martes, agosto 10, 2010

Demasiadas lecturas

Cuando uno se va haciendo viejo encuentra un nuevo interés en muchas lecturas, incluso en relecturas de libros que yo había leído hace más de 30 años, porque al releerlos ahora uno encuentra algo nuevo que hace que un libro pase de ser solo interesante a convertirse en apasionante. Es lo que me ha ocurrido al releer a Fritjof Capra, un físico teórico que se interesó por el misticismo oriental de los maestros hinduístas, budistas Zen o taoistas. El "TAO de la física" es un libro que encuentra similitudes muy claras entre las nuevas ideas de la física cuántica y algunas filosofías orientales. Tanto la física teórica como los maestros orientales llegan a la misma conclusión: la unidad e interrelación mutua de todas las cosas y sucesos, la experiencia de que todos los fenómenos en el mundo son manifestaciones de la misma realidad definitiva. Una realidad que se llama Brahman en el hinduismo, Dharmakaya en el budismo y Tao en el taoísmo. Por cierto, la traducción de la edición española que tengo no es muy cuidada. Por ejemplo, enlightement se ha traducido como "ilustración", en lugar de iluminación que sería más adecuado. Quien lea bien en inglés, puede acceder a la versión original del libro "The TAO of physics", gratuitamente, en la red. El archivo pdf correspondiente se puede obtener buscando en Google.

Otros libros de Fritjof Capra, que tengo en mi biblioteca, y me gustaría releer son: El punto crucial y La trama de la vida. En You Tube hay una buena colección de vídeos en los que se puede ver y oír a Fritjof Capra en un inglés muy claro y preciso. En los últimos tiempos, Capra ha estado estudiando profundamente la obra de Leonardo daVinci al que considera más avanzado que el propio Galileo, quien vivió un siglo después de Leonardo.

He realizado un recuento de los libros que tengo pendientes de leer y me salen más de 20. Demasiados, y eso sin contar los que me gustaría releer que son muchos.

Entre los libros pendientes tengo varios de textos y poesía china antiguos. Casi todos bilingües con textos en caracteres chinos y su traducción interpretada. Siempre me ha llamado la atención la dificultad de las traducciones o "interpretaciones" de los textos chinos. Algún día trataré de este tema en este Blog.

También tengo varias novelas (y alguna novela histórica) sin leer. La primera que empezaré será "La montaña del alma" del premio Nobel chino Gao Xingjian. Después Almudena Grandes (El corazón helado), "Sefarad" de Muñoz Molina, "El pedestal de las estatuas" de Gala, "Bomarzo" de Múgica Laínez, "La catedral del mar" de Ildefonso Falcones, "La Guerra civil española" de Antony Beevor, y otros de Pessoa (Libro del desasosiego), Adam Smith (Teoría de los sentimientos morales), Naomi Klein (No logo), Bryce Echenique y varios de los que el diario Público regala (Voltaire, Mark Twain, Camus, Cela, Thomas Mann, Nadine Gordimer...). Con todo esto, junto con las muchas relecturas y la cantidad de tiempo que me llevan los antiguos textos chinos bilingües, tengo ya material para terminar el año sin comprar un solo libro nuevo (algo harto difícil, por cierto).

Al final del año, haré un nuevo recuento para ver como ha resultado todo.

viernes, agosto 06, 2010

De palabras y títulos

Ayer, una persona me dijo que había logrado sacar a una chica de un autismo tardío leyéndole una palabra finesa que decía que era la más larga del mundo. Al parecer la chica había estado 5 años en Finlandia y había aprendido finés. Por alguna razón desconocida, a su vuelta, había tenido un "ataque" de autismo por lo que no hablaba nada ni parecía interesarse por nada. El que me contó la historia, me dijo que buscó algunos términos finlandeses y vio que la chica mostraba interés. Entonces buscó en Google "la palabra finlandesa más larga" y le salió esta:

"lentokonesuihkuturbiinimoottoriapumekaanikkoaliupseerioppilas"

Se trata de un título de una especialización de formación profesional (ayudante de mecánico de motores de turbina para aviones de reacción) y, desde luego, no es la palabra más larga del mundo y ni siquiera lo es de Finlandia. Pero sirvió para que la chica mostrase interés en las palabras y volviese a hablar con normalidad.

