viernes, septiembre 11, 2009

El estado de bienestar a debate

Acaba de clausurarse la Escuela Confederal de verano de CCOO en Cuenca, donde han participado destacados ponentes del mundo académico y empresarial y, en particular, el profesor Vicenç Navarro al cual me he referido, con mucha frecuencia, en diferentes posts de este Blog. La razón de que lo haya hecho, con tanta asiduidad, es que V.Navarro es de las pocas voces que defienden una política auténticamente socialdemócrata para nuestro país, una voz muy autorizada ya que, además de vivir largos años en un país de probada tradición socialdemócrata como es Suecia, fue asesor del gobierno Clinton y es catedrático de la John Hopkins University en los EE.UU. y también lo es de la Universidad Pompeú Fabra de Barcelona. V. Navarro suele rebatir los tópicos que se vierten por parte de muchos autores neo-liberales de nuestro país y que son recogidos por la mayoría de nuestros medios como verdades irrefutables. Entre otros, el que nuestro déficit público es enorme o que no se podrán pagar las pensiones en 2050 o que ya hay un número de empleados públicos mayor que el de empresarios, lo que algunos consideran alarmante... En el video grabado por Vicenç Navarro para la conferencia sindical, se dicen muchas de las cosas que yo he venido tratando en algunos de mis posts, particularmente el anterior sobre impuestos y déficit público, pero con una mayor claridad y sencillez expositivas, por lo que merece la pena incluir aquí dicho video. Las únicas objeciones que yo haría sería que algunos datos no son muy recientes y que sus alusiones a Suecia como modelo de bienestar social pueden ser ciertas si hablamos de gasto económico, pero no en cuanto a resultados, ya que otros países de menor gasto social consiguen mejores resultados. Por ejemplo, Finlandia (junto a Nueva Zelanda) está en cabeza en el ranking de educación y tiene un sistema de salud tan bueno o mejor que Suecia.
También es interesante ver que las medidas anticrisis de los EE.UU. (donde la crisis ha golpeado con más fuerza) han sido más progresistas (keynesianas) que en Europa, sin que a Obama le haya importado transgredir los "dogmas" liberales de reducción de impuestos y déficit público. Mientras aquí los "liberales" se horrorizan por un déficit que puede llegar al 10% PIB, en los EE.UU tienen ya un déficit del 13% PIB, con una deuda pública total del 80% PIB.

He aquí el video:



martes, septiembre 08, 2009

¿Hay que subir impuestos?

Cuando estaba en la oposición, el ahora Presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, lanzó una de sus frases más debatidas (y, también, de las más simplonas): Bajar impuestos (de las rentas del trabajo) es de izquierdas.
En realidad, lo que es de izquierdas no es subir o bajar impuestos, sino llevar adelante políticas de solidaridad y de avance social y tecnológico. En particular, una educación pública de calidad, atención sanitaria universal y ayuda a las familias con niños pequeños o familiares discapacitados o dependientes. Y, claro está, que esas políticas se financian a través de impuestos progresivos. Esto es, paga más quien más tiene. Son las políticas redistributivas que se vienen aplicando en todos los países de alto bienestar, en particular casi todos los europeos y, muy especialmente, los de tradición socialdemócrata (nórdicos) incluso cuando el gobierno está en manos del centro-derecha.

Y ¿cómo está nuestro país en la aplicación de políticas de bienestar social? Si bien, durante el periodo democrático, se han dado notables avances (el último el de la llamada Ley de Dependencia, de aplicación todavía incipiente), nuestra situación es de gran retraso con respecto a la Europa de los 15 . Tenemos un déficit, de gasto social público, del 6% PIB con respecto a la media de la UE-15. El artículo de Vicenç Navarro "El retraso social de España" es muy ilustrativo de esta situación.

Por otra parte, después de 4 años de superávit (en la primera legislatura de Zapatero) la deuda pública española es de las más bajas de Europa, solo después de Luxemburgo y Finlandia, y aunque el déficit público previsto para 2009 es considerable (-8,6% PIB) no lo es tanto como los de países importantes como Reino Unido, Irlanda o los EE.UU.

