulado "La economía de la depresión" se recogen también enlaces a otros de mis artículos sobre estos temas, para quienes sientan curiosidad en leerlos.

Así pues, si bien parece estar muy claro que la crisis financiera global ha sido provocada por las deficiencias del llamado "mercado libre" y, singularmente, por las políticas económico-financieras de la era Bush, mientras que las soluciones van por caminos keynesianos, destacados representantes españoles de las ideologías neo-con, como nuestro "lider cósmico" Sr. Aznar siguen empeñados en afirmar las bondades de esa ideología, esencialmente privatizadora, frente a la de la regulación y control públicos. Como una clara "demostración" de sus tesis, el Sr. Aznar no duda en lanzar el demoledor argumento del caso de la Caja de Castilla-La Mancha diciendo que: "los responsables de haber llevado a la insolvencia a unas cuantas cajas de ahorros españolas no son peligrosos 'neocon' ni despiadados ultraliberales" sino "más bien todo lo contrario". Y, consecuentemente, critica duramente el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) proponiendo que las Cajas se "privaticen". Pero resulta que las Cajas no son entidades públicas (de capital público mayoritario) sino privadas, solo que mangoneadas por los Partidos Políticos (y, muy especialmente, por el PP) junto con entidades sociales, generalmente para la atención de sus propios intereses. Algo muy distinto de una entidad pública, que debe ser totalmente transparente y rendir cuentas a la Administración correspondiente y a los ciudadanos.

La ideología neo-con se basa en considerar que lo privado es superior a lo público y que, por tanto, privatizando en todo lo posible la actividad económica, tendríamos un mundo mejor e, incluso, más justo. El premio Nobel de Economía, Milton Friedman, del que no sabemos qué hubiese dicho sobre la actual crisis puesto que falleció en 2006, era uno de los gurús del liberalismo neo-con y, a pesar de haber dicho cosas muy acertadas como el que "Uno de los más grandes errores es juzgar a las políticas y programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados", sin embargo, también decía "Estoy a favor de reducir impuestos bajo cualquier circunstancia y por cualquier excusa, por cualquier razón, en cualquier momento en que sea posible", proposición que sería suscrita por muchos españoles, sobre todo los más pudientes, pero que entra en contradicción con la anterior del propio Friedman ya que los datos y los hechos avalan el que los países con mejores resultados económicos y sociales son los que tienen una presión fiscal más alta e, inversamente, los de presión fiscal muy baja presentan los peores resultados (en África, América Latina...). Incluso países de alto nivel de desarrollo y presión fiscal media-baja, como los EE.UU, tienen resultados muy pobres en cuestiones sociales, como educación y sanidad. El caso de la sanidad, en EE.UU. privada en más del 80%, es paradigmático: es la más cara del mundo (17% PIB) mientras que la esperanza de vida y la mortalidad infantil están en niveles parecidos a los de Cuba, existiendo una parte importante de la población (equivalente a la española) sin cobertura sanitaria alguna.

¿Cómo explican los liberales neo-con que los países más avanzados socialmente sean los escandinavos de tradición socialdemócrata que si bien, ahora, tienen gobiernos de centro-derecha, presentan las presiones fiscales más altas (Suecia y Dinamarca, el 50% PIB)? En realidad, una simple mirada a la fiscalidad de los países de la UE-27 ilustra muy bien la idea de que son los países más desarrollados y competitivos (Dinamarca, Suecia, Bélgica, Francia, Finlandia, Austria...) los que presentan una presión fiscal alta y, consiguientemente, un mayor gasto social. España, con un 20% PIB de gasto social, tiene un déficit social importante con respecto a la media europea (27,3% PIB) por lo que los servicios sociales (sanidad, educación, ayuda a las familias, pensiones mínimas...) son también de menor nivel. Para tener unos buenos servicios sociales es necesaria (aunque no suficiente) una presión fiscal alta y para que un país tenga una buena productividad y sea competitivo precisa de un buen nivel social, singularmente educativo y sanitario.

Y, cuando la ideología neo-con está en contra de que existan sindicatos de trabajadores fuertes porque dicen que los altos salarios y la protección social consiguiente ahuyentan la inversión ¿como pueden explicar que estos países sean, también, los que mejores índices de productividad y competitividad presentan?
Los países escandinavos tienen un porcentaje de sindicación de cerca del 80% de los trabajadores (España menos del 20%) lo que explica la existencia de altos salarios. Los altos salarios, junto con los buenos niveles educativos y formativos, constituyen un estímulo para que los empresarios se las ingenien para conseguir unos buenos niveles de productividad y, consecuentemente, de competitividad. Cuando esta competitividad se basa en los bajos salarios y la falta de presión sindical, y no en la productividad, el país se queda retrasado y responde ante una crisis grave con un fuerte incremento del desempleo, como ha sido el caso en nuestro país.

Las tesis del liberalismo neo-con pueden ser bastante acertadas cuando se aplican a países autocráticos o dictatoriales, como lo han sido los del llamado "socialismo real", pero no en los que las libertades democráticas son una conquista de los trabajadores y los ciudadanos.

Comparto una buena parte de las citas de Milton Friedman, como por ejemplo: "Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas". Pero si el ideario liberal (neo-con) fuese este de la prioridad para las libertades, tendrían que explicar, también, porqué los gobiernos USA más neo-con han apoyado a sanguinarios dictadores, como Pinochet o Videla y a casi todos los golpistas latinoamericanos (frecuentemente promovidos por los EE.UU), o a la ocupación israelí frente a los palestinos.

Quizás tenga que ser un Presidente, como Barack Obama, realmente "liberal" (en el sentido americano del término), y no un neo-con, el que priorice las libertades aplicando, también, para ello un mayor control y regulación del Estado sobre el capitalismo salvaje. Ya veremos.