Esta anécdota me recordó el antiguo gusto de los finlandeses por los títulos profesionales. Ya en "Cartas finlandesas", escritas por el granadino Ángel Ganivet a finales del siglo XIX, muestra el interés de los finlandeses de entonces por los títulos, sobre todo los que suenan importantes: Tohtori (Doctor), Insinööri (Ingeniero), Kenraali (General), Presidenti... de tal forma que las esposas o viudas tomaban el título del marido, como Doktorinna, ingeniörska, presidentska... (en sueco, ya que en aquella época este era el idioma culto o urbano). En la actualidad, esto sería un anacronismo aunque solo fuera porque hay más mujeres, en profesiones de título universitario o técnicos superiores, que hombres.

Siguiendo con los recuerdos, cuando trabajé de obrero (como estudiante técnico en prácticas) en Finlandia (veranos de 1957 y 58), pude observar las connotaciones clasistas que tenía el título de "Herra" (Señor) para los trabajadores. Especialmente en el caso del servicio militar donde debían dirigirse a los oficiales con el Herra delante: Herra Kapteeni, Herra Kenraali .....
Así que algunos tenían interés en saber cómo un soldado se dirige a un oficial en España. Cómo yo dije que se anteponía el pronombre Minun (mi) para decir "mi capitán" o "mi general", y eso les sonaba a algo muy cercano, y hasta familiar, se quedaron tan asombrados como encantados.

Ahora bien, en la España de los años 40 y 50, el clasismo era muy evidente especialmente en los pueblos. Recuerdo un familiar, juez magistrado, que estaba tan obsesionado por el título de Señor como los trabajadores finlandeses. Solo que por razones contrarias a aquellos. Un día, mi hermano José Mª se refirió a uno de los gañanes de ese familiar como "el señor Pedro". La indignación de nuestro buen magistrado fue monumental: ese no es ningún Señor, será el "tío Pedro". En otra ocasión, cuando los trabajadores ya empezaban a levantar cabeza en España, aunque todavía durante el franquismo, ese mismo Sr. Magistrado se dolía amargamente, diciendo: ¡Se está perdiendo el Señorío! Y todo porque, al parecer, hasta un obrero podía permitirse tomar un taxi en Madrid. Un joven de hoy no entendería nunca el término "Señorío" como una connotación clasista sino como "calidad" o "educación" aplicado, generalmente, a un jugador o a un deportista. Si, en Google, buscamos la frase "se está perdiendo el señorío" nos salen varias entradas, todas ellas refiriéndose a juegos, deportes o discotecas.
Pero también hay términos parecidos que todavía son de uso corriente como el de "sus señorías", en referencia a los parlamentarios.

Hoy se usan términos y palabras bastante diferentes de las que eran usuales hace años. Se puede decir que hay bastantes palabras en peligro de extinción. Y, en muchos casos, se está dando un empobrecimiento del lenguaje. Para mí, un caso que me molesta especialmente es la sustitución de "oír" por "escuchar". En casi todos los idiomas tenemos esa distinción: oír (hear, entendre, hören, kuulla) es sinónimo de percibir un sonido. Implica fundamentalmente al órgano receptor, el oído, mientras que escuchar (listen, ecouter, zuhören, kuunnella) es sinónimo de "poner atención" e implica a la voluntad de atender (para oír algo). Podemos "escuchar" muy atentamente, pero no "oír" porque el sonido no llega al receptor con la calidad necesaria o podemos oír un sonido sin que hayamos puesto atención, incluso aunque no queramos escucharlo. Oímos una sirena de una ambulancia aunque nos moleste su sonido.