Esta situación permite un mayor endeudamiento público, necesario para avanzar en políticas sociales y para proporcionar a la economía en crisis estímulos económicos que revitalicen una demanda en retroceso. No obstante, dado que el Pacto de Estabilidad europeo obliga presentar un déficit público anual inferior al 3% PIB, en 2012, y puesto que la presión fiscal española es inferior a la media europea y a la de países como Alemania, Francia o Italia y mucho menor que la de los nórdicos (que superan el 45% PIB), parece claro que este es un momento adecuado para recuperar algo de la progresividad perdida en nuestro sistema fiscal. Pérdida que se debe a que el actual Gobierno ha eliminado el impuesto del Patrimonio y ha reducido el tipo máximo del IRPF haciendo más regresivo el sistema fiscal. Ahora, tocaría rectificar esa política. Hay posibilidades de hacerlo, tocando solo a los más ricos:
  • Aumentando el tipo máximo del IRPF (hasta el 50%)
  • Aumentando la fiscalidad del capital (para niveles altos)
  • Creando un IVA especial (25%) para artículos de lujo
  • Incrementando la fiscalidad de las SICAV
Al mismo tiempo, se podrían contemplar reducciones fiscales orientadas a mejorar el poder adquisitivo de las clases de baja renta o a estimular la creación de empleo. En su última comparecencia, Zapatero ha estimado el incremento de impuestos de la nueva reforma en 1,5% PIB. Me parece poco.

NOTA: Para ver mejor el gráfico, pulsar sobre el mismo (botón izquierdo del ratón).

PS (28/09/2009): En un post anterior, Miedo y política, decía que el Gobierno del PSOE tiene miedo a los ricos, ya que parece que no tocará la fiscalidad del producto favorito de los más ricos: las sociedades de inversión colectiva SICAV.
A punto para discutirse en el Parlamento, parece confirmarse que no se tocará esta fiscalidad del 1% sobre el beneficio anual. El artículo de Cotizalia titulado "El Gobierno no se atreve con los ricos" explica muy bien el porqué de ese miedo: el temor a la fuga de capitales.


domingo, septiembre 06, 2009

Miedo y política

Desde los tiempos más antíguos, el miedo ha constituido un instrumento de primer orden en el juego de la política y del control social. En la Edad Media, la recaudación de impuestos entre el campesinado se hacía mediante la amenaza de intervención de los ejércitos de los Señores y la aplicación de derechos abusivos como el derecho de pernada y el de disponer de la vida de los vasallos. Otro tipo de terror era el moral, aplicado por la Iglesia Católica para obtener recursos con las indulgencias, que permitían liberar a alguien del purgatorio o evitar las torturas eternas del infierno. Esas torturas se escenificaban en las plazas públicas para atemorizar a una población altamente creyente. El éxito de Lutero fue la popularidad lograda al oponerse a esa recaudación monetaria representada por las indulgencias.

Hoy, el miedo en política circula en diferentes direcciones: hay miedo de los gobernantes a los grupos sociales más poderosos, pero también a la actitud de los electores. Y, donde la democracia es más débil, miedo del ciudadano ante el Gobierno. En los EE.UU. los gobiernos más conservadores se han preocupado de inculcar el miedo ante un gobierno de carácter social, predicando "menos gobierno" al mismo tiempo que se aprestaban a reforzar los aspectos de Seguridad y Defensa de su gobierno, así como los nexos con las corporaciones más importantes del país. De ahí, las dificultades que Obama tiene (y otros presidentes demócratas tuvieron) para conseguir avances sociales importantes como la reforma para una Sanidad de cobertura universal. Las campañas contra la reforma, financiadas por las compañías aseguradoras y por la farma-industria, movilizan a miles de ciudadanos de clase media atemorizados por la idea de que esa reforma va a suponer un control del Gobierno sobre sus decisiones en materia de salud. Asombra ver cómo estos ciudadanos pasan por alto el rígido y caro control que las compañías aseguradoras ejercen sobre esas decisiones hasta el punto de limitar sus tratamientos o ponerles un precio que los hacen prohibitivos. De hecho, el sistema de salud de los EE.UU. es el más caro, y con peores resultados, de casi todos los países desarrollados. Y, sin embargo, Obama está viendo disminuir su popularidad a causa de la reforma. Reforma que no está garantizada que tenga éxito y que no fracase como ya ha ocurrido anteriormente.

