martes, octubre 28, 2008

¿Avanza el software libre?

Del 20 al 22 de Octubre, se celebró la OSWC (Open Source World Conference) o Conferencia Internacional del Software Libre - Málaga 2008. Si no recuerdo mal, es la tercera vez que esta Conferencia se celebra en el Palacio de Congresos de Málaga. Aunque no pude asistir los 3 días, la impresión que he tenido es que esta Conferencia ha dado un gran salto en relación con las anteriores. La asistencia de público joven, la participación de empresas o entidades y la cantidad de talleres y sesiones programadas ha sido, sin duda, mucho mayor que las de ocasiones anteriores. Me pregunto si todo esto refleja, también, un avance de la penetración del software libre (o software de fuentes abiertas) en el mundo de las TICs o si se trata solo de una ilusión.

Mi impresión particular es que, si bien el software libre tiene cada vez más fuerza en el ámbito profesional, educativo y empresarial, en el ámbito del usuario doméstico sigue sin ser una alternativa real al dominio de MS. Windows. Y no es porque el sistema operativo GNU/Linux no haya mejorado sustancialmente en cuanto a su facilidad de uso. Distribuciones tan populares como es Ubuntu son ya más cómodas y fáciles de usar, para un usuario neófito, que puedan serlo las de Windows. Sin embargo, la penetración de GNU/Linux, en nuestro país, parece avanzar muy lentamente. Probablemente, no más de un 2% de los PCs españoles tienen alguna distribución de Linux instalada. No ocurre lo mismo en otros países. Según el artículo de Público, "Linux conquista América Latina", en Brasil, Linux ya está instalado en un 20% de los PCs y es utilizado por la Administración desde antes de llegar Lula al poder. En otros países latinoamericanos el software libre avanza sobre la idea de impulsar la industria local del software y favorecer la independencia tecnológica. Es el caso de Venezuela que, ya hace varios años, decretó la obligatoriedad de comprar todo el material informático, de la Administración pública, llevando software libre. Cuba, que sufre el bloqueo informático por parte de los EE.UU, está obligada a migrar todos sus sistemas a software libre. Si bien no hay una información muy fiable, parece que la migración se ha realizado ya, al menos, en los centros educativos y en el sistema sanitario. Al pié de la magnífica web del Infomed (sistema de información sanitaria de Cuba) podemos ver los logotipos de PHP, Gnome y Apache junto con las siglas de "Software libre".
Entre los países occidentales desarrollados, la implantación de sistemas de software libre es muy irregular. De momento, no se sabe que ningún Gobierno de países occidentales haya decidido la implantación, por Ley, de software abierto salvo el caso de Noruega que impondrá los estandares abiertos en todas sus webs públicas y desarrollará el sector de las TICs públicas sobre la base de software abierto. Otros casos de migración a software abierto se están dando en distintas regiones, o entidades públicas, de Alemania (ciudad de Münich), Francia (gendarmería) o España (Extremadura y Andalucía).

El Gobierno Extremadura ha sido mundialmente considerado como pionero en la implantación del software libre, con su distribución GNU/Linex, en los centros educativos y en la Administración pública. Posteriormente, Andalucía ha tomado algunas iniciativas parecidas (con la distribución Guadalinex) a las que se han ido sumando, poco a poco, otras Comunidades Autónomas, siempre lanzando su propia distribución GNU/ Linux, con sus nombres singulares (Lliurex, Max, Molinux, LinCat....), algo, para mí, absolutamente erróneo cuando existen distribuciones mundialmente utilizadas, como es Ubuntu. Alguna, como Guadalinex, está basada en Ubuntu pero contiene alguna diferencia local que justifica mantener su nombre específico.