Atendamos a la evolución de las palabras y los significados. Continuará.

lunes, julio 26, 2010

El Tai Chi que yo practico

Mis prácticas de Tai Chi Chuan (en alfabetización pinyin: tàijíquán y en caracteres chinos,
antiguo: 太極拳 y actual simplificado: 太极拳)
corresponden a una variante del estilo yang de 108 movimientos (grupos de movimientos) que se utiliza en la Asociación Internacional de Tai Chi Taoista, que ahora cumple 40 años desde su fundación por el maestro Moy Lin-shin. Es una variante que está diseñada, especialmente, para mejorar la salud de los practicantes.

Esta Asociación tiene unos 4.000 miembros, con presencia en 25 países. La de España tiene ramas en Baleares, Cataluña, Madrid, Canarias y Andalucía (a la que pertenezco).

En el siguiente video, se puede ver la tabla completa de estos 108 movimientos, tal como se enseñan en nuestra Asociación:




La demostración es correcta, desde el punto de vista de los movimientos, aunque al estar desarrollada por un occidental no tiene la suavidad y belleza de movimientos que vemos en los practicantes chinos. Muchos de los 108 movimientos se repiten varias veces a lo largo de la tabla y suelen tener nombres muy curiosos que expresan escenas de la naturaleza y de algunos animales. Por ejemplo: "la cigüeña blanca extiende sus alas", "llevar el tigre a la montaña", "dar un paso atrás y rechazar el mono", "separar las crines del caballo salvaje", "mover las manos como nubes", "arrastrarse como una serpiente" o "la serpiente blanca gira y saca la lengua".

En algún caso, el grupo de movimientos se repite con una secuencia diferente de movimientos. Así, "mover las manos como nubes" que consiste en dar unos pasos laterales al mismo tiempo que se mueven las manos de un lado a otro, se repite 3 veces pero la primera vez con 5 pasos, la segunda con 7 y la tercera con 3.

Además de la tabla de 108 movimientos, la mayor parte del tiempo de práctica se emplea en realizar los llamados "fundamentos" que consisten en ejercicios repetidos que están diseñados para lograr efectos muy precisos en nuestras articulaciones y músculos de forma que mejoren sustancialmente su funcionalidad. Estos ejercicios realizados por personas con muy diversos problemas de salud, han demostrado una singular eficacia en la recuperación de la salud de esas personas.

Finalmente, un video del "Awareness day" de la Asociación, en 2009, en Toronto (Canadá):


PD (6/Septiembre/2011) El vídeo de los 108 movimientos realizados por el Maestro Moy Lin-shin se puede ver en este post.

jueves, julio 15, 2010

Subjetivo y objetivo

No estoy seguro de que el ser humano pueda llegar tener un pensamiento, un concepto o una idea realmente objetivo/a, o sea fundamentalmente conforme con la realidad (si supiésemos lo que es la realidad). Solo el hecho de hablar de ideas o conceptos implica un filtro subjetivo: el del pensamiento. Y todavía peor: del factor emocional. Lo vemos en el fútbol, donde la actuación de los árbitros es contestada de manera diferente por los partidarios de uno u otro equipo. Y, sin embargo, los vídeos repetidos por TV permiten, cada vez, una mayor objetividad.

No obstante, si algo se puede considerar totalmente objetivo sería el contar elementos físicos: personas, monedas, árboles, peras o manzanas. Pero aún así, los disparatados recuentos de las aglomeraciones humanas (manifestaciones o concentraciones) son objeto de estimaciones absolutamente dispares, cuando se trata de eventos que tienen un trasfondo partidista. Lo hemos visto hace bastantes años en las famosas manifestaciones franquistas donde se hablaba de un millón de personas en la Plaza de Oriente. En aquel entonces se me ocurrió intentar un recuento bastante objetivo, basado en observaciones in-situ y mediciones de superficies que me llevaron a una conclusión sorprendente que casi nadie creía: donde se hablaba de un millón de personas, resultaba que no llegaban a 60.000.