En España, recientemente un dirigente del PP (no recuerdo quien) ha dicho que el gobierno del PSOE "tiene miedo a los ricos" y, por tanto, no les subirá los impuestos. Por una vez, estoy de acuerdo con algún dirigente del PP. El PSOE ya eliminó un impuesto que era, prácticamente, un impuesto de ricos: el del patrimonio. Ahora, la ministra de economía ha manifestado que no tocará los tipos máximos del IRPF y, al parecer, tampoco la baja fiscalidad (1%) de las SICAV, sociedades de inversión pensadas para millonarios. Teóricamente, una SICAV es una sociedad de inversión colectiva, con un mínimo de 100 partícipes, pero, en la práctica, la mayor parte están constituidas por un individuo, o un grupo familiar, y un gran número de "mariachis" como se denomina a los inversores ficticios o testaferros. Cuando, en 2005, la inspección de Hacienda realizó un control de estas sociedades de inversores ficticios y exigió que pagasen la diferencia entre el 35%, del impuesto de sociedades normal, y el 1% que se había aplicado, las Cortes Generales quitaron a la Inspección de Hacienda la competencia de inspección fiscal para estas sociedades. Detrás de este comportamiento del Parlamento, está el miedo del Gobierno (y la oposición) a la fuga de capitales si los ricos no tienen un instrumento para invertir sin apenas pagar al fisco. Al menos, mientras no se liquiden los valores invertidos.

En el film Sicko, de Michael Moore, sobre los sistemas de salud, hay una reunión de este director con un grupo de norteamericanos jóvenes que estudian o trabajan en Francia. Cuando se habla de las grandes ventajas sociales de los franceses, comparando con los EE.UU., una de las tertulianas adjudica la razón de esta circunstancia a que "en Francia, el Gobierno tiene miedo de la gente mientras que, en los EE.UU. es la gente la que tiene miedo del Gobierno". En el film aparecen grandes manifestaciones de trabajadores y ciudadanos franceses, reivindicando mejoras sociales o contra la guerra de Irak. Las huelgas y manifestaciones están en el origen de las ventajas conseguidas: 35 horas a la semana, atención sanitaria universal y gratuita, educación gratuita, largas vacaciones pagadas, ayudas a las familias con hijos pequeños o personas dependientes, etc. A los ojos de estos norteamericanos, la sociedad francesa aparecía como una sociedad tranquila y feliz, con mínimos problemas económicos.

Y, si miramos a España, podemos recordar las huelgas y movilizaciones masivas que llevaron a la transición democrática y a los principales logros sociales. Hoy, por el contrario, los sindicatos se acercan al poder y los trabajadores no se movilizan. Las últimas grandes movilizaciones, acontecidas en España, fueron contra la guerra de Irak y fueron decisivas para que el Gobierno socialista entrante retirase las tropas de ese país. En los últimos años, es la derecha y la Iglesia Católica quienes han protagonizado las movilizaciones convocando algunas importantes manifestaciones "por la familia" o "contra el aborto". El gobierno socialista reacciona haciendo algunas concesiones para la Iglesia Católica, en lugar de reforzar el laicismo y la separación total Iglesia-Estado. Un claro indicio del miedo del gobierno socialista al poder que, todavía, la Iglesia ejerce sobre una parte significativa del electorado español.