En este panorama en el que la mayor parte de las Autonomías dan tímidos pasos para la implantación paulatina del sofware libre o los estándares abiertos, choca la actitud del Gobierno Vasco que dice NO al software libre. En este artículo de Público vale la pena leer los comentarios, a favor y en contra, que muestran, a veces, tanto la ignorancia como la agresividad de los partidarios de unos sistemas y otros.
Hay quien opina que Linux puede valer para usuarios domésticos pero no es un sistema "profesional". Y es justamente lo contrario: Linux tiene dificultades para implantarse en el ámbito doméstico debido a la apabullante cuota de mercado, y capacidad comercial, de Microsoft pero lidera en el ámbito de los supercomputadores para el cálculo científico. En el ranking de los Top 500 supercomputers, el sistema operativo de la familia Linux aparece en 427 casos (85,4%) mientras que la familia Windows solo tiene 5 (1%).

En el mercado de servidores, Apache-Linux, que llegó a tener una cuota de mercado (60%) muy superior a la de Microsoft-IIS, parece haber perdido participación ante la potencia comercial de MS-IIS, en 2007. No obstante, informaciones muy recientes dicen que "Linux crece en el mercado de servidores".

En todo caso, se puede decir que el avance de los sistemas y estándares abiertos es imparable y está haciendo que Microsoft no tenga más remedio que adoptar, también, algunos de estos estándares abiertos. Pero, cabe preguntarse: ¿reducirá también los privativos o cerrados?


miércoles, octubre 22, 2008

Soluciones a la crisis

Desde que estalló la crisis financiera global, los gobiernos de los países más desarrollados y los economistas más conocidos han ofrecido toda clase de explicaciones acompañadas de medidas destinadas a evitar una catástrofe financiera global.

La mayor parte de las medidas adoptadas consisten en poner en manos de bancos y entidades financieras enormes sumas de dinero público, bien comprando activos de esas entidades, bien nacionalizándolas parcialmente o bien avalando algunas de sus operaciones. Al mismo tiempo, las recetas fiscales de casi todos los economistas neo-liberales (los mismos que han contribuido a crear los problemas que, ahora, se pretenden arreglar fuera del mercado) siguen centradas, machaconamente, en la reducción el gasto público (salvo el que se deriva del apoyo a la banca) y, especialmente, en la reducción del gasto social.

Pero no todos los economistas opinan lo mismo. Los partidarios de las políticas socialdemócratas, como es el caso de Vicenç Navarro, consideran que una de las causas de la crisis (además del estallido de las burbujas de productos financieros especulativos) ha sido, precisamente, la reducción del gasto público y de los impuestos a los más ricos. En su reciente artículo "Propuestas para la crisis...", Navarro se apoya en las soluciones dadas al crack de 1929, por el New Deal de Roosvelt, para reivindicar la aplicación de dinero público al crecimiento de la demanda de bienes de consumo y, muy especialmente, al incremento del gasto en servicios públicos como sanidad, educación y dependencia, servicios muy intensivos en mano de obra cualificada y no cualificada. Este tipo de gasto social ha demostrado ser muy exitoso en crisis pasadas en el caso de Suecia, donde centenares de miles de mujeres pasaron de las tareas del hogar a engrosar la población activa.

Para proponer este tipo de soluciones, V. Navarro recuerda que España tiene un PIB per cápita del 92% del promedio de la UE-15 mientras que su gasto público es solo del 72% y su gasto social del 68%. Es decir que España tiene un gasto social muy por debajo del que le correspondería para su nivel económico. En términos de personal dedicado a servicios públicos del Estado de bienestar, o sea en sanidad, educación, escuelas infantiles y servicios domiciliarios a dependientes, las diferencias con Europa son todavía mayores: España solo tiene un 9% de la población activa dedicada a estos servicios frente al 15% del promedio UE-15 o el 25% de Suecia.