Pues bien, hoy en día, cuando ya se cuenta con medios informáticos de recuento automático, sigue vigente el mismo disparate de subjetividad por la que ya nadie, que convoque una manifestación importante, quiere hablar de menos de un millón de manifestantes aunque los datos objetivos revelen cifras, bastante realistas, 10 ó 20 veces más pequeñas. Lo hemos visto en casi todas las manifestaciones de la derecha y las convocadas por la jerarquía eclesiástica. Pero lo que no me esperaba es que ese mismo disparate se diese, en magnitudes similares, en manifestaciones mayoritariamente de izquierdas, como la de Som una nació que fue convocada por las izquierdas de Cataluña, junto con los nacionalistas catalanes. Oír, en el Parlamento, a Joan Ridao (de Esquerra Republicana) dando la cifra mítica de 1 millón y medio de manifestantes, después de que la empresa de recuentos Lynce hubiera calculado menos de 75.000 ciudadanos en esa manifestación, causa estupefacción y a mí, personalmente, cierto enfado por lo que me parece que es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

El método de cálculo que Lynce desarrolla es de lo más correcto. Se cuentan cabezas de los participantes en una manifestación o agrupación de mucha gente. Dado que los ciudadanos caminan (o se mantienen) sobre los pies y tienen su cabeza en la parte más alta del cuerpo, el método de conteo de cabezas, que realiza un programa informático, es incontestable. Sobre todo porque asigna un número consecutivo a cada cabeza. En el caso de la manifestación de Barcelona "Som una nació", en la web se puede ver información del Itinerario, del recuento, una galería de fotos y el llamado Zoom que consiste en aplicar una especie de lupa sobre una parte de una aglomeración. El resultado del Zoom es muy significativo puesto que lo que, visto en conjunto, parece ser una agrupación muy nutrida en la que los asistentes parecen pegados unos a otros, de cerca se ve que tiene huecos muy evidentes. En todo caso, en este tipo de conteo también existen errores, que son los derivados de no tomar fotos de cada rincón o de no considerar los manifestantes que asistieron y se marcharon, ya que el recuento se hace en una hora determinada, generalmente al final, cuando se supone que la aglomeración es máxima. Para considerar esos defectos, Lynce aplica al resultado un factor de error, al alza, que en este caso fue del 20%. Con todo ello, el cálculo de asistencia que da Lynce para la manifestación de Barcelona es de algo menos de 75.000 personas.

Ni que decir tiene que, los que hablan de 1 millón o 1,5 millones, no aceptan estos resultados bajo ningún concepto. Incluso personas que reconocen que cifras de un millón son disparatadas realizan un ejercicio de interpretación que les lleva a rechazar las cifras de Lynce y dar otras que les parecen más "razonables", aunque sin el menor rastro de objetividad. Eso es lo que le pasa a Isaac Rosa en su artículo de Público "A la selección la recibieron cuatro gatos", donde reconoce que un millón es una cifra muy excesiva, pero considera razonable (no se sabe porqué) una cifra entre 300.000 y 400.000. Es muy curioso que, en los comentarios, la gran mayoría habla desde posiciones ideológicas y muchos menos tratan el tema con la objetividad que merece algo cuya realidad nada tendría que ver con la ideología: solo con saber contar cabezas y no dejarse ninguna o muy pocas.


domingo, julio 11, 2010

Algunos "ismos" que detesto

En nuestra lengua hay un considerable número de palabras terminadas en "ismo" (del latín -ismus, que viene del griego -ισμός ), la mayoría de las cuales son sustantivos que designan doctrinas, sistemas ideológicos o movimientos (catolicismo, islamismo, capitalismo, fascismo, socialismo...) o bien actitudes humanas (egoísmo, individualismo, puritanismo...) y también otros conceptos más asépticos, como son las actividades deportivas (atletismo, montañismo, ciclismo...) o bien términos técnicos o médicos como astigmatismo, paludismo o botulismo.