Como dice el ex-parlamentario británico Tony Benn en una entrevista de Michael Moore, en Sicko, hay dos maneras por las que el Poder puede controlar a la gente: atemorizarlas o desmoralizarlas. En los países desarrollados, de democracia formal, no es fácil atemorizar a la gente pero sí que los más pobres, sin educación o los enfermos y desamparados, se sientan desmoralizados e incapaces de hacer nada por cambiar su situación. El sistema político aparece como algo inalcanzable y que no representa sus intereses, por lo que no votan. En los EE.UU algunos presidentes (Reagan, Bush) han sido elegidos con menos del 25% de votos sobre el electorado potencial. El caso de Obama es, quizás, el que ha suscitado una mayor participación popular y, por tanto, el que tenga o no éxito en la batalla, con los poderes fácticos, para lograr un sistema de salud universal y asequible para las clases populares, va a ser decisivo en cuanto a la incorporación al sistema electoral de dichas clases, en particular de los grupos sociales más marginados entre los que se cuentan la mayoría de los inmigrantes hispanos y, también, los negros.

miércoles, septiembre 02, 2009

El gran negocio de la salud

Preservar y mejorar la salud de los pueblos cuesta dinero. Y donde hay dinero hay casi siempre negocio. Y, en algunos países, negocios descomunales. El caso de los EE.UU. es particularmente paradigmático. Es el país que más gasta en salud con gran diferencia sobre los demás. La sanidad en EE.UU. es mayoritariamente privada, a través de compañías aseguradoras que, a su vez, contratan con hospitales, clínicas y médicos privados. Coste total (privada y pública): se acerca al 20% del PIB americano, o sea unos 2,5 billones de dólares (billones europeos). Si tenemos en cuenta que, en los países europeos de cobertura pública universal el coste total oscila entre el 9% del PIB (España) y el 14% (Suecia), con una media en la UE15, que es poco más de la mitad del coste americano (en relación al PIB), y que la cobertura sanitaria de estos países es total mientras que, en los EE.UU. hay más de un 15% de la población sin cobertura, se puede inferir que la sanidad privada conduce a un encarecimiento notable de los costes sanitarios sin que ese encarecimiento redunde en una mejor calidad de la atención sanitaria. De hecho, la esperanza de vida en los EE.UU. es mucho menor que en Europa y la mortalidad infantil mayor. ¿No se nos había dicho siempre que la privatización y la competencia reducen los costes y mejoran la calidad de los productos? Quizás esto sea así en la industria y el comercio pero, desde luego, no en la sanidad.

Reflexionemos sobre las razones para que esto sea así. La salud es un "producto" muy especial. Cuando se trata de su salud, la gente está dispuesta a pagar lo que sea para intentar curar o prevenir una enfermedad grave o crónica. Y esta circunstancia es aprovechada para hacer negocios muy sustanciosos por empresas y grupos humanos como son las compañías aseguradoras, las empresas farmaceúticas y algunos médicos con pocos escrúpulos éticos. Además, las compañías aseguradoras necesitan de una burocracia administrativa y jurídica (equipos de abogados) muy considerable, para realizar una gestión de sus asegurados que les reporte los mayores beneficios posibles. Y todo esto supone más gente con altos ingresos y, por lo tanto, costes también muy altos (y menores servicios para los asegurados). Todos hemos visto alguna vez películas americanas que manejan estos temas como, por ejemplo, el excelente film de Ford Coppola, The Rainmaker (Legítima defensa) sobre la batalla, casi en solitario, de un joven abogado contra una potente empresa de seguros médicos, que dispone de un avezado equipo de abogados. El film de Michael Moore, Sicko, trata del sistema de salud americano comparado con los europeos, canadiense y cubano. Creo que no se ha dado en España, pero no es difícil obtener un DVD de este excelente documental.

Finalmente, la gestión de la salud es tan sensible que permite toda clase de manipulaciones basadas en el miedo de la gente común y, también, de las autoridades gestoras. En este caso, miedo a que los electores acusen a dichas autoridades de inacción para cortar una supuesta pandemia. El video "Operación Pandemia", de Julián Alterini, nos ofrece una visión muy particular de las actuaciones sanitarias, a escala mundial, en los casos recientes de las llamadas gripe aviar y gripe porcina, con la intervención del que, después, fue Secretario de Defensa de los EE.UU, Ronald Rumsfeld, a la sazón Presidente de la empresa que patentó el antiviral Tamiflú. Un magnífico ejemplo de negocio planetario basado en campañas globales de dudosa necesidad. He aquí el video:


jueves, agosto 20, 2009

De nuevo la educación

Un amigo me envía un artículo, que Arturo Pérez Reverte escribió hace ya unos 3 años y al que dio el provocativo título de: "Permitirme tutearos, imbéciles". El artículo no tiene desperdicio y está en la misma línea, desarrollada por algunos de nuestros eminentes políticos, de acudir al insulto a falta de un análisis más certero. Solo que, ahora, los insultos son del artículista y se dirigen a nuestros políticos, al parecer a todos, sin excepción visible alguna. Los epítetos vertidos en el artículo son de este jaez: "pandilla de golfos apandadores, casticistas analfabetos (de la derecha), demagogos iletrados (de la izquierda), patética oposición, torpes irresponsables, cateta contumacia, pedagogos cantamañanas" y así sucesivamente. Hablando de educación, no parece que sea muy educativa esta retahila de insultos, ni tampoco que el artículo sea un modelo de análisis fino en cuanto que mete a todos (los políticos) en el mismo saco, sin discriminación aparente alguna.

Desde luego, yo podría suscribir algunas de las manifestaciones de Pérez Reverte, en particular las que se refieren a la ausencia de autocrítica de nuestros políticos, algo que, por cierto, podría hacerse extensivo a muchos otros grupos humanos de nuestro país que pecan, con mucha frecuencia, de un exceso de vanidad y autobombo. Pero, sobre todo, veo en este artículo dos grandes falacias que vale la pena considerar:

a) Que el autor parece sugerir que la educación de otros tiempos, incluso en el franquismo, era sustancialmente mejor que la actual (la cual es, desde luego, manifiestamente mejorable).

b) Que son principalmente los políticos (o el Gobierno) quienes pueden cambiar, a su antojo, la educación de todo un país. No tanto el profesorado, ni los padres, ni la sociedad, ni los medios de comunicación, ni la aparición de móviles y otros artilugios que los niños utilizan hoy en día. Solo los políticos (¿y de donde saldrá esta fauna, al parecer tan especial?) parecería que tienen la capacidad y el poder de cambiarlo todo, sin que la sociedad cuente para nada.

Para tratar de este tema, yo tengo la ventaja de que he pasado unos 20 años estudiando (desde 1938 a 1958), unos años en colegios de primaria, 7 años de bachillerato (en los Hnos. Maristas y el Instituto Ramiro de Maeztu), 4 años de estudios para ingreso en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII) y 5 en la ETSII, más el Doctorado. Durante el bachillerato estudié 7 años de latín y 3 de griego, lo que Reverte parece echar mucho de menos junto con otras materias (Historia, Geografía, Literatura... que yo no sabía que hubiesen sido "extirpadas" de las aulas) y, también, lo que el autor llama el "análisis inteligente". Del latín y el griego, puedo decir que nunca fui capaz de leer un texto comprendiéndolo adecuadamente (y eso que mi profesor de latín me tenía por un alumno aventajado) y, cuando acabé el bachillerato mi comprensión del mundo, ciencias incluidas, era bastante reducida. Y, en cuanto a lo que llama "análisis inteligente", no recuerdo ninguno al que se le pueda adjudicar tal nombre, pero sí unos cuantos casos que podría tildar de contrainteligentes, particularmente un intento de refutación de la teoría de la evolución, por un profesor de Ciencias, quien dijo que "es evidente que de un ser inferior (animal) no puede salir un ser superior (hombre)". Mi ingénua pregunta fue "y ¿por qué es evidente?". La respuesta del profe fue remitirme al Génesis. Muy científico.

Y no quiero hablar demasiado de la "eficiencia" de los 9 años que perdí estudiando ingeniería. Casi todo pura teoría, salvo los dos veranos de prácticas en industrias de Finlandia a las que acudí por decisión propia. Todo lo que he aprendido, de valor práctico para la profesión, ha sido trabajando en empresas. Y mi cultura, si es que tengo alguna, la he conseguido fuera de las aulas, leyendo mucho (a partir de los 20 años) principalmente en la Biblioteca Nal., que estaba cerca de mi casa, y leyendo en lo posible a autores heterodoxos en relación a la doctrina oficial.