El artículo de V. Navarro señala que el largo periodo de bienestar que se dió, en los países más desarrollados, en el periodo de 1950 a 1980, fue posible por un pacto entre el mundo empresarial y los sindicatos que fue roto, en los años 80, por las políticas de Reagan en EE.UU y de la Sra. Tatcher en Gran Bretaña. Sin duda, la caída del campo socialista también fue decisiva para la implantación de este tipo de políticas regresivas. Las consecuencias de estas políticas, en el mundo desarrollado, fueron una reducción paulatina de las rentas de las clases trabajadoras frente a las del capital y a las de los principales ejecutivos de las empresas, la reducción de los impuestos a los más ricos (el tipo máximo de los países de la OCDE bajó del 67% en 1980 al 43% en 2000) y, consiguientemente, un aumento notable de las desigualdades salariales. El gráfico, que se presenta más abajo, es suficientemente expresivo de esta situación: desde 1950 a 1980, el salario medio del 50% más alto de los ejecutivos fue entre 25 y 35 veces el salario medio de los trabajadores mientras que, a partir de 1980, fue subiendo hasta más de 100 veces en 2.000. En el caso del 10% más alto de los ejecutivos, los salarios pasaron de menos de 60 veces, de 1950 a 1980, hasta un pico de 700 veces en 2.000, para bajar después hasta unas 350 veces. Es esperable que la crisis actual haga bajar más estas enormes diferencias.

NOTA: Para ver el gráfico aumentado, pulsar sobre el gráfico y, para volver al texto, pulsar flecha atrás del navegador.

sábado, octubre 11, 2008

In Marx we trust

Lo que aún me quedaba por ver, en este extraño mundo en que vivimos, era la nacionalización de parte de la banca USA por el Gobierno Bush, un gobierno que se suponía ejemplo máximo del liberalismo neo-con, capaz de recortar impuestos a los más ricos al mismo tiempo que eliminaba ayudas sociales para los más pobres. Y, para que no queden dudas, tomo la noticia más reciente de esa nacionalización del más neo-con de los medios españoles: Libertad Digital.

Así las cosas, como sugiere la lectura de un artículo de Escolar en el diario Público, estaría más indicado sustituir el lema de los billetes y monedas de dollar, "In God we trust", por el más adecuado a la situación de "In Marx we trust". Sería lo más realista.

Desde luego, la crisis económica actual (cuyo final desconocemos) ha sido un duro golpe para los que, machaconamente, nos decían que el mercado libre lo arregla todo y que no era necesaria una regulación estricta de los mercados financieros. Desde ahora, ya nadie se atreverá a afirmar semejante falacia. Y es que, en los últimos tiempos, la llamada "ingeniería financiera" inventaba nuevos productos, ininteligibles para la mayoría, que se vendían con la pretensión de lograr rentabilidades cada vez más altas que, en realidad, escondían altísimos beneficios para quienes los lanzaban imprudentemente al mercado. Esto, combinado con la proliferación de hipotecas subprime (de alto riesgo), ha producido una burbuja financiera, de proporciones incalculables, que ha terminado por convertirse en un verdadero tsunami que ha arrasado a incontables empresas inmobiliarias junto con algunas muy importantes entidades financieras de EE.UU y Europa, y ha supuesto espectaculares caídas de las Bolsas de todo el mundo. Caídas casi tan fuertes como las del crack de 1929. Y todavía no sabemos cómo y cuando terminará el tsunami.

Aunque todavía es pronto para saber cómo terminará toda esta movida, lo que está ocurriendo nos conduce a unas cuantas reflexiones:

La primera es que ha quedado meridianamente claro que el poder real del mundo capitalista reside en la Banca y el sistema financiero en general. Ha bastado una leve indicación de que el sistema capitalista corre el riesgo de desplomarse, para que los principales Estados de Europa y América se apresuren a disponer ingentes cantidades de dinero para apoyar a los Bancos. Si comparamos la cicatería de esos mismos Estados cuando se trata de ayudar a los marginados de la sociedad, con la magnanimidad y rapidez con que se han dispuesto centenares de miles de millones de dólares o de euros para el sistema financiero, no podemos por menos de sorprendernos. En España, el presupuesto del Estado para la aplicación de la ley de Dependencia en 2008 no llega a los 1.000 millones de euros, pero los avales que el Estado concede a la Banca (en una decisión relámpago) ascienden a 100.000 millones de euros. Si miramos a los EE.UU. la cosa es todavía más tremenda. Hace poco Bush vetaba una decisión del Congreso (¿o era el Senado?) que asignaba unos fondos (muy limitados) para programas de cobertura médica para 9 millones de niños pobres (ya que la pobreza aumenta considerablemente en el país) cuando ha dispuesto, sin despeinarse, una cantidad de 700.000 millones de dólares para comprar activos a la Banca americana, y sin hacerle ascos a los activos basura. Después de lo visto, no hay la menor duda de quien tiene el poder.