Desde luego, los conceptos que implican ideologías son, casi siempre, muy controvertidos y muchos de ellos presentan su contrario dialéctico como ocurre con comunismo-capitalismo o pacifismo-belicismo. En el caso de las religiones (Dawkins ha reportado unas 4.200, en todo el mundo) no existe esa dialéctica (salvo para teísmo-ateísmo) si bien, cuando yo era niño, se nos enseñaba que la religión católica era la única verdadera. Un auténtico récord el de ser la única verdadera entre 4.200. Personalmente, como agnóstico (o sea, alguien que tiene la modestia de reconocer su total ignorancia sobre los aspectos que tocan las religiones) tengo el máximo respeto por las creencias de los otros, siempre que esas creencias no impliquen daño para otras personas o para la sociedad en su conjunto, y tengo por maestros a personajes de muy diferentes ideologías, como ya expuse en mi artículo "Personajes que aprecio".

Ahora bien, hay conceptos ideológicos terminados en "ismo" que detesto cordialmente (o sea, de corazón) como son el belicismo, el nacionalismo, el racismo y el machismo (entre las que me vienen, ahora, a la mente). Sobre el primer concepto, tengo poco que decir: si estoy en contra de las guerras y de la violencia, y considero, entre mis maestros, a personajes como Gandhi o Martin Luther King, mi actitud ante el belicismo, queda meridianamente clara.

En cuanto al nacionalismo, creo que debo hacer algunas breves consideraciones. En realidad, no soy un "anti-nacionalista" acérrimo, sino un "globalista" o ciudadano del mundo. Lo que es perfectamente compatible con los nacionalismos moderados y, sobre todo, con los que no son opresores de otros pueblos. Pero, desde luego, me siento incompatible con los nacionalismos expansionistas, centralistas y opresores, de los que tenemos muchos ejemplos en la historia reciente (la Alemania nazi contra los judíos, la España franquista contra los pueblos catalán y vasco, o el intento de una Gran Serbia contra bosnios y kosovares). En la España de hoy, junto con el resurgimiento de los nacionalismos periféricos (que, a veces, parecería que tratan de imitar el modelo excluyente al que fueron sometidos durante 40 años), la derecha española está impulsando un intento de nuevo nacionalismo español que resulta muy patente en casi todas las actuaciones del PP, particularmente el recurso al TC, del Estatuto catalán, cuya sentencia parece haber suscitado una importante reacción en contra, por parte del nacionalismo catalán e, incluso, del catalanismo no nacionalista. Dado el "seny" catalán, lo más probable es que las aguas vuelvan a su cauce, si bien esta reacción está promoviendo una mayor inclinación hacia el independentismo catalán (desde un 25% de antes hasta, quizás, un 30% de ahora). En cambio, el mundial de fútbol está incrementando un nacionalismo español sano y deportivo, (aunque excesivamente ruidoso). Harán falta unos años de perspectiva para tener una visión clara respecto a la trayectoria de los nacionalismos, centralista y periféricos, en la España actual.

Ahora bien, los "ismos" que más sinceramente detesto, sin paliativos que valgan, son el racismo y el machismo. Ambos, a veces, afectando a las mismas personas. Ya que proceden, ambos, tanto de la ignorancia como del miedo y la inseguridad; y de una baja autoestima que genera, en el/la racista, la necesidad de sentirse superior a alguna otra persona. Cuando un machista maltrata a una mujer, probablemente manifiesta la necesidad de sentirse superior a ella o bien de afirmarse como "propietario" de la mujer. El racista busca también afirmarse a sí mismo, en este caso, encontrando personas que, por su origen o cultura diferentes o bien por su estatus de dependencia económica, sean susceptibles de ser tratados despreciativamente sin que el racista reciba una respuesta adecuada a su intolerable actitud. Tanto las actitudes machistas como las racistas solo pueden frenarse, debidamente, cuando las víctimas deciden plantar cara a su agresor. Y mejor si, en esa tarea, son apoyadas por la sociedad en la que viven.

Sin duda, la historia reciente de los EE.UU. nos muestra con gran claridad los cambios que la sociedad americana ha ido experimentando, en la superación del racismo, hasta llegar a tener un Presidente negro. Unos cambios que empezaron, precisamente, cuando la señora Rosa Parks (una atractiva costurera negra) subió a un autobús de Montgomery (Alabama), el 1 de Diciembre de 1955, y se negó, tranquilamente, a obedecer la orden del conductor de ceder el asiento a otros pasajeros blancos como era norma en aquella ciudad. Al ser encarcelada por su conducta, en la Comunidad negra se produjo un movimiento de solidaridad hacia ella, junto con un boicot a la compañía de autobuses que terminó con la revocación jurídica de las normas que establecían la segregación racial, por ser contrarias a la Constitución de los EE.UU. Cuando Martin Luther King (líder del movimiento no violento por los derechos civiles de los negros) fue asesinado en Memphis, en 1968, el movimiento por los derechos civiles era ya imparable e irreversible. No obstante, aunque debilitado, el racismo sigue vigente tanto en los EE.UU. como en Europa, ya que siempre existirán esas personas mezquinas, ignorantes o inseguras que mantienen las actitudes racistas todavía vigentes.


miércoles, junio 30, 2010

El deterioro de la edad y Sándor Márai

Cuando uno se acerca a los 80 años va notando algún tipo de deterioro físico y mental. Por eso trato de hacer alguna clase de actividad que me produzca efectos benéficos, tanto físicos como mentales. En este sentido, para mí, la actividad que considero más adecuada es la del TaiChi (Tàijíquán, en chino tradicional: 太極拳) que realizo con regularidad. También el sho-do (caligrafía chino-japonesa), excelente para coordinar manos y mente, y la escritura de este Blog que me ayuda a mantener un vocabulario castellano razonablemente bueno, en un momento en que voy olvidando palabras a marchas forzadas.

Hace unos días he terminado de leer "Diarios 1984-1989" de Sándor Márai. Este escritor húngaro (que residía en los EE.UU) se suicidó, de un tiro, en 1989, y la última frase de su Diario, que aparece manuscrita en la edición de Ed. Salamandra, termina: "Ha llegado la hora", dando a entender lo que iba a hacer unas semanas después. Sándor Márai (en adelante SM) nació con el siglo, de forma que al morir había cumplido 89 años. Los Diarios constituyen una crónica de su deterioro físico (mentalmente parecía estar muy lúcido) y de los sufrimientos de sus últimos 5 años. Están escritos con una claridad y una autenticidad que podría pensarse que son una característica, casi ineludible, de quien es consciente de que está transitando por los últimos años de su vida.

Su amada esposa, Lola Matzner, con la que había compartido 62 años de su vida, murió de un cáncer en Enero de 1986. Ella estaba ya casi ciega y, a pesar de ello, para el escritor era una compañía insustituible. En Mayo de 1984, SM escribe: "los dos viejecitos, enfermos y ciegos que somos, todavía nos brindamos apoyo mutuamente". Y lee a su compañera, con un solo ojo (como yo, por cierto), los relatos de otro ciego ilustre: el argentino Jorge Luis Borges, quien había nacido un año antes que Márai y que murió en 1986.

Voy a recoger aquí algunas frases y aspectos de interés que SM escribe en su Diario. Por ejemplo, a propósito de una crítica (de Edmund Wilson) a la conocida novela "La cabaña del tío Tom", dice que "este año Jesse Jackson, un hombre de color, se ha presentado a las elecciones presidenciales estadounidenses. Todo un cambio respecto a cuando llegamos al país hace 32 años: entonces semejante eventualidad habría sido impensable". Me pregunto qué habría dicho SM hoy, 15 años después, con un negro en la Presidencia. ¡Eso sí es un gran cambio! Un cambio que, sin embargo, no lo es tanto para la política americana global dominada más que nunca por el capital financiero.