Si tuviese que evaluar la educación reglada que recibí, comparando el tiempo dedicado con los resultados, tendría que reconocer que la eficiencia de esa educación fue enormemente baja. Probablemente tan baja o más que la que se ofrece hoy en día, con la particularidad de que, ahora, las instituciones educativas tienen que atender a una población estudiantil que, en 50 años, ha sufrido un inmenso cambio cuantitativo que supone, también, un inevitable cambio cualitativo. En los años de postguerra, una mayoría de jóvenes no pasaba de dos o tres años de escuela y la mayoría de la población era analfabeta funcional; especialmente desde el Centro al Sur del país. Cuando yo estudiaba la carrera, los estudiantes universitarios no llegabamos a 200.000 en toda España, ahora son 1,4 millones y el total de estudiantes de todo tipo (incluida formación profesional) es de casi 9 millones con el 70% en la enseñanza pública. Cuando casi todo el mundo estudia, es esperable que la calidad media disminuya, pero la cantidad de alumnos y de centros excelentes también es seguro que ha aumentado considerablemente. Y lo que sería deseable es que las autoridades académicas hiciesen un esfuerzo por detectar los centros en los que se imparte una mejor educación y por difundir los mejores métodos. En este sentido, la diversidad regional no es necesariamente mala, si se fuese capaz de aprovechar esa diversidad para obtener enseñanzas educativas que se puedan extrapolar de una zona a otra.

En este año 2009, en el programa PISA de la OECD, se están recogiendo las evaluaciones de educación, con especial énfasis en lectura, de 1 millón de alumnos de secundaria en 67 países. La publicación del informe se hará, probablemente, en 2010. El último informe publicado se hizo sobre datos de 2006 y en mi artículo de este Blog, "A vueltas con la educación", se puede encontrar un enlace a dicho informe (en español) así como el breve análisis que hago del mismo, con una explicación del efecto del estatus social, económico y cultural (ESEC) en los resultados de algunos países o regiones. No voy a repetir aquí conceptos que se pueden leer en el mencionado artículo y que ayudarán a entender mejor porqué considero, de alguna manera, falaz o tramposo el artículo de Reverte.

Finalmente, tengo que aplaudir de forma entusiasta la reciente manifestación del Presidente del Gobierno proponiendo un diálogo entre los partidos, empezando por el PP, para conseguir un acuerdo estratégico para la educación en nuestro país. Y me apena tener que decir que algo tan evidentemente necesario y estratégico tiene pocas probabilidades de culminar con éxito, dadas las características de la lucha electoral, prioritaria para los principales partidos.

¡Ojalá me equivoque!

PS: Posteriormente a este post, he encontrado un artículo sobre la educación en Finlandia, titulado "El secreto de los finlandeses", que enlazo por su interés.

domingo, agosto 09, 2009

Reflexiones de Agosto

Solo en casa, Agosto es el mes que necesito para entregarme a la reflexión y a la meditación. Además de a la lectura de algunos libros, nuevos y viejos, y al dibujo, la caligrafía y la pintura con tinta y pinceles chinos.

Mi primera reflexión es la de que pierdo, en demasía, mi precioso tiempo viendo estúpidos programas de TV, leyendo, en Internet, artículos y comentarios que no aportan nada o muy poco. De vez en cuando, encuentro una perla, una frase que vale la pena retener y, entonces, me propongo escribir aquí esas sentencias maestras. Ciertamente, encontraré más si frecuento la lectura de los grandes maestros: Lao Tse, Buda, Sócrates, Diógenes, Epicuro, Jesús de Nazaret, Séneca, San Francisco de Asís, Kant, Marx, Khalil Gibran, Gandhi, Krishnamurti, Einstein y muchos otros menos conocidos, incluso anónimos, cuyos pensamientos merecen ser recordados.

Uno de los ejercicios mentales más convenientes, en esta época de diversidad ideológica, es colocarse también en el punto de vista del adversario. Lo he leído en un comentario, en Internet, referido a un supuesto dicho de los indios de América: "antes de opinar, camina durante dos lunas con los mocasines de tu adversario". Es una sentencia que se deberían aplicar nuestros políticos, de cualquier bando, cada vez que se lanzan a despotricar del contrario.

De los aforismos de Lao Tse (o Lao Zi) ya he escrito algo anteriormente, especialmente en "TAO/ZEN y la espontaneidad" y también en "Ética y moral en la antigua China". Hay varias sentencias maestras, pero no las voy a repetir ya que están recogidas en esos posts.

Quizás sean los antíguos griegos quienes hayan aportado más sabiduría para nuestro acerbo cultural occidental. Pero también, quizás sean los orientales (chinos, hindúes....) los primeros en aportar una sabiduría que, en su mayor parte, desconocemos debido a nuestra incapacidad para reconocer esos valores culturales orientales. Como también desconocemos las antíguas culturas amerindias: mayas, aztecas, incas, etc. Encontramos sabiduría humana desde los tiempos más antíguos, sabiduría que es todavía aplicable en nuestro tiempo. Sin embargo, el conocimiento científico de la Naturaleza es, en su mayor parte, cosa de la civilización occidental a partir del Renacimiento. De los últimos 4 siglos y con un desarrollo exponencial que no sabemos a donde nos llevará.

Sin embargo, en los antiguos griegos encontramos muchos aspectos que podrían aplicarse al contexto de hoy. Cuando entro en El Corte Inglés, y veo la enorme cantidad y variedad de productos que se ofrecen a los consumidores, me viene a la cabeza una exclamación atribuida, por unos a Sócrates y por otros a Diógenes el Cínico, cuando caminaban por los mercados de Atenas: ¡Cuantas cosas que no necesito! Y eso es exactamente lo que yo pienso cuando estoy en esos grandes almacenes.

La confusión sobre la paternidad de las sentencias de Sócrates y Diógenes, viene probablemente de que quien ha narrado muchas anécdotas de ambos filósofos (además de Los Diálogos de Platón, en el caso de Sócrates) fue el historiador Diógenes Laercio que algunos confunden con el Diógenes del barril.
Este Diógenes es el de Sinope, llamado también Diógenes el Cínico (perro). Es del que se cuentan más historias: que tomó un barril como vivienda y que, cuando Alejandro Magno le visitó, llevado por la fama del filósofo, le ofreció darle lo que quisiese y Diógenes le contestó: quiero que te apartes a un lado porque me estás quitando el sol. En una ocasión el filósofo Aristipo, que sí vivía muy confortablemente por su sometimiento al Rey, le vió comiendo unas lentejas (considerado como plato pobre) y le dijo: "Si aprendieras a ser sumiso con el Rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas". A lo que Diógenes contestó: "Si aprendieras a comer lentejas, no tendrías que adular al Rey". Sin duda una contestación que podría ser la de un maestro ZEN que nos anima a concentrarnos y disfrutar de cada acción que realizamos. Además, nos sugiere que lo que se desprecia por su poco valor monetario, debido a su abundancia, podría tener un gran valor si fuese algo muy escaso. Esto lo hemos vivido en nuestra Guerra Civil donde los huevos de gallina alcanzaban precios astronómicos debido a su escasez, mientras que ahora están al alcance de cualquiera. Claro que también es cierto que los huevos de antes sabían mucho mejor que los de ahora.
Diógenes de Sinope fue también un provocador, se masturbaba en público y cuando algunos le recriminaban por ello decía: ¡Ya quisiera poder saciar el hambre simplemente frotándome el vientre!

Junto con Sócrates y Diógenes, mi filósofo griego favorito es Epicuro, del que aprecio su búsqueda de la felicidad y del placer en la vida. Esa persecución del placer le ha creado fama de hedonista, en el sentido más material, cuando en realidad Epicuro era un buscador, sobre todo, de la felicidad espiritual: de la amistad, el amor, la paz de espíritu...y también, desde luego, de la salud.

Seguiremos..