La segunda reflexión es que el principal problema del mundo actual, que es el cambio climático y la no sostenibilidad del consumo de recursos naturales del planeta, han quedado en un segundo o tercer plano de la actualidad mediática, debido a que la crisis ha acaparado el primer plano. Afortunadamente, la disminución del consumo, provocado por la misma crisis, tiene un efecto positivo para el medio ambiente. Ahora bien, esta reducción de consumo tiene, también, consecuencias negativas en el empleo, consecuencias que podrían reducirse si los Estados tomasen medidas, para el reparto del empleo, con la misma determinación y presteza con que las tomaron para poner ingentes cantidades de dinero a disposición de la Banca.

Finalmente, cabría reflexionar sobre cuales serían los cambios en el modelo económico y de crecimiento actual, por los efectos y las enseñanzas que está suponiendo, para todos, esta crisis. Podemos pensar que los cambios serán muy positivos (nueva regulación de los mercados financieros, más transparencia, etc.) pero también hay autores que alertan ya sobre la posibilidad de una nueva concentración del poder económico y financiero. Incluso alguno, como F. William Engdhal, en el artículo "Guerra financiera y el futuro del poder de la Banca global", considera que parte de esta crisis responde a una estrategia de concentración de poder, que viene gestándose ya desde hace años y en la que el actual Secretario del Tesoro de los EE.UU, Henry Paulson, tiene, al parecer, un papel esencial. ¿Estamos ante una Teoría de la conspiración más, o ante algo con visos de realidad?

De cualquier manera, después de esta crisis, el mundo de la economía y las finanzas ya nunca será igual. Atentos a los cambios.


PS (15/10/08): El económista americano Paul Krugman acaba de ser galardonado con el premio Nobel de Economía. Krugman es un crítico feroz de la política económica neo-con y, entre otras obras, ha escrito "EL GRAN ENGAÑO: INEFICACIA Y DESHONESTIDAD. LOS ESTADOS UNIDOS ANTE EL SIGLO XXI", así como "DESPUÉS DE BUSH: EL FIN DE LOS ´NEOCONS´ Y LA HORA DE LOS DEMÓCRATAS". Krugman es uno de los pocos economistas que previeron que se daría una crisis como la actual.


martes, septiembre 16, 2008

Huracanes en el capitalismo

Los huracanes meteorológicos destruyen zonas específicas del planeta, pero están bien localizados y nos podemos enfrentar a sus efectos a base de la solidaridad entre los pueblos.

Ahora bien, en la era de la globalización, otro tipo de huracanes, los de la crísis provocada por las hipotecas subprime y por la banca financiera deficientemente regulada, resultan más difíciles de controlar o manejar y amenazan con destruir el sistema financiero-capitalista que el pensamiento único neo-con ha ido construyendo en las últimas décadas. Las consecuencias las estamos viviendo ya en casi todos los países desarrollados, especialmente en EE.UU y Europa con espectaculares caídas de las Bolsas, disminución del PIB y aumento del desempleo.

Otro efecto curioso de estos huracanes ha sido la violación del sacrosanto libre mercado por sus más ardientes defensores. El Gobierno de los EE.UU y sus instituciones federales acuden al rescate de algunas de las instituciones financieras que han resultado dañadas por la crisis, a pesar de ser, en gran medida culpables de esta crísis. Así ha ocurrido con las principales sociedades hipotecarias del país (Freddie Mac y Fanny Mae) que han sido nacionalizadas y con la aseguradora AIG a la que la Reserva Federal ha inyectado una fuerte cantidad de dinero, en forma de préstamos. Aunque a los Bancos Bearn Stearns y Lehman Brothers, culpables de la perversa ingeniería financiera en las inversiones empresariales, se les ha dejado caer, es un hecho que se emplea dinero público para rescatar entidades que operan en un mercado libre. Como dice el profesor, de Princeton y Harvard, Benjamin Barber: "Actualmente vivimos en una nueva era de socialismo, donde se socializa el riesgo y se privatizan las ganancias", según leemos en el artículo "¿Fin del mercado libre?" de Vladimir Hernández, en BBC-Mundo.

(La viñeta adjunta está tomada del diario Público de 17-Set-2008)

Es interesante repasar la cronología de la crísis, desde Marzo 2007, cuando se empiezan a sentir los efectos de las hipotecas subprime hasta ahora, con la bancarrota de algunos bancos de inversiones que practicaban enrevesadas ingenierías financieras basadas en la falta de regulación de unas finanzas globalizadas.

Y es que la globalización financiera está en la base de todas estas operaciones de carácter, para mí, fraudulento ya que, si bien no necesariamente eran delictivas, utilizaban el desconocimiento del riesgo que implicaban dichas operaciones. Y eso no solo para los ignorantes usuarios finales sino también para la mayoría de los directivos de los bancos y entidades con las que operaban. Reconozco mi desconocimiento de esas operaciones que llamamos de "ingeniería financiera", pero las de las operaciones de hipotecas subprime son suficientemente explicitas para entender el funcionamiento de un sistema financiero globalizado. Como es sabido, una hipoteca subprime es una hipoteca de alto riesgo y, por tanto, a mayor interés que el normal. Aprovechando el "boom inmobiliario" que suponía que una vivienda que se compraba a un precio valía el doble a los pocos años, esas hipotecas se concedían a personas financieramente poco seguras y, después, se colocaban en el mercado internacional con el fin de obtener dinero para conceder más hipotecas y ganar más dinero. Cuando el boom inmobiliario estaba en auge no había problemas. Casi todas las hipotecas se pagaban religiosamente. El problema aparece cuando las viviendas dejan de subir y no se pueden vender ganando dinero. Entonces empiezan a incrementarse los impagos y la garantía hipotecaria no cubre la deuda. Y aquí entra la globalización que hace que el problema salga de la entidad que originó la hipoteca subprime y se traslade a quienes invirtieron prestando dinero sin saber que la garantía final era una hipoteca subprime. Así que no solo está en riesgo la entidad que dió origen a la hipoteca, sino también la que prestó el dinero a esa entidad norteamericana creyendo que era muy solida. Y esa puede ser una Caja Rural de cualquier Comunidad española. Y todo sin que el propio Director de la Caja sepa que ha incurrido en un riesgo subprime. ¿No podemos considerar fraudulento un sistema financiero en el que los riesgos en que se incurre quedan absolutamente ocultos por la opacidad del sistema? Solo un sistema regulado por una total transparencia podría justificar una globalización mundial de las finanzas. Pero todos los expertos coinciden en la dificultad de lograr que se implante una regulación a la que se pueda considerar realmente transparente.

Como reconozco mi ignorancia sobre estos temas económico-financieros, ofrezco un enlace a una web que trata, con rigor, estos asuntos: Altereconomía. Aquí se pueden encontrar artículos de relevantes economistas, como el Premio Nobel Joseph Stiglitz que dice, entre otras cosas:

En los últimos años, los mercados financieros han creado un casino de ricos gigante, en que jugadores potentados pueden hacer apuestas de billones de dólares contra otros. Estoy entre quienes creen que debe permitirse a los adultos gran libertad en lo que hagan, mientras no perjudiquen a otros. Pero ahí está la fricción. Esos dilapidadores no se juegan solamente su propio dinero. También se juegan el de otra gente. Ponen en riesgo todo el sistema financiero, esto es, todo el sistema económico. Y ahora todos pagamos el precio.

PS: Este video de humor inglés expresa a la perfección lo que ha sido ese enorme casino financiero global.

lunes, septiembre 15, 2008

Huracanes en el Caribe

No sé si el Cambio Climático tiene que ver con todo esto, pero no hay duda de que los huracanes están siendo más destructivos que nunca, en esta zona del mundo. Hace tres años el Katrina destruyó gran parte de Nueva Orleans y causó cerca de 2.000 muertos (en su mayoría debidos a defectos de prevención por parte de las autoridades USA). Ahora, los huracanes Gustav y Ike han dejado una estela de destrucción en Haití, Cuba y el sureste de Texas. Donde la prevención y organización antihuracanes es más escasa, en Haití, las muertes (más de 100) y la destrucción ha sido más extensa. En Cuba, la prevención y organización anti-huracanes es muy completa, con sistemas de evacuación muy ensayados, lo que ha reducido las muertes a 4 pero no ha podido evitar una destrucción sin precedentes que alcanza a toda la isla.

En esta situación, el Gobierno de los EE.UU mantiene el embargo y las penalizaciones y retricciones a los envíos de dinero, incluso de los familiares de cubanos en Miami, desoyendo las voces de estos familiares, y de Barack Obama, que plantean una moratoria de 90 días para estas restricciones. Y ese Gobierno tiene la desfachatez de ofrecer una ridícula parodia de ayuda condicionada, como se puede leer en "La solidaridad prohibida" de Pascual Serrano. Sin embargo, entidades de todo el mundo se están volcando en hacer llegar la necesaria ayuda para la reconstrucción, como se puede ver aquí, donde se dan cuentas bancarias a las que se pueden enviar las donaciones, entre ellas algunas españolas como la Asociación de Amistad con Cuba Miguel Hernandez.

Yo puedo ver la TV cubana (CubaVisión Internacional), por cable ONO, y me ha resultado emocionante ver el comportamiento de los médicos cubanos que han redoblado su esfuerzo de atención a los damnificados, incluso en casos en que algunos de estos médicos habían perdido sus propias viviendas. Y también la actividad solidaria de brigadas de chicos y chicas adolescentes preparando envíos de ayuda a la vecina isla de Haití.

Sin duda, este pueblo extraordinario merece la solidaridad de todo el mundo.

viernes, agosto 15, 2008

La insostenible sociedad de consumo


Hemos tratado algunas veces sobre el problema de la insostenibilidad de nuestro modelo económico de desarrollo global, que requiere de un consumo continuado de productos, de manera que si este consumo se frena, aunque sea ligeramente, la economía entra en crisis tal como está ocurriendo en estos momentos.

Cuando casi todos reconocen que existe un consumo excesivo por parte de la mayoría de la población, resulta chocante que los remedios que muchos Gobiernos toman contra la crisis sean los de inyectar dinero para reactivar el consumo, como ha hecho el Gobierno de Bush o, en menor medida, nuestro Gobierno con la devolución de los 400 euros. Y, al mismo tiempo, la receta de los conservadores no es la de potenciar los servicios públicos deficitarios (sanidad, educación, dependencia...) sino la de adelgazar la Administración y recortar el gasto público. La inconsistencia de estas propuestas conservadoras quedan al descubierto cuando comparamos nuestro gasto público social y el tamaño de nuestra Administración con los países más eficientes de Europa: Finlandia, Dinamarca y Suecia. Estos tienen entre el 19,5% y el 24,5% de la población activa dedicada a los servicios públicos de bienestar social frente al 10% de España.

El video, abajo incrustado, es uno de los documentos divulgativos que mejor describe esta sociedad absurda de consumo en la que, casi irremediablemente, estamos metidos. Y espero que el "casi" signifique que todavía podemos salir de esta trampa mortal que es la sociedad de consumo.