Pero sigamos con las referencias al deterioro. Dice: "la proximidad de la muerte confiere a la conciencia más fuerzas que desánimo" y más adelante: "el ojo de Lola no mejora; ella vive a tropezones y yo ando a tropezones a su lado". Y "me acostumbro a vivir medio ciego, a tientas, a percibir las distancias transformadas.."
A pesar de su semiceguera, SM es un lector infatigable. Lee a los clásicos griegos: Esquilo, Sófocles, Aristóteles, La Odisea... Pero también, preferentemente, la literatura europea: Cervantes, Shakespeare, Goethe, Shopenhauer, Voltaire y, también, alguna literatura americana que yo desconocía. Por ejemplo, John Dewey (que murió a los 93 años) que escribe sobre los sabios griegos y también sobre China donde vivió 20 años y practicó la docencia. Al parecer fue un gran pedagogo y se le llamó "el padre de la pedagogía progresista". Quizás lea algo de él en la Red. Por otra parte, SM califica el Don Quijote, como "la novela más hermosa de la literatura mundial".

Pero continuando con el deterioro y la desesperanza, escribe: "llega el tiempo en que uno ya no espera respuestas, no discute con el destino, lo abraza" y "a veces, me avergüenza estar vivo". La opinión que SM tiene de los médicos y de la medicina oficial es, verdaderamente, penosa: "el robo descarado ejercido por la medicina y sus compañías es asqueroso", habla de "la medicina deshumanizada..." y de que sigue "posponiendo el desastre final y caer en manos de los perreros con título, los médicos". Aquí, en España, hay casos de los que podríamos decir algo así, pero no con tanta virulencia como en los EE.UU. donde la mayor parte de la medicina es privada y está sujeta a grandes ganancias de las compañías de Seguros y de la clase médica. De su desprecio tampoco se libran las Iglesias, cuando dice: "detesto a los curas y las fábulas de las religiones". En realidad, detesta todo constructo ideológico que acaba siendo un tipo de Iglesia como fue el fascismo, pero también el socialismo soviético. SM dice: "El comunismo es una tragedia, pero el enemigo real son siempre los hipócritas mezquinos, disfrazados de nacionalistas: la derecha". ¿Porqué me parecerá que esta referencia se podría aplicar muy bien a nuestra derecha, tan nacionalista y tan hipócrita?

Quizás, en medio de tanta desesperanza, lo más hermoso del Diario es lo que SM llama "el teléfono rojo". Un sueño en el que su difunta esposa L. le habla (o escribe como en teletipo) y le dice cómo le amó profundamente durante 62 años y que solo le quiso a él. Le dice lo que no le dijo en 62 años. Y, también, cosas del más allá: "Dios es muy bueno, pero no conviene hablar de ello. Aquí todo está en silencio, silencio profundo. No me duele nada. No hay deseos." En los sueños aparecen textos largos, datos, nombres, frases gramaticalmente correctas, acontecimientos antiguos y datos. SM dice: "¿Donde estaban? ¿En qué memory bank? Acaso el hecho de escribir sea un proceso de evocación de algo que ocurrió una vez".

SM prepara su muerte varios años antes. En Febrero de 1986 va a una tienda de armas a comprar una pistola. El vendedor se la entrega, junto con 50 balas. SM dice que no va a necesitar tantas y el vendedor contesta que "eso nunca se sabe". Una noche el "teléfono rojo" le dice cómo hay que matarse, contestando a sus preguntas, en el sueño: "Lo mejor es la pistola, pero no es del todo seguro. ¿En la boca o en la sien? ¿Qué es más seguro, estar tumbado con la boca abierta o más bien...? Las respuestas llegan en frases completas, en estilo magistral, profesional". SM tarda todavía más de 3 años en suicidarse. El 15 de Enero de 1989 escribe su última frase. Morirá, de un disparo, el 22 Febrero de 1989 en San Diego (California). Curiosamente, SM escribe (citando a E. Wilson) "que alrededor de 1932, en los años de la Gran Depresión, San Diego era el destino preferido de los suicidas americanos: los deprimidos y los desesperados venían aquí para